Varios centros de educación infantil 0-3 años de Alcobendas han amanecido este lunes, coincidiendo con el primer día del curso escolar, cubiertos de carteles, pancartas y pintadas que denuncian la situación laboral de las educadoras infantiles y señalan directamente al Partido Popular como responsable de lo que califican de «abandono institucional» hacia la primera infancia. Las imágenes, difundidas a través de redes y grupos vecinales, muestran fachadas, vallas y muros de acceso cubiertos de mensajes reivindicativos, en una acción coordinada que, según fuentes consultadas por este medio, se enmarca dentro de la huelga indefinida que mantiene el sector.
La acción llega en un momento especialmente sensible para las familias, ya que coincide con el periodo de adaptación, la fase inicial del curso en la que los más pequeños comienzan a familiarizarse con el aula y con sus educadoras. Según los testimonios recabados, el colectivo decidió dar visibilidad a sus reivindicaciones precisamente en estas fechas para presionar sobre unas decisiones políticas que, aseguran, llevan años postergándose sin solución.
Ratios «abusivas» y falta de personal, en el centro de la protesta
Entre los mensajes colocados en las verjas de acceso a los centros destaca un cartel que denuncia que «no hay normalidad en las aulas», en el que se detallan las ratios aplicadas durante los denominados servicios mínimos: 12 niños por educadora en el tramo de 0 a 1 año, 18 en el de 1 a 2 años y 24 en el de 2 a 3 años. El texto añade una advertencia dirigida a las familias: «esto también es por vuestros hijos».

Otro de los carteles repetidos en varias fachadas resume las principales quejas del colectivo bajo el título «Tienen a las educadoras infantiles en huelga indefinida por condiciones precarias«, enumerando como causas las ratios abusivas, la alimentación de baja calidad, la falta de material y la ausencia de pareja educativa en las aulas, es decir, la falta de un segundo profesional de apoyo. El mensaje concluye con una frase que se repite en varios de los soportes: «el Partido Popular no cuida a la infancia».
En algunos muros aparecieron también pintadas con lemas como «inversión, respeto y dignidad» o «la infancia no se recorta«, junto a pancartas de tela con el texto «luchando por etapa 0-3 de calidad«. Asimismo, se han difundido cartas de carácter simbólico, firmadas como si procedieran de educadoras dirigidas a las familias, en las que se relatan situaciones cotidianas de sobrecarga en el aula y renuncias de compañeras que, según estos textos, no habrían soportado las condiciones de trabajo.
El foco se traslada del área autonómica a los dirigentes del PP
Según la información recabada por este medio, procedentes de personas vinculadas al sector, los carteles con fotografías de dirigentes del Partido Popular —entre ellos la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida; el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo; y el concejal de Políticas de Igualdad, J. Fernández— responden a un cambio de estrategia dentro del movimiento huelguístico. Fuentes del propio colectivo explican que, hasta hace unos meses, las reivindicaciones se dirigían de forma más directa a la consejera de Educación, Emilia Zarzalejo, pero que en las últimas semanas la presión se ha reorientado hacia la cúpula nacional y municipal del PP, en un contexto marcado por el calendario electoral.

Estas mismas fuentes atribuyen la organización de las acciones a grupos generales de huelga del sector, que aprueban de forma colectiva las medidas de presión que después se ejecutan en los distintos centros, entre ellas la colocación de carteles, pintadas y el cierre puntual de escuelas. Entre la cartelería fotografiada figura también material de difusión de una plataforma laboral del sector, que pide a las familias apoyo y la presentación de quejas formales como parte del camino hacia la huelga indefinida.
Antecedentes: el Ayuntamiento ya mostró su apoyo al sector
La situación de las escuelas infantiles no es nueva en Alcobendas. El pasado mes de mayo, el Ayuntamiento de Alcobendas aprobó un acto declarativo de apoyo a las trabajadoras de las escuelas infantiles, un gesto institucional que reconocía parte de las reivindicaciones del sector.

Este nuevo episodio evidencia que el conflicto sigue sin resolverse meses después de aquel respaldo simbólico del consistorio. Las educadoras infantiles insisten en que sus reivindicaciones —mejora de ratios, incorporación de una segunda profesional por aula, revisión salarial y mayor inversión en el tramo 0-3— continúan pendientes de respuesta por parte de las administraciones competentes.
Con el inicio del curso ya en marcha, el sector advierte de que mantendrá las movilizaciones mientras no se aborden de forma concreta las condiciones que, según denuncian, afectan tanto a las trabajadoras como a la calidad del servicio que reciben los menores en su primera etapa educativa.


