La Moraleja aparece en pantalla antes de que nadie pronuncie su nombre. Basta una cancela de forja, un seto alto y un coche con chófer para que el espectador español entienda que ha entrado en territorio de dinero viejo. La urbanización, situada en Alcobendas, al norte de Madrid, se ha convertido en decorado recurrente para las ficciones que necesitan mostrar poder sin explicarlo: parcelas amplias, calles sin tráfico y una privacidad que también se rueda. El sitio ahorra explicaciones: nadie pregunta cuánto cuesta una casa ahí.
El criterio de la lista es estricto: solo figuran series que han llevado un equipo de rodaje a la urbanización, no las que la citan en un diálogo o la evocan de oídas. Tampoco las que se limitan a recrear su estética en plató. Lo que queda es una mezcla de thriller, comedia y drama en la que el mismo paisaje sirve para el chalé del millonario y para la casa familiar con piscina. Casi todas son ficciones de plataforma o de televisión generalista, y en casi todas la urbanización interpreta otro lugar: la mansión que la serie no quiere situar en un mapa.
1Élite: los chalés de La Moraleja como escenario del poderío de Las Encinas
Élite nunca dice en qué ciudad está Las Encinas, pero deja claro cómo se ve el dinero: parcela grande, seto alto y coche con chófer. Parte de ese imaginario se grabó en La Moraleja. La Wikipedia en español de la serie incluye la urbanización de Alcobendas en la lista de zonas de rodaje, junto a la Gran Vía, el Teatro Barceló, la Universidad Europea de Madrid, el embalse de Valmayor o El Escorial, combinadas a propósito para levantar un espacio ficticio que no reproduce la realidad. Ahí está la clave: los exteriores del colegio son el campus de Villaviciosa de Odón y los interiores se resolvieron en plató, así que a La Moraleja le toca el papel residencial, el de los chalés donde viven las familias que sostienen el estatus del instituto. La urbanización, 950 hectáreas en el norte de Madrid con viviendas independientes sobre parcelas de entre 1.500 y 10.000 metros cuadrados, no necesitaba decorado.
El rodaje no es una anécdota aislada, sino una actividad con efectos visibles en el barrio. La urbanización tenía a finales de septiembre tres fincas convertidas en plató —en la Vereda del Tiro, Camino Ancho y Camino Sur— y una productora llegó a pagar más de 150.000 euros por veinte días de grabación en una de las casas, una cifra que explica por qué cada vez más propietarios aceptan alquilarlas. El reverso es la convivencia: los residentes se quejaron del ruido y de la ocupación de la vía pública, y el Ayuntamiento de Alcobendas revocó las licencias, hasta el punto de que los camiones de rodaje se trasladaron a aparcar al Encinar de los Reyes, ya en Hortaleza. La serie se emitió entre 2018 y 2024, con la octava y última temporada estrenada el 26 de julio de 2024.


