Rocío García Alcántara ‘se apropia’ del proyecto de Valgrande que impulsaron PSOE y Cs

La aprobación definitiva del Plan Parcial de Valgrande —el mayor desarrollo urbanístico del norte de Madrid— ha desatado una batalla soterrada por el relato político en Alcobendas. Aunque el proyecto comenzó a dar sus primeros pasos en la pasada legislatura, cuando PSOE y Ciudadanos se turnaron en la Alcaldía y pusieron en marcha los trabajos técnicos y la negociación con propietarios y promotores, es la actual alcaldesa, Rocío García Alcántara (PP), quien está capitalizando el momento.

Algunos medios ya la presentan ya como «la alcaldesa de las 10.000 viviendas» y la regidora ha multiplicado entrevistas y apariciones públicas para explicar la «trascendencia histórica» del desarrollo. El pasado pleno extraordinario, en el que 26 de los 27 concejales votaron a favor del Plan Parcial de Los Carriles-Valgrande, ofreció el escenario perfecto para ese impulso mediático.

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Tras la votación, García Alcántara proclamó que «hoy es un día histórico para Alcobendas», agradeció el apoyo de todos los grupos —excepto Más Madrid— y subrayó que el nuevo planeamiento “ofrece seguridad jurídica para compradores e inversores” y permite mantener «el cronograma para hacer realidad el sueño de miles de ciudadanos».

Sus declaraciones, ampliamente difundidas por la web municipal, se han convertido en la base de una narrativa que atribuye al actual Gobierno local la materialización del proyecto. Sin embargo, en la oposición no ha sentado bien esta apropiación del éxito. Fuentes de la oposición recuerdan que anteriores gobiernos los que iniciaron la tramitación clave, negociaron con propietarios y desbloquearon los informes sectoriales antes de 2023. «Lo que hace ahora el PP es ponerse la medalla de algo que no empezó con ellos. Utilizan Valgrande para tapar su inacción en otros ámbitos», aseguran.

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Estas voces lamentan que la alcaldesa «borre» deliberadamente la fase previa de trabajo y se presente como impulsora única de un desarrollo que llevaba años cocinándose.

VALGRANDE

Valgrande prevé la construcción de unas 8.600 viviendas —el Ayuntamiento habla a menudo de 10.000 al incluir futuras fases y viviendas protegidas en parcelas de gestión autonómica— sobre una superficie de 2,17 millones de metros cuadrados. Según los datos oficiales, el 54% será vivienda pública; se calcula la llegada de hasta 25.800 nuevos habitantes y una inversión de más de 2.300 millones de euros.

Valgrande
Proyecto de Valgrande. Foto: EP.

A ello se suman cerca de 600.000 metros cuadrados de zonas verdes, 55.000 de usos terciarios y comerciales y la creación de unos 4.000 empleos en la fase de construcción y más de 1.000 cuando el desarrollo esté consolidado. El Ayuntamiento defiende que Valgrande representa un modelo de «barrio inteligente y sostenible», con recogida neumática de residuos, regeneración de aguas pluviales y residuales, placas solares, baterías virtuales y un diseño que, insisten, responde a criterios de eficiencia energética y movilidad del siglo XXI.

La amplia mayoría política no ha evitado que el proyecto siga rodeado de sombras. El único voto contrario fue el del concejal Mariano Cañas, de Más Madrid, que se ha situado como la voz más crítica frente a un plan que considera un «pelotazo urbanístico» disfrazado de solución habitacional. Según Cañas, PP y PSOE han vendido que es la respuesta al problema de vivienda, cuando en realidad lo que hace es enriquecer a «unos pocos».

El concejal cuestiona asimismo el precio real de la vivienda protegida que se construirá: sostiene que, aunque se clasifique como pública, los costes finales podrían situarse entre 300.000 y 500.000 euros. Advierte también de que buena parte de las promociones estarán vinculadas al Plan VIVE de la Comunidad de Madrid, cuyo rendimiento en municipios cercanos —como San Sebastián de los Reyes—, asegura, ha sido deficiente: Cañas añade que el proyecto traerá 30.000 vecinos en un espacio sin salidas ni accesos suficientes, sin inversión relevante en transporte público —ni metro ni cercanías— y sin nuevas conexiones viarias.

BATALLA POR EL RELATO

En este contexto, el choque político reside menos en la aprobación de Valgrande —prácticamente unánime— que en quién capitaliza sus avances y quién marcará el discurso cuando empiecen las obras visibles. La exposición constante de García Alcántara en medios locales y regionales ha generado malestar incluso entre quienes han votado a favor. Mientras avanza esta disputa política, los vecinos se enfrentan a dudas mucho más prácticas: movilidad, impacto ambiental y precios.

Aunque el Ayuntamiento presume de accesibilidad sostenible y zonas verdes, Cañas alerta de la destrucción de un paraje natural y del riesgo de un colapso circulatorio estructural, especialmente si no llegan nuevas infraestructuras de transporte público antes de la ocupación del barrio. El Ayuntamiento, no obstante, sostiene que las medidas de sostenibilidad y la densidad planificada están dentro de estándares europeos y que Valgrande será una oportunidad para modernizar el municipio y atraer talento y actividad económica.

La aprobación del Plan Parcial no cierra el debate. Al contrario: lo abre. Valgrande marcará la forma en que Alcobendas crecerá en las próximas décadas y pondrá a prueba la capacidad del municipio para combinar desarrollo, vivienda asequible y sostenibilidad real. Mientras la alcaldesa continúa intentando afianzar su liderazgo y acallar críticas alrededor del proyecto, las voces críticas recuerdan que la construcción de ciudad exige algo más que buenas palabras y titulares.

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