Si ayer por la tarde viste a más de un padre con el móvil echando humo en la puerta del cole, no era por el grupo de WhatsApp del curso. Era por los campamentos de verano de Sanse. El plazo para apuntarse a ’Mi Mejor Verano en Sanse’ se abrió el 13 de mayo a las seis de la tarde y, aunque todavía quedan días, conviene no dormirse. Este año las tarifas no se mueven, pero la demanda puede jugar una mala pasada a los que se confíen.
Por qué los precios no suben (y por qué deberías alegrarte ya)
El Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes ha decidido mantener los precios de sus campamentos estivales por tercer año consecutivo. En un contexto en el que la cesta de la compra y la hipoteca no dan tregua, que la actividad extraescolar del verano no se encarezca es un respiro. Nos hemos fijado en que el año pasado la medida ya fue celebrada por las AMPA de colegios como el CEIP Vicente Aleixandre o el IES Juan de Mairena, y este 2026 no va a ser menos.
Con 8.750 plazas repartidas entre campus urbanos, deportivos y de medio ambiente, la oferta cubre desde peques de infantil hasta adolescentes. El ahorro real para una familia con dos hijos puede rondar los 50 o 60 euros respecto a lo que costaría en municipios vecinos que sí han actualizado tarifas. No es una fortuna, pero en julio, cualquier euro extra en el bolsillo se agradece.
El truco del sorteo que distingue al veterano del recién llegado
Aquí llega la parte que más nos preguntáis en la redacción. No todos los campamentos funcionan igual. Si te lanzas a lo loco a la web municipal sin leer la letra pequeña, puedes acabar en la lista de espera sin enterarte de por qué.
Los campus urbanos y los deportivos se adjudican por orden de inscripción: el que primero llegue, primero se queda la plaza. En cambio, las actividades de Infancia, Juventud y Medio Ambiente van por sorteo. Y ojo, porque para estas últimas hay que preinscribirse antes del 28 de mayo. Si eres de los que lo dejan para el último día, recuerda que el reloj corre distinto para cada modalidad.
Hemos visto a vecinos que el año pasado perdieron la opción del campus de medio ambiente porque no completaron el paso de añadir a los hijos como tutorizados en la app municipal. Este año el proceso es el mismo: te registras como adulto, das de alta a los menores, entras en Oferta de Actividades, seleccionas ‘Mi Mejor Verano’ en el desplegable y solo entonces haces la preinscripción. Un pequeño despiste y adiós sorteo.
Lo que nos dice la historia: cuando Sanse congela tarifas, las plazas vuelan
En esta redacción echamos la vista atrás y recordamos que en 2022, la última vez que hubo una congelación similar, las plazas de los campus urbanos se agotaron en menos de 72 horas. La decisión de mantener precios no es casual: en un municipio donde el paro juvenil ha bajado pero los sueldos no han subido al mismo ritmo, poner trabas económicas a las familias sería impopular. A eso se suma que la oferta privada de campamentos en Sanse y Alcobendas —desde el RACE hasta los clubs deportivos de la zona— maneja cuantías bastante más altas, por lo que la alternativa municipal se convierte en la única viable para muchos hogares.
Desde el Consistorio insisten en que el sorteo garantiza igualdad de oportunidades, pero el diablo está en los detalles: quien no complete bien la preinscripción o no lea la letra pequeña de la edad requerida —el menor debe tener la edad cumplida el día que empieza la actividad, no el día de la inscripción— se queda fuera sin remisión. Cabe recordar, además, que a partir del 8 de junio, si sobran plazas, se abrirá un nuevo periodo para empadronados y no empadronados. Pero confiar en ese remanente es jugar a la lotería.


