Una mañana de vecinos, café y churros terminó este miércoles con una noticia que muchos de los presentes esperaban desde primera hora: el desahucio de Pau, una vecina de San Sebastián de los Reyes en situación de vulnerabilidad, quedó suspendido. Medio centenar de personas se concentró desde primera hora a las puertas del edificio de la calle Navas de Tolosa para acompañarla en el que iba a ser su segundo intento de desalojo.
Pau lleva más de siete años viviendo en Sanse y, según fuentes consultadas por LA MORALEJA, actualmente trabaja en sin contrato laboral. Su situación económica y personal se suma a un procedimiento que ya había terminado anteriormente con la suspensión de otro lanzamiento después de que se reconociera su situación de vulnerabilidad.
Segundo intento de desahucio
La Asamblea de Vivienda de Alcosanse, colectivo que agrupa a vecinos de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, había convocado la concentración para acompañar a Pau durante la mañana.
Natalia, portavoz de la organización, explica que este era el segundo intento de desalojo al que se enfrentaba la vecina. “El primero se consiguió paralizar porque se la declaró como persona vulnerable y hoy otra vez hemos conseguido que se reconozca ese estado de persona en vulnerabilidad y que se paralice este desahucio”, señala.
La situación de Pau viene marcada, según su entorno, por dificultades económicas y personales. La Asamblea asegura que la vecina fue víctima de una estafa y que lleva años intentando mantener su vivienda.

El colectivo también sostiene que ha sufrido distintos episodios de presión relacionados con empresas dedicadas a la desocupación de viviendas. Entre ellos, denuncian bloqueos de cerraduras y cortes del suministro eléctrico que, según su versión, llegaron a mantenerla durante meses sin luz.
Estas acusaciones han sido trasladadas por la Asamblea, pero no han podido ser contrastadas con la propiedad ni existe por el momento una resolución que permita confirmar estos extremos.
La suspensión del lanzamiento
La concentración comenzó a primera hora de la mañana. Alrededor de las 8:45 horas, los participantes se desplazaron desde la Biblioteca Marcos Ana hasta el inmueble de la calle Navas de Tolosa. Un grupo reducido de personas permaneció dentro de la vivienda junto a Pau, mientras otros asistentes se situaron en las zonas comunes y en el acceso al edificio. En el exterior se desplegó una pancarta mientras continuaba llegando gente.
Entre los asistentes había vecinos del municipio, integrantes de colectivos vinculados a la vivienda y algunos concejales de la oposición municipal, entre ellos representantes de Más Madrid e Izquierda Independiente.
La espera se prolongó durante más de una hora. Finalmente, alrededor de las 10:15 horas, se comunicó que el lanzamiento no se llevaría a cabo. La noticia provocó aplausos entre los concentrados. Pau salió posteriormente del edificio para agradecer personalmente el apoyo recibido. La jornada transcurrió sin incidentes.
El papel del decreto de vivienda
Desde la Asamblea de Vivienda de Alcosanse consideran que la suspensión está directamente relacionada con las medidas recogidas en el nuevo decreto de vivienda, Real Decreto-ley 29/2026, y su publicación en el BOE.
“El real decreto justo suspendía los desahucios de personas en situación de vulnerabilidad y justo por eso hemos podido suspender este desahucio”, afirma Natalia.
La portavoz, sin embargo, considera que la suspensión no resuelve el problema de fondo. “Esto no significa que no haya que seguir organizándose, eso no significa que estas medidas sean suficientes”, señala. Para Natalia, “hasta que no se garantice la vivienda como un derecho y no como un bien mercantil, nos tendremos que seguir organizando”.
Una vivienda propiedad de una sociedad inmobiliaria
Según la información facilitada por la Asamblea, la vivienda pertenece a Crown Real Estate SL, una sociedad de inversión inmobiliaria a la que no se ha podido contactar para conocer su versión sobre el procedimiento. El colectivo sostiene además que existen posibles irregularidades en el proceso, aunque será la justicia la encargada de determinar si estas se han producido.

Mientras tanto, Pau continúa en su domicilio. Para quienes acudieron este miércoles a la calle Navas de Tolosa, la suspensión supone un respiro para una vecina que, después de más de siete años en San Sebastián de los Reyes y de un primer intento de desahucio, ha conseguido volver a ganar tiempo para permanecer en su casa.


