Una de las dudas que se mantiene presente alrededor de las promesas del Ayuntamiento de Alcobendas en 2026 es el proceso de asfaltado del municipio. El proceso ha sido más lento de lo esperado, lo que ha generado algunos problemas puntuales, entre ellos la aplicación del plan de solución vial pensado para evitar los problemas de tráfico que puede generar la nueva urbanización de La Solana, que estará entre las zonas de Valdebebas y La Moraleja.
Según ha explicado a LA MORALEJA el portavoz municipal de Vox, Fernando Montenegro, esta vía no solo debía estar lista antes de que estuvieran listos los primeros edificios de la nueva urbanización, sino que se había prometido para el año pasado. Es un problema clave, pues la construcción de la urbanización es una de las propuestas clave de vivienda para la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid.
«Nuestra alcaldesa dijo que en noviembre del 25 iba ya a estar la salida por la Solana, que es una salida tan estrecha que hay que poner un semáforo en otro lado», ha defendido Montenegro. Quien además ha insistido es en que es una solución pensada a gusto del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, y no pensando necesariamente en la solución que mejor funciona para los vecinos de Alcobendas.
«Una de las causas del retraso es que desde Madrid se ha hecho el asfaltado necesario, pero desde Alcobendas todavía no se ha realizado el proceso. Hace unos días se ha anunciado que inicia la segunda parte de este proceso de asfaltado, pero todavía no hay una fecha de inicio ni de final», sentencia Montenegro.
Es un problema que puede ser un futuro dolor de cabeza para los vecinos de Alcobendas y de La Solana a partes iguales. Es un problema que se vislumbra en el horizonte inmediato de los vecinos de La Moraleja, sobre todo con la promesa de la promotora de que los primeros edificios de la urbanización estén listos para este año.
UNA SOLUCIÓN PENSADA PARA MADRID
Lo cierto es que el portavoz municipal de Vox insiste en que la solución que se ha planteado no es la mejor para La Moraleja ni el resto de Alcobendas. «Esa salida que no está, que ni se la ve, ni se la espera, más que una salida va a ser una entrada de coches de Madrid en Alcobendas cuando se termine Solana, que vas a tener el triple de tráfico y la solución más lógica y más normal hubiese sido la sectorización de Buenavista», sentencia el político.
Pero además asegura que el proyecto de La Plaza del Soto es una imposición que ha venido de La Solana, del Ayuntamiento de Madrid y de la Comunidad. «Vamos a tener unas obras durante, no lo sé, ¿qué? 8 meses, 12 meses, unas obras absurdas que van a dejar las cosas más o menos como están en la Plaza del Soto, si no peor, o sea, no vamos a ganar gran cosa, por decir nada, simplemente porque nos plegamos a lo que nos dice la Comunidad de Madrid, y ya está», sentenció el dirigente.
«Entonces, como la Solana de Valdebebas va a hacer esa obra, la van a pagar ellos, pero es el Ayuntamiento el que tiene que decir que nos van a meter un obrón ahí, que nos van a colapsar el tráfico más, y mientras eso no se haga, tampoco va a estar la salida por la Solana, o sea, que ni por el asfalto, ni por la Plaza del Soto, cosa que además, según nos dicen, ya tienen el proyecto desde noviembre también del 25 aquí en el Ayuntamiento», asegura.
EL ASFALTADO HA SIDO LENTO Y COSTOSO
Lo cierto es que la lentitud del proyecto de asfaltado en Alcobendas ha dejado otra serie de problemas. Las lluvias recientes hicieron daño a las calles, y no son pocos los vecinos que se han quejado del daño que los baches pueden generar a sus vehículos y, en el caso de las motos o bicicletas, incluso de riesgos de daños personales.
«Ya me llaman vecinos, chavales que van en moto, chicos, y me dicen: ‘Oye, que es que me da un miedo enorme, que me meto la rueda en un bache y me mato'», comenta el propio Montenegro. El asfaltado ha sido una de las grandes tareas pendientes del Ayuntamiento, y una de las más notorias para los vecinos.


