Un incendio de vegetación declarado este miércoles en las inmediaciones de la autovía A-1, a la altura del kilómetro 24, mantuvo en alerta durante varias horas a los vecinos de las urbanizaciones cercanas de San Sebastián de los Reyes. La rápida propagación del humo, visible desde distintos puntos del municipio, hizo temer que las llamas pudieran acercarse a las zonas residenciales, aunque la intervención de los servicios de emergencia evitó que el fuego alcanzara las viviendas y permitió controlar la situación en un corto espacio de tiempo.
El incendio se originó en una parcela de vegetación próxima al carril de tierra que discurre paralelo a la A-1, una zona frecuentada por vecinos que pasean o practican deporte. La densa columna de humo negro generó preocupación entre quienes se encontraban en las inmediaciones y entre los residentes de las urbanizaciones próximas, que observaron cómo el fuego avanzaba a escasa distancia de sus viviendas.
Hasta el lugar se desplazaron varias dotaciones de bomberos y efectivos de emergencias, que trabajaron de forma coordinada para contener el avance de las llamas. Gracias a la rapidez de la intervención, el incendio quedó controlado en aproximadamente dos horas, evitando que el fuego se extendiera hacia las zonas habitadas o afectara a la circulación de la autovía.
El aviso que nadie esperaba en la A-1
El incendio se declaró en torno a las 18:30 de ayer, en una franja de pasto seco junto a la vía de servicio de la A-1 a la altura del kilómetro 24, ya en término municipal de San Sebastián de los Reyes. La Guardia Civil y la Policía Local activaron de inmediato el protocolo: desalojar las fincas colindantes y cortar el acceso a la zona mientras llegaban los bomberos.
Al lugar se desplazaron cuatro dotaciones de Bomberos de la Comunidad de Madrid, apoyadas por efectivos del SUMMA 112. No hubo que lamentar heridos. El Ayuntamiento de la localidad confirmó, apenas dos horas después del primer aviso, que el fuego estaba «sofocado por completo».

Las llamas no llegaron a las casas, pero el susto fue considerable. «En un día tan complicado como el de ayer, queremos agradecer la labor de todos los servicios de emergencia que prestaron servicio en nuestra ciudad», trasladaron fuentes del Gobierno municipal.
La pregunta que nos hacemos todos los veranos
Sanse y Alcobendas tienen un historial de conatos en esta misma franja. En julio de 2022, otro incendio en la ribera del Jarama obligó a evacuar a una treintena de vecinos de la urbanización Fuente del Fresno. Entonces las llamas se quedaron a menos de cincuenta metros de las viviendas.
El patrón se repite: pastos secos, una colilla mal apagada o una chispa de un coche que circula por la vía de servicio, y el viento de la sierra que aviva el fuego en segundos. La rapidez de respuesta de los bomberos, que en esta ocasión llegaron en menos de quince minutos, es lo que marca la diferencia entre un susto y una tragedia.
El fuego se apagó en dos horas, pero el olor a quemado se quedó en la garganta de todos los que pasaban por la A-1.
Lo que los vecinos de la zona podemos hacer
Más allá del dispositivo de emergencia, este tipo de episodios nos recuerda la importancia de tener los terrenos limpios de maleza. Las normativas municipales de Sanse y Alcobendas obligan a los propietarios de parcelas a mantenerlas desbrozadas durante todo el verano, pero la realidad es que cada año vemos fincas llenas de hierba seca a pocos metros de las casas.
Si vives en una urbanización cercana a la A-1 o en la zona de Dehesa Vieja, conviene revisar si tu comunidad ha cumplido con el desbroce. Una simple chispa puede bastar para que el fuego salte de un solar a una hilera de chalets. Y no está de más tener a mano el número de emergencias 112 y saber identificar el punto kilométrico exacto si llamas.


