La Fiesta de la Hispanidad llega este viernes 9 de octubre a La Esfera de Alcobendas con entrada gratuita hasta completar aforo. Nos ha pillado a contrapié: cae justo en el arranque del puente del 12 de octubre.
Vamos con lo práctico. el Centro Municipal La Esfera abre a las 19:00 y la entrada es gratuita, sin reserva previa: se entra por orden de llegada hasta que la sala dice basta. La agenda cultural completa está en la web del Ayuntamiento de Alcobendas.
Quién sube al escenario de La Esfera el viernes (y por qué ese cartel importa)
El programa combina música y folklore con una muestra de artesanía. Sobre el escenario están la Xuntanza Galega de Alcobendas, William Vivanco y su Orquesta, Los Hermanos Duarte y Carlos Tález y su Orquesta. Junto a ellos participan varias asociaciones hispanas de la ciudad, colectivos con años de recorrido en el municipio.
Hay también apartado gastronómico, con cocina de distintos países hispanos. Traducido a plan familiar: se llega, se pasea entre los puestos, se picotea y se escucha música sin butaca asignada. Con niños pequeños, ese ir y venir es una ventaja. Para quien busque concierto sentado y silencio, es justo lo contrario.
El Ayuntamiento presenta la jornada como adelanto del Día de la Hispanidad y como punto de encuentro entre comunidades. La entrada es libre, sí, pero la mayoría de las asociaciones hispanas que participa en la cita se juega mucho en una tarde así: visibilidad, contactos y argumentos para pedir más fechas en el calendario municipal.
¿Merece la pena el viernes? Depende de la logística. Si vuelves de Madrid por la A-1 a las siete de la tarde, llegas con todo empezado. Si trabajas en el polígono o teletrabajas, es un plan redondo: recoges a los niños, merienda rápida y a La Esfera.
Un acto gratis y sin reserva previa es, en la práctica, un acto al que solo llega quien puede estar a las siete en punto.
El aforo, la hora y otras cosas que el cartel no cuenta
El aforo de La Esfera es el que es. Si se llena, no hay una segunda sesión prevista en el programa: toca no plantarse a las 19:05 y confiar en la suerte. Con carrito, silla de bebé o abuelos con movilidad reducida, conviene llegar con un cuarto de hora de margen.
A eso se suma la fecha. En un viernes de puente, media ciudad está saliendo hacia la sierra o hacia el pueblo, y el aparcamiento en el entorno del centro municipal se complica. Puede que la sala no se llene. Puede que sí. Nadie lo sabrá hasta las siete y cuarto. En fin, cosas de la agenda municipal.
Lo que esta fiesta dice de Alcobendas (y lo que deja en el aire)
Aquí llega la parte que no sale en el cartel. El 12 de octubre cae este año en lunes y eso coloca la cita en la antesala del puente. Cuando el festivo se pega al fin de semana, los ayuntamientos del norte de Madrid concentran el acto en viernes, porque el sábado la gente ya no está. El resultado es un calendario corto en el que varias citas culturales compiten por el mismo público.
Y ahí está el riesgo. Concentrar la diversidad de una ciudad en una sola tarde al año garantiza foto y aforo, pero no continuidad. Si el objetivo declarado es poner en valor la riqueza cultural de Alcobendas, la cita del viernes debería tener eco en el resto del calendario: talleres, ciclos o muestras que no dependan de una única noche de octubre. Eso no lo arregla un cartel, lo arregla un presupuesto. Para el vecino, la lectura es sencilla: el viernes hay plan gratis y merece la pena acercarse.


