A partir de ahora, quienes paseen por los parques de Alcobendas al caer la tarde, acudan al polideportivo con sus hijos o pasen por cualquier edificio municipal notarán algo distinto, aunque no siempre visible a simple vista. El Ayuntamiento de Alcobendas ha puesto en marcha, junto a la empresa SECOEX, un nuevo contrato de seguridad que moviliza más de 10 millones de euros, 55 vigilantes y un jefe de seguridad, con el objetivo de reforzar la protección de 22 edificios e instalaciones municipales durante los próximos cuatro años.
El anuncio, presentado esta mañana en la Plaza Mayor, no se ha quedado en una simple firma de papeles: trae consigo cambios muy concretos en el día a día de la ciudad, desde más patrullas antes del cierre de los parques hasta la incorporación de chalecos antibalas y detectores de metales en el equipamiento habitual de los vigilantes. Todo ello, además, coordinado directamente con la Policía Local, lo que configura un modelo de seguridad híbrido que el Consistorio presenta como un salto de calidad respecto al esquema anterior.
El dato que sostiene todo el proyecto
La cifra exacta de la inversión es 10.616.298,32 euros, repartidos a lo largo de cuatro años de contrato. Con ese presupuesto, Alcobendas incorpora un equipo permanente de 55 vigilantes encargados de tareas como el control de accesos, el manejo de los equipos de seguridad y la ejecución de los planes de evacuación en edificios de uso masivo, entre ellos el propio Ayuntamiento, el Centro de Arte y las distintas mediatecas de la ciudad.

No todos los espacios reciben el mismo nivel de refuerzo. El contrato pone el foco especialmente en los puntos de mayor afluencia ciudadana, como el Polideportivo Municipal José Caballero y la Casa de la Mujer, además de incrementar las horas de patrulla en los parques municipales en el tramo horario previo a su cierre, un momento en el que estos espacios suelen quedar más desprotegidos.
Lo que cambia sobre el terreno: equipamiento y coordinación
Más allá del número de vigilantes, el contrato introduce una renovación completa del material de trabajo: chalecos antibalas, guantes anticorte, detectores portátiles de metales de la marca Garret y radiotransmisores para mantener comunicación constante entre el personal de SECOEX y los agentes municipales.
Precisamente esa coordinación con la Policía Local es uno de los aspectos que el Ayuntamiento subraya como novedad estructural. Según ha explicado el Consistorio, el equipo de seguridad no trabaja de forma aislada, sino que reporta y colabora directamente con la Policía Local ante cualquier incidencia relacionada con la vigilancia o custodia de los edificios municipales, reforzando así la capacidad de respuesta conjunta ante situaciones de emergencia.
Vigilantes mejor formados y con mejores condiciones
El nuevo modelo también afecta a la gestión del propio personal de seguridad. Todos los trabajadores de SECOEX recibirán formación obligatoria anual, adaptada a las funciones específicas de cada centro, con el objetivo de homogeneizar la calidad del servicio en las 22 instalaciones cubiertas por el contrato.

El Ayuntamiento ha destacado además que esta renovación ha permitido mejorar las condiciones laborales de los vigilantes, un detalle que no siempre acompaña este tipo de anuncios institucionales, pero que resulta clave para garantizar la estabilidad del servicio a lo largo de los cuatro años de vigencia.
Las voces oficiales detrás del anuncio
En el acto de presentación, celebrado en la Plaza Mayor, estuvieron presentes la alcaldesa Rocío García Alcántara, el concejal de Seguridad, Protección Civil, Emergencias y Movilidad, Carlos Rodrigo, la jefa de Seguridad Nacional de SECOEX, María Torvisco, el comisario principal jefe de la Policía Local, Antonio Pardo, y el director de Seguridad de SECOEX en la ciudad, David Puado.
García Alcántara ha remarcado que la seguridad «es una prioridad para el Gobierno municipal» y que el objetivo es que tanto vecinos como trabajadores puedan usar las instalaciones municipales «con la máxima tranquilidad y confianza». Por su parte, Carlos Rodrigo ha insistido en que el nuevo contrato no se limita a la vigilancia, sino que apuesta por la prevención y por mejorar los tiempos de respuesta junto a la Policía Local ante cualquier eventualidad.
Aunque la magnitud económica del contrato es notable, el verdadero impacto para los vecinos de Alcobendas y su entorno se medirá en lo cotidiano: en la sensación de seguridad al pasear por un parque antes de su cierre, al llevar a los niños al polideportivo o al acudir a cualquiera de los 22 espacios municipales que ahora cuentan con un dispositivo de vigilancia reforzado. Un cambio que, aunque no siempre visible, promete transformar la manera en que la ciudad protege sus espacios más frecuentados durante los próximos cuatro años.


