A la alcaldesa Rocío García Alcántara parece quedarle pequeño el Ayuntamiento de Alcobendas; su gestión de los presupuestos de 2026 indica que, en su cabeza, se ve más dirigiendo la CIA o el Pentágono. El problema es que también a los vecinos de Alcobendas se les queda muy pequeña Rocío García Alcántara. Y no hablamos del despilfarro de medio millón de euros en poner verjas a cuatro parques, el desglose de la partida de Seguridad Ciudadana (dotada con 1,9 millones) nos deja otro titular para la historia del absurdo municipal.
Dentro del plan de modernización anunciado a bombo y platillo, el equipo de gobierno ha colado una inversión delirante: la compra de «furgonetas equipadas para grabación y seguimiento de drones». Gracias Alcaldesa por ocuparse de un problema tan urgente como evidente.
De los cráteres en el asfalto a la guerra de las galaxias
Para los vecinos del Distrito Urbanizaciones,la noticia suena a broma pesada. En calles como el Camino Ancho o Paseo de Alcobendas, el problema no es que un dron espía asesino sobrevuele sus chalets, el problema es que la falta de mantenimiento ha convertido la calzada en un campo de minas, los atascos matutinos o que cada vez que hay una tormenta se va la luz del alumbrado público. Esto nuestra Alcaldesa, Rocío García Alcantara no lo sabe ya que, ya que con su estrategía de avestruz, no recibe clippings críticos y los problemas de Alcobendas le resultan aburridos y mundanos tras su reciente y patosa mudanza a un chalet de lujo en Madrid.
Mientras la concejal de distrito alega que el presupuesto «es limitado» para acometer el plan de choque urgente de asfaltado e iluminación que exigen los residentes, la alcaldesa decide que la prioridad de Alcobendas es blindar el espacio aéreo. Una decisión que demuestra, una vez más, la adicción de este gobierno municipal al «postureo tecnológico» frente a la gestión de los problemas reales.
¡Tiembla Putín! Nos protege Pitíta
Es evidente que las fuerzas y cuerpos de seguridad necesitan equipamiento, pero la gestión pública se basa en priorizar. Y en una ciudad donde hay miles de nuevas viviendas proyectadas sin accesos construidos, donde los atascos son el pan de cada día y donde el alcantarillado colapsa con las lluvias, comprar furgonetas rastreadoras de drones suena más al capricho de un gobierno con ínfulas que a una necesidad ciudadana.
No es el único «juguete» curioso de este presupuesto. Entre las partidas aprobadas por el PP también figuran 650.000 euros para «crear nuevos parques temáticos». Un derroche constante en lo superfluo.
Mientras «Pitita 007» se prepara para mirar al cielo buscando drones amenazantes, los vecinos continuarán mirando al suelo para no tropezar con el enésimo socavón sin arreglar o charco sin drenar. Al final, será más seguro moverse en Alcobendas por el aire que por sus calles.


