Los servicios dirigidos a las personas mayores han vuelto a situarse en el centro del debate político en Alcobendas. Durante el último Pleno municipal, el grupo municipal Vox trasladó al equipo de Gobierno una queja recibida por usuarios del Centro Municipal de Personas Mayores Pedro González Guerra, situado en la calle Orense, relacionada con el cierre de una sala terapéutica. La formación pidió al Ayuntamiento que estudie su reapertura para evitar que los usuarios tengan que desplazarse a otros centros del municipio para acceder a este tipo de servicios.
La reclamación pone de manifiesto la importancia que tienen estos espacios para cientos de vecinos de edad avanzada que acuden regularmente a los centros municipales no solo para participar en actividades de ocio, sino también para mantener su movilidad, mejorar su estado físico y preservar su autonomía personal. Aunque el Gobierno municipal no respondió de forma específica al ruego durante la sesión plenaria, la petición abre el debate sobre la necesidad de mantener y reforzar los servicios dirigidos a una población cada vez más envejecida.
La petición llega al Pleno
La cuestión fue planteada durante el turno de ruegos por la concejala de Vox, Eva Arranz, quien explicó que la formación había recibido las quejas de usuarios del centro de mayores de la calle Orense.
Durante su intervención, señaló que «usuarios del centro de mayores de la calle Orense se han quejado del cierre de la sala terapéutica» y solicitó que, «si es posible, se vuelva a reabrir, sobre todo para que no tuvieran que trasladarse a otros centros, pues son gente mayor».
Con esta intervención, Vox pidió al Ejecutivo municipal que valore recuperar este recurso, argumentando que los desplazamientos pueden suponer una dificultad añadida para personas de edad avanzada o con problemas de movilidad. Aunque el ruego no dio lugar a un debate posterior ni recibió una respuesta concreta por parte del equipo de Gobierno en ese momento, sí dejó sobre la mesa una preocupación que afecta directamente a uno de los colectivos más numerosos del municipio.
Un recurso pensado para favorecer la autonomía
Las salas terapéuticas forman parte de los equipamientos que muchos centros municipales destinan a actividades relacionadas con el mantenimiento físico, la rehabilitación y el envejecimiento activo. En estos espacios suelen desarrollarse ejercicios dirigidos por profesionales, programas de movilidad, actividades preventivas frente al deterioro físico y otras iniciativas destinadas a mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

Para muchos usuarios, disponer de este tipo de servicios en su centro habitual evita desplazamientos innecesarios y facilita que puedan continuar realizando actividades de forma periódica, especialmente en aquellos casos en los que existen limitaciones físicas o dificultades para utilizar el transporte público.
Precisamente por ello, el cierre de una sala terapéutica puede tener un impacto que va más allá del propio espacio físico, al obligar a reorganizar la prestación del servicio o a derivar a los usuarios a otras instalaciones municipales.
Los centros de mayores, un punto de encuentro para miles de vecinos
Los centros municipales de personas mayores de Alcobendas desempeñan un papel que trasciende la mera oferta de actividades recreativas. Además de talleres culturales, cursos de informática, actividades deportivas o propuestas de ocio, estos equipamientos constituyen un importante espacio de convivencia y socialización para muchas personas jubiladas.
En ellos también se desarrollan programas destinados a fomentar hábitos saludables, prevenir situaciones de aislamiento y promover un envejecimiento activo, uno de los principales objetivos de las políticas dirigidas a este colectivo.
Por ello, cualquier modificación en los servicios que ofrecen suele generar inquietud entre los usuarios habituales, especialmente cuando afecta a prestaciones relacionadas con la salud, la rehabilitación o el bienestar físico.
Pendientes de una respuesta municipal
La intervención realizada en el Pleno deja ahora la decisión en manos del equipo de Gobierno, que deberá valorar si mantiene la situación actual o estudia la posibilidad de reabrir la sala solicitada por los usuarios. Mientras tanto, la petición evidencia la sensibilidad que existe en torno a los servicios destinados a las personas mayores y la importancia que tienen estos recursos en el día a día de muchos vecinos de Alcobendas.

Con una población cada vez más envejecida y una demanda creciente de actividades orientadas a mantener la autonomía personal, la continuidad de este tipo de instalaciones se ha convertido en una cuestión que trasciende el debate político y afecta directamente a la calidad de vida de quienes utilizan habitualmente los centros municipales.
A la espera de que el Ayuntamiento aclare cuál será el futuro de esta sala terapéutica, el asunto ya forma parte del debate público. La reclamación trasladada por los usuarios refleja una preocupación compartida por muchas personas mayores: disponer de servicios próximos, accesibles y adaptados a sus necesidades, evitando desplazamientos innecesarios y garantizando que los centros municipales continúen siendo espacios de referencia para el envejecimiento activo y el bienestar de este colectivo.


