Nos acabamos de enterar de que el rifirrafe entre PP y PSOE por la antigua piscina del Centro de Mayores Gloria Fuertes es más que un cruce de declaraciones. Es la historia de un servicio que lleva años en el limbo y que afecta a cientos de mayores de San Sebastián de los Reyes. Hemos tirado del hilo y esto es lo que hemos encontrado.
El PSOE de Sanse ha denunciado esta semana el estado de abandono del vaso de la piscina y sus instalaciones anexas. Según los socialistas, hay filtraciones, el sistema de climatización no funciona y el espacio acumula suciedad desde hace meses. Acusan al equipo de gobierno del PP de «dejación de funciones» y de haber convertido el centro en un «almacén improvisado».
Desde el equipo de gobierno del PP niegan la mayor. Aseguran que el espacio se ha reconvertido para albergar talleres de memoria, gimnasia suave y pilates, y que el proyecto de reforma integral de la piscina está sobre la mesa. «No es abandono, es priorizar otras actividades mientras buscamos financiación», nos han dicho fuentes municipales, aunque sin detallar plazos.
La mayoría de los vecinos del centro tiene claro que la política les está dejando sin piscina. En los grupos de WhatsApp de la tercera edad el tema sale cada dos por tres: «Esto ya es de vergüenza. Vienen los nietos y no hay donde hacer una actividad acuática», se quejaba una mujer esta semana a la salida del centro, junto al Parque de la Marina.
El pulso político que tiene abandonado el espacio de la piscina del Gloria Fuertes
Hemos querido comprobar in situ el estado del lugar. El acceso a la zona de la antigua piscina está restringido, pero varios usuarios nos confirman que desde fuera se aprecian lonas y desconchones. La última vez que se utilizó para baño fue antes de la pandemia, en febrero de 2020. Desde entonces, el agua solo ha corrido cuando ha llovido.
Lo más llamativo es que el Gloria Fuertes sigue siendo, sobre el papel, un centro de referencia para más de 2.000 socios. La ausencia de una instalación acuática adaptada choca con las recomendaciones de los geriatras, que insisten en los beneficios del ejercicio en agua para la movilidad y la artrosis. Es algo que hemos escuchado hasta la saciedad en las consultas del centro de salud de la calle Real.
«Yo ya no sé si es que no quieren arreglarlo o si no hay dinero. Lo que veo es que la piscina lleva cerrada desde antes de la pandemia y nadie da explicaciones claras» — vecino de la zona de la estación.
Lo que pierden los mayores de Sanse mientras PP y PSOE se echan la culpa
Más allá de la trifulca política, lo cierto es que los usuarios han perdido un servicio que antes era un gancho para nuevas inscripciones. Varios centros de mayores de la Comunidad de Madrid —como el de Majadahonda o el de Alcobendas— ofrecen piscina climatizada y actividades acuáticas. En Sanse, eso se ha esfumado sin que haya una alternativa municipal cercana.
El propio Ayuntamiento reconoce en su página web que las actividades del Gloria Fuertes se centran ahora en los talleres de la planta baja. Pero no hay ni una sola mención a la piscina ni a su futuro. La transparencia brilla por su ausencia, y eso alimenta la desconfianza entre los vecinos.
No es la primera vez que una instalación municipal se convierte en arma arrojadiza en Sanse
Basta recordar lo que ocurrió con el polideportivo de Dehesa Vieja en 2023: estuvo más de seis meses cerrado por un desacuerdo entre las concejalías de Urbanismo y Deportes. Al final, los únicos perjudicados fueron los vecinos que perdieron el acceso a la pista. El patrón se repite ahora con el Gloria Fuertes, pero esta vez con los mayores como rehenes del pulso partidista.
La diferencia es que aquí el colectivo afectado es especialmente vulnerable. Muchos de los socios del centro superan los 75 años y no pueden desplazarse a otras instalaciones. La piscina adaptada era su válvula de escape. Perderla sin un plan claro y con la sensación de que el Ayuntamiento mira para otro lado genera frustración y desamparo.
De momento, las fuentes municipales insisten en que «se está valorando un proyecto», pero sin fijar fecha. Los mayores cruzan los dedos para que el verano de 2026 no sea otro más sin chapuzón. Lo que está claro es que, mientras la pinza entre PP y PSOE siga apretada, la antigua piscina seguirá siendo solo un recuerdo oxidado.


