En Alcobendas, el éxito deportivo tiene un sabor agridulce. Mientras el club Royal Oaks Knights levanta trofeos y suma hasta 11 campeonatos nacionales en diversas categorías desde 2022, sus jugadores (muchos de ellos niños pequeños) se ven obligados a entrenar en una instalación que parece más una trinchera tras un bombardeo que un recinto deportivo del siglo XXI, tal y como explican padres de los jugadores.
En este sentido, el estadio José Caballero fue catalogado por los equipos que acudían a jugar a Alcobendas como «uno de los peores campos en los que jugar’, y ha sido objeto de continuo desprestigio y de expedientes sancionadores por parte de la Federación. Concretamente, el conocido como ‘el patatal’, es el lugar de entrenamiento y competición de los Royal Oaks Knights, con 11 campeonatos nacionales en distintas categorías desde 2022.
«El campo está en un estado lamentable. Nos hemos quejado más de una vez y esta alcaldesa ha pasado de todo. Los niños se inundan, y hay más riesgo de lesiones, pero el concejal de deportes, Jesús Tortosa Alameda, no nos hace ni caso, y culpa a los jugadores diciendo que el campo está así porque los niños están entrenando con tacos de aluminio. Unas declaraciones falsas, ya que no están permitidas las botas con tacos de aluminio«, cuenta una madre afectada a LA MORALEJA.

El concejal de deportes, Jesús Tortosa Alameda, se excusa con que cambiar el césped del José Caballero tendría un precio de 1 millón y medio de euros, apunta a que no tienen suficiente dinero para arreglar el campo y poner césped artificial como sí se ha hecho en otras instalaciones de la zona de Alcobendas y La Moraleja. A la falta de dinero, Tortosa explica dos ‘excusas’ más según los padres afectados. La primera de ellas es el uso de tacos de aluminio que, si leemos la normativa del fútbol americano, están totalmente prohibidos, y desde el grupo deportivo afirman que sus jugadores no usan tacos de aluminio; y también se respaldan desde el consistorio en que entrenan demasiado y por eso el campo está así, un sinsentido que enfada todavía más a unos padres que en tan solo dos días han recogido 200 firmas para presentar en el Pleno.
No obstante, Rocío García Alcántara dice con total seguridad que no tienen planeado arreglar nada del José Caballero. Mientras si nos fijamos en las mejoras para este 2026, destacamos las siguientes: para 2026 está prevista la renovación del césped y otros elementos del campo Óscar Molina y el pabellón Antela Parada, con una inversión de 520.000 euros, y antes del verano, la renovación de cuatro pistas de tenis de la Ciudad Deportiva Valdelasfuentes y de varias pistas de pádel, el gimnasio 8 y el fondo de la piscina semicubierta del Polideportivo José Caballero.
Asimismo, ya se está trabajando en el proyecto de instalación de nuevos vestuarios en el Campo de Las Terrazas, en la tramitación de las obras de las cubiertas de las tres pistas polideportivas exteriores de la Ciudad Deportiva Valdelasfuentes y está en la última fase de adjudicación la renovación de todas las máquinas de musculación y peso libre de ambos centros deportivos. No obstante, hay que remarcar que el campo de fútbol americano del José Caballero no cuenta con ningún espacio auxiliar de vestuarios o taquillas, por lo que los deportistas son objeto de frecuentes robos durante los entrenamientos.
EL DETERIORO DE UN LEGADO COMO ES JOSÉ CABALLERO
La historia del campo José Caballero no es la de un deterioro repentino. Los documentos a los que ha tenido acceso este medio, revelan que el problema se arrastra desde 2014. Lo que comenzó como un césped natural con deficiencias se ha transformado, tras doce años de uso intensivo y mantenimiento nulo, en una superficie impracticable. Las imágenes actuales muestran un panorama desolador con ondulaciones en el terreno, ausencia casi total de cobertura vegetal, bocas de riego que sobresalen peligrosamente en mitad del área de juego y un sistema de iluminación basado en lámparas incandescentes que apenas permiten la visibilidad durante los entrenamientos nocturnos.
«No es solo que esté lleno de barro y con agujeros, es que es peligroso», comenta una madre de uno de los jugadores a La Moraleja. Los jugadores del club Royal Oaks Knights de fútbol americano se hunden literalmente en el barro. Asimismo, cuando llueve, el campo acumula tal cantidad de agua que, tal y como nos explican, han llegado a ver hasta patos que se asientan en dichos charcos mientras los jugadores intentan esquivar los agujeros que podrían causar lesiones graves. «En lugar de fútbol americano, parece que juegan con neopreno«. La situación del drenaje es inexistente y el firme está tan irregular que «troncharse una pierna» es un miedo real y diario para los padres que observan desde la banda.
LA RESPUESTA DE ROCÍO GARCÍA ALCÁNTARA A LAS PETICIONES DE ARREGLAR EL CAMPO DEL CLUB DEPORTIVO ROYAL OAKS KNIGHTS HA SIDO «ESPERAD SENTADOS»
En la anterior legislatura, se llegó a aprobar una moción para la reforma integral del campo de fútbol americano del José Caballero. Sin embargo, con el cambio de gobierno, la ejecución de dicha mejora se ha paralizado. El actual equipo de gobierno del PP ha rechazado recientemente las propuestas de reforma o de usar otros campos deportivos que hay en Alcobendas, a pesar de las constantes quejas de las familias y de los expedientes sancionadores abiertos por la Federación, que ya cataloga al José Caballero como «uno de los peores campos de España».
«MANDAMOS UNA QUEJA A LA REVISTA MUNICIPAL SIETEDÍAS Y NO NOS LO PUBLICARON»
Si bien el Ayuntamiento de Alcobendas anuncia inversiones de más de 560.000 euros en diversas instalaciones deportivas en 2025, el campo de fútbol americano sigue fuera de las prioridades. Esta falta de inversión no solo afecta a la salud de los jugadores, sino también a la competitividad y a la economía del club. En competiciones nacionales donde los Knights han ganado el derecho de jugar como locales, se han visto obligados a ceder el factor campo y desplazarse a las instalaciones de sus rivales, asumiendo gastos logísticos extraordinarios, simplemente porque su campo no cumple con los mínimos federativos.

El club y las familias denuncian que se está «pasando olímpicamente» de ellos. La sensación de ser ciudadanos de segunda frente a otros deportes con instalaciones renovadas es patente. «Se lo merecen, se lo merecen por todo lo que ganan llevando a Alcobendas en lo más alto«, exclaman los padres, pidiendo que se cumpla lo votado en pleno y se dote al equipo de un campo de césped artificial moderno, acorde a su nivel competitivo.


