La élite del fútbol europeo elige La Moraleja como residencia permanente

La Moraleja, en Alcobendas, ha dejado de ser una urbanización de lujo en el norte de Madrid para convertirse en colonia residencial permanente de la élite del fútbol europeo. Esta lista reúne a futbolistas y entrenadores que han fijado allí su domicilio habitual, no a quienes pasan una temporada en un hotel o en una casa alquilada durante unos meses. El criterio es la residencia acreditada: vivienda en propiedad o alquiler de larga duración documentado y una presencia sostenida en el tiempo.

El recorrido arranca en los primeros galácticos —Zidane, Beckham, Ronaldo Nazário—, sigue por los banquillos de Mourinho y Ancelotti, instalado este último en un ático de 450 metros cuadrados al llegar al Real Madrid en 2013, y llega al relevo actual, con Modric, Kroos, Simeone o Vinícius ocupando la casa que fue del brasileño. A ese imán residencial se suman colegios internacionales como Runnymede, la cercanía al aeropuerto y un entorno discreto. La lista se ordena por generaciones y solo incluye casos con domicilio verificado en Alcobendas.

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La primera ola global: Zidane, Beckham y Ronaldo Nazário eligen Alcobendas

Fuente. Agencias

La Moraleja dejó de ser un coto reservado a la élite española —entre sus vecinos históricos figuran Ava Gardner, Rocío Jurado o Lola Flores— cuando el Real Madrid de los primeros galácticos instaló allí a sus estrellas. El salto lo dio David Beckham: llegó en 2003, se alojó sus primeras semanas en el hotel Santo Mauro y alquiló una casa en la urbanización antes de comprar en 2005, por entre 4,2 y 4,5 millones de euros, una villa de estilo toscano sobre una parcela de 8.000 metros cuadrados con piscina exterior climatizada, pista de tenis y un pequeño campo de fútbol. Victoria la bautizó como «Casa Beckham». La puso en venta en 2008 y tardó ocho años en colocarla: se cerró en 2015 por unos 5,5 millones. La urbanización, de 950 hectáreas y alrededor de 1.600 habitantes, quedaba a diez minutos de Valdebebas y a veinte del aeropuerto de Barajas.

Ronaldo Nazário llegó al club el 31 de agosto de 2002 y convirtió su chalé de La Moraleja —casi 1.000 metros cuadrados con piscina climatizada, gimnasio, sauna, baño turco, bar y sala de cine— en epicentro mediático: su 27 cumpleaños, en septiembre de 2003, se alargó tres días y reunió entre 600 y 700 invitados. La vivienda quedó como eslabón de la saga: se la vendió a Sergio Ramos en 2011 y hoy la ocupa Vinícius Júnior en régimen de alquiler. Zidane también barajó La Moraleja en 2001, aunque acabó instalándose en Conde de Orgaz, cerca de Figo y Raúl y del colegio bilingüe de sus hijos. El modelo, en todo caso, ya estaba fijado: el futbolista extranjero de primer nivel como vecino de pleno derecho, con un precio medio de publicación en la urbanización de 1,81 millones de euros en el segundo trimestre de 2026, un 18,3% más que un año antes.

La Moraleja, en Alcobendas, ha dejado de ser una urbanización de lujo en el norte de Madrid para convertirse en colonia residencial permanente de la élite del fútbol europeo. Esta lista reúne a futbolistas y entrenadores que han fijado allí su domicilio habitual, no a quienes pasan una temporada en un hotel o en una casa alquilada durante unos meses. El criterio es la residencia acreditada: vivienda en propiedad o alquiler de larga duración documentado y una presencia sostenida en el tiempo.

El recorrido arranca en los primeros galácticos —Zidane, Beckham, Ronaldo Nazário—, sigue por los banquillos de Mourinho y Ancelotti, instalado este último en un ático de 450 metros cuadrados al llegar al Real Madrid en 2013, y llega al relevo actual, con Modric, Kroos, Simeone o Vinícius ocupando la casa que fue del brasileño. A ese imán residencial se suman colegios internacionales como Runnymede, la cercanía al aeropuerto y un entorno discreto. La lista se ordena por generaciones y solo incluye casos con domicilio verificado en Alcobendas.

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La primera ola global: Zidane, Beckham y Ronaldo Nazário eligen Alcobendas

Fuente. Agencias

La Moraleja dejó de ser un coto reservado a la élite española —entre sus vecinos históricos figuran Ava Gardner, Rocío Jurado o Lola Flores— cuando el Real Madrid de los primeros galácticos instaló allí a sus estrellas. El salto lo dio David Beckham: llegó en 2003, se alojó sus primeras semanas en el hotel Santo Mauro y alquiló una casa en la urbanización antes de comprar en 2005, por entre 4,2 y 4,5 millones de euros, una villa de estilo toscano sobre una parcela de 8.000 metros cuadrados con piscina exterior climatizada, pista de tenis y un pequeño campo de fútbol. Victoria la bautizó como «Casa Beckham». La puso en venta en 2008 y tardó ocho años en colocarla: se cerró en 2015 por unos 5,5 millones. La urbanización, de 950 hectáreas y alrededor de 1.600 habitantes, quedaba a diez minutos de Valdebebas y a veinte del aeropuerto de Barajas.

Ronaldo Nazário llegó al club el 31 de agosto de 2002 y convirtió su chalé de La Moraleja —casi 1.000 metros cuadrados con piscina climatizada, gimnasio, sauna, baño turco, bar y sala de cine— en epicentro mediático: su 27 cumpleaños, en septiembre de 2003, se alargó tres días y reunió entre 600 y 700 invitados. La vivienda quedó como eslabón de la saga: se la vendió a Sergio Ramos en 2011 y hoy la ocupa Vinícius Júnior en régimen de alquiler. Zidane también barajó La Moraleja en 2001, aunque acabó instalándose en Conde de Orgaz, cerca de Figo y Raúl y del colegio bilingüe de sus hijos. El modelo, en todo caso, ya estaba fijado: el futbolista extranjero de primer nivel como vecino de pleno derecho, con un precio medio de publicación en la urbanización de 1,81 millones de euros en el segundo trimestre de 2026, un 18,3% más que un año antes.