La Moraleja, en Alcobendas, ha dejado de ser una urbanización de lujo en el norte de Madrid para convertirse en colonia residencial permanente de la élite del fútbol europeo. Esta lista reúne a futbolistas y entrenadores que han fijado allí su domicilio habitual, no a quienes pasan una temporada en un hotel o en una casa alquilada durante unos meses. El criterio es la residencia acreditada: vivienda en propiedad o alquiler de larga duración documentado y una presencia sostenida en el tiempo.
El recorrido arranca en los primeros galácticos —Zidane, Beckham, Ronaldo Nazário—, sigue por los banquillos de Mourinho y Ancelotti, instalado este último en un ático de 450 metros cuadrados al llegar al Real Madrid en 2013, y llega al relevo actual, con Modric, Kroos, Simeone o Vinícius ocupando la casa que fue del brasileño. A ese imán residencial se suman colegios internacionales como Runnymede, la cercanía al aeropuerto y un entorno discreto. La lista se ordena por generaciones y solo incluye casos con domicilio verificado en Alcobendas.
3De Mourinho a Ancelotti: los entrenadores también echan raíces
El banquillo también ha echado raíces en Alcobendas. Carlo Ancelotti se instaló en 2013, al llegar al Real Madrid, en un ático de 450 metros cuadrados en la Plaza de la Independencia, en pleno centro de la capital; a su regreso, en 2021, cambió el ruido de la ciudad por una urbanización junto a La Moraleja, ya en término municipal de Alcobendas, valorada en torno a 4,5 millones de euros, con piscina, jardín, gimnasio y hasta una sala de trofeos que el propio técnico ha mostrado en sus redes sociales. Allí vive con Mariann Barrena. No era un alojamiento de temporada: el italiano llegó a decir que Madrid sería su casa aunque dejara el club, y en mayo de 2025 puso rumbo a la selección de Brasil después de cuatro años asentado en la zona.
El fenómeno se entiende mejor por contraste. José Mourinho, al aterrizar en el Real Madrid en 2010, eligió La Finca, en Pozuelo de Alarcón: un chalé de 1.400 metros por unos 20.000 euros mensuales, en una urbanización de calles privadas y un único acceso vigilado. Ancelotti, en cambio, se quedó del lado de Alcobendas, donde La Moraleja mantiene calles públicas, centro comercial, colegios y clubes de golf y tenis. Ahí está su valor para esta lista: el entrenador aguanta más años que el futbolista, llega con su familia y arraiga a través de la casa, hasta convertirse en vecino estable y no en estrella de paso. Tampoco es una norma fija: Xabi Alonso, al fichar en 2025, se instaló en un chalé de cinco plantas en El Viso, en Chamartín.


