La nueva ordenanza de movilidad en Alcobendas ha eliminado las restricciones de los vehículos que pueden transitar por las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Así lo ha asegurado el concejal de Seguridad y Movilidad, Carlos Rodrigo, en una entrevista a través de la cadena SER Madrid Norte. En la misma, ha asegurado que todos los vehículos de los vecinos podrán entrar y circular por la zona «con total libertad». Es una declaración que espera calmar un poco la preocupación de algunos habitantes de la zona, que han mostrado su inquietud ante los cambios por las experiencias del centro de Madrid.
Si bien no se evitará la entrada de los vecinos a las ZBE con vehículos propios, la aplicación de la medida no está en duda. En su propia página web, el Ayuntamiento de Alcobendas recuerda que no es una decisión propia, y que están obligados por la Ley 7/2021, de 20 de mayo, de Cambio Climático y Transición Energética, que obliga a todos los municipios de más de 50.000 habitantes a adoptar “planes de movilidad urbana sostenible que introduzcan medidas de mitigación que permitan reducir las emisiones derivadas de la movilidad incluyendo, al menos, el establecimiento de ZBE”.
En el caso de Alcobendas, la medida entrará en vigor el 1 de abril de este mismo año y tendrá una extensión de 15,7 hectáreas y un perímetro de 1,8 kilómetros. Su área está circunvalada por las calles Mariano Sebastián Izuel, Marquesa Viuda de Aldama, Libertad y el Bulevar Salvador Allende. A pesar de las preocupaciones vecinales, se ha insistido en que todos los vecinos empadronados en el municipio podrán circular por esta zona con su vehículo particular, sin importar el modelo.
El Ayuntamiento defiende que este plan servirá para «mejorar la calidad de vida de los residentes» y «promover una movilidad más sostenible, favoreciendo el transporte público colectivo y medios y vehículos menos contaminantes». Asimismo, el consistorio destaca su intención de «potenciar el uso de las vías públicas por parte de los peatones, teniendo en cuenta que es una zona con muchas personas mayores». El requisito principal es que el coche figure en el padrón del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) del municipio o que el propietario sea vecino de la ciudad.
¿QUIÉN PUEDE ENTRAR EN LA ZONA DE BAJAS EMISIONES?
Con el objetivo de proteger el comercio local, desde el Ayuntamiento recuerdan que tendrán derecho de acceso, en las mismas condiciones que lo hacen ahora, aquellos ciudadanos que tengan interés en los centros de atracción de la zona, como pueden ser: comerciantes, trabajadores (por cuenta propia o ajena), empresarios, clientes de todos los establecimientos (incluyendo los talleres de reparación), autónomos que tengan su actividad o parte de ella en la zona y otros ciudadanos que tengan arraigo en la zona delimitada y/o garajes, trasteros o similares.

Es una versión un poco más flexible que la normativa que ha aplicado Madrid en sus ZBE, donde solo pueden entrar los vehículos que estén empadronados dentro de la misma zona. Es cierto que Alcobendas es mucho más pequeña y tiene un menor tránsito de vehículos que el centro de la capital española.
EL PARKING DE LAS FARMACIAS TAMBIÉN SE DEBE RECUPERAR
Otro punto clave que se recupera en la nueva ordenanza es la reserva de plazas de aparcamiento en la vía pública para los usuarios de las farmacias de la zona. Rodrigo confirmó en la misma entrevista que se recuperarían y que se permitiría aparcar hasta 15 minutos a quienes requieran acercarse a comprar medicinas. Es una medida que el PP prometió en campaña y que en las últimas semanas fue recordada por los concejales de Más Madrid, incluyendo al portavoz Mariano Cañas.
De momento, se planea que empiece a funcionar el próximo mes de abril, al igual que las ZBE. Por ahora, una parte de la nueva ordenanza ya ha entrado en vigor, específicamente el reglamento del uso de los patinetes eléctricos. Los usuarios de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) tienen nuevos reglamentos y obligaciones para circular por Alcobendas. Luces para ser vistos de noche, cascos y una prohibición más estricta de recorrer las aceras. Es una señal importante para los usuarios que, además, va en la línea de lo que ha ocurrido con los famosos patinetes eléctricos en el resto de la Comunidad de Madrid.


