Si tu hijo estudia en Madrid y no está empadronado en Alcobendas o Sanse, que se prepare. La letra pequeña del abono joven padrón Madrid amenaza con multiplicar por seis la factura del transporte este curso.
El problema no es nuevo, pero estalla ahora. La Comunidad de Madrid exige desde junio el empadronamiento para expedir títulos de transporte personales. Antes, cualquier menor de 26 años podía sacarse el abono joven con solo presentar el DNI y pagar 10 euros al mes. Ahora, sin padrón, toca ir a los bonos de 10 viajes.
Desde Alcobendas y Sanse, la jugada duele más: la mayoría de trayectos a la universidad exigen combinar autobús y Metro. El abono joven sale por 90 euros al curso con padrón. Sin él, un estudiante que haga un solo trayecto directo paga 262,80 euros; si tiene que alternar bus y Metro, la cifra sube a 525,60 euros.
El caso de los jóvenes que llegan a estudiar a la zona norte es el que mejor ilustra el golpe. Pueden alquilar una habitación en Alcobendas o Sanse porque sale más barato que Madrid capital, y moverse en Cercanías C-4 o en los autobuses de la A-1. Pero si no se empadronan, pierden el título personal.
La alternativa más socorrida es la tarjeta Multi con bonos de 10 viajes. El problema es que no todos los bonos sirven para todos los medios: el de Metro no vale para Cercanías ni para el autobús interurbano. Y casi nadie puede ir a la facultad sin combinar al menos dos transportes.
El abono joven pasa de costar 90 euros al curso a más de 500 si el estudiante combina autobús y Metro y no figura en el padrón.
Por qué el abono de 10 viajes no es el chollo que parece
Nos hemos acostumbrado a pensar que los títulos de transporte personales son un derecho universal, pero en Madrid ya no lo son. Otras grandes áreas metropolitanas, como Barcelona, Bilbao, Valencia o Sevilla, siguen abriendo el abono a toda la población, con independencia del padrón.
Aquí no. La presidenta Isabel Díaz Ayuso lo defendió con un argumento que conviene leer despacio: el contribuyente madrileño sufraga el 90% del transporte, lo use o no. Traducido: si no estás empadronado, no cotizas, y por tanto no toca subvención.
La medida se coló sin aviso previo. El 12 de junio la Comunidad publicó el cambio en las normas del Consorcio Regional de Transportes, y tres días después ya estaba en vigor. Puedes consultar la normativa en la web del Consorcio Regional de Transportes.
La norma que Ayuso ha desempolvado de 2012
Lo más llamativo es que esta exigencia no nace con Ayuso. La ley que regula el Consorcio incluye desde 2012 que solo se financian abonos de residentes en Madrid o en provincias con convenio. La firmó Esperanza Aguirre, pero nadie la aplicó durante más de una década. Ni la propia Aguirre ni los presidentes que vinieron después.
Ayuso ha tirado de ese cajón en pleno debate sobre el arraigo y la financiación autonómica. El problema es que, de momento, no ha cerrado acuerdos con otras comunidades para suavizar el golpe a los estudiantes de fuera. La Consejería de Transportes no ha aclarado si habrá copagos autonómicos este curso.
Mientras tanto, los jóvenes que viven en Alcobendas y Sanse sin estar empadronados tienen dos salidas: pasar por el padrón o pasar por caja. Empadronarse en una ciudad a la que acaban de llegar no es solo un trámite; puede costarles el médico en su localidad de origen o descuentos de residente en islas y Ceuta y Melilla.


