Alcobendas se asemeja más a un laberinto sin salida que a una ciudad a causa de sus prolongadas y nada planificadas obras en sus calles. La situación está agotando la paciencia de unos vecinos que dicen haber llegado ya a su límite a causa de los cortes de tráfico prolongados, la imposibilidad de aparcar durante días e incluso dificultades para acceder a sus propias viviendas; son algunas de las situaciones que los vecinos califican como ‘absurdas’.
En este sentido, el foco de las quejas se sitúa en zonas como Rosalía De Castro, y su entorno, donde coinciden distintas actuaciones urbanas dirigidas, obviamente, por el equipo de Gobierno de Rocío García Alcántara. Según explican los residentes a LA MORALEJA, las restricciones de tráfico han llegado a bloquear completamente el acceso de calles clave durante varios días consecutivos, obligando así a dar largos rodeos, o directamente rendirse y dejar el coche aparcado lejos de sus casas.
«Llegué a casa y no podía entrar. Todo estaba cortado: Calle Constitución, Blas de Otero, Ruperto Chapí… no había forma», explica una vecina afectada Asimismo, la única alternativa era acceder por Avenida de España, una vía que durante estas semanas se ha convertido en el único punto de entrada posible, generando un efecto de embudo y complicando todavía más la circulación para los residentes de la zona.

EL CAOS DE ALCOBENDAS VIENE POR LAS OBRAS SIMULTÁNEAS
En este contexto, hay que entender que la situación no se limita únicamente a los cortes puntuales. A este escenario se le suma otro problema que arrastran desde hace meses los vecinos de Alcobendas, donde es imposible aparcar en determinadas calles debido a las obras prolongadas. «Llevamos sin poder aparcar desde noviembre por otra actuación relacionada con la luz. Y ahora, además, no podemos ni entrar en la calle durante días», apunta una vecina a este medio.
Asimismo, si paseamos por la zona, podemos observar una serie de calles cerradas, falta de alternativas reales y una creciente presión sobre los vecinos, especialmente aquellos con problemas de movilidad. El Consistorio no es consciente de que hay vecinos de mayor edad que necesitan el coche para todo. Una vecina señala que Rocío García Alcántara debería preguntarse cómo hacen estas personas para llevar la compra o simplemente moverse.
SEIS MESES DE DESCONTROL POR LAS OBRAS EN ALCOBENDAS QUE LLEVAN A LOS VECINOS A SITUACIONES LÍMITE
No obstante, el problema en sí no es con las obras, ya que los vecinos entienden que son necesarias; la gran crítica es por la forma en la que se están gestionando. Los vecinos de Alcobendas hablan de falta de coordinación, escasa previsión y, sobre todo, ausencia de sensibilidad hacia el día a día de quienes viven en la zona. «Podemos entender que haya que cortar una calle, pero no dos días seguidos sin pensar en cómo afecta a la gente», hace hincapié la residente que ha hablado con LA MORALEJA.
Siguiendo esta línea, los vecinos también denuncian que las restricciones de aparcamiento no solo se aplican durante el día, sino que en la práctica afectan a las 24 horas. «Te dicen que es de ocho a ocho, pero la realidad es que no puedes dejar el coche en ningún momento». Este tipo de situaciones están alterando de manera generalizada la rutina diaria de unos vecinos que están cansados de la poca transparencia y falta de planificación del equipo de gobierno actual.
«Es como si no pensaran en los vecinos. Se hace todo a lo bruto, sin organización», apunta la afectada. Aunque también ha reconocido que acelerar las obras puede tener una intención positiva, insiste en que no se puede hacer a costa de complicar la vida a los residentes. Uno de los grandes problemas es la coincidencia de obras distintas, una de asfaltado y la otra de infraestructuras, que obviamente multiplican los efectos negativos y añaden más malestar vecinal.


