La utilización de empresas públicas en Alcobendas roza lo esperpéntico mientras los servicios a los vecinos son deficientes y se encuentran en el peor punto de mantenimiento de la última década. Algunas de estas empresas municipales son máquinas de gasto y de colocación de cargos a dedo.
La Sociedad de Gestión del Patrimonio Inmobiliario Municipal de Alcobendas (SOGEPIMA) ha puesto sobre la mesa sus previsiones económicas para el próximo ejercicio. Lejos de la contención, la empresa pública proyecta un incremento presupuestario cercano a medio millón de euros para 2026. Un salto porcentual que supera con creces la inflación y que exige una lectura detallada sobre el destino de los fondos públicos en materia de vivienda y patrimonio local.
Las cifras del aumento: casi medio millón de euros extra
El análisis de los estados de previsión de ingresos y gastos muestra una variación significativa en las cuentas de la entidad en tan solo doce meses.
- Presupuesto 2025: 2.479.109 euros de gasto previsto.
- Presupuesto 2026: 2.921.641 euros de gasto proyectado.
- Diferencia: Un incremento exacto de 442.531 euros.
Este aumento del 17,8% en el nivel de gasto resulta especialmente llamativo tratándose de una sociedad cuyo objeto social principal es la gestión de un patrimonio inmobiliario ya consolidado. La pregunta que surge desde la perspectiva de la gestión pública es evidente: ¿a qué responde una subida tan acusada en un solo año? Si el parque de viviendas municipal no ha crecido en la misma proporción, es necesario aclarar si este sobrecoste estructural se debe a un encarecimiento de los servicios externalizados, a un aumento de la masa salarial o a inversiones reales que repercutan directamente en los vecinos de Alcobendas.

El papel del Consejo de Administración y la Gerencia
Un incremento presupuestario de esta magnitud requiere pedagogía y transparencia por parte de la cúpula de la empresa pública. La responsabilidad del diseño y aprobación de estas cuentas recae directamente sobre su Consejo de Administración y su dirección ejecutiva.
Como presidenta de SOGEPIMA y alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara, junto a la vicepresidenta de la entidad municipal, Marta Martín García, asumen el reto político de justificar la necesidad de engrosar las cuentas de la sociedad hasta rozar los 3 millones de euros.
En el plano estrictamente técnico y operativo, la tarea de ejecutar y optimizar este abultado presupuesto recaerá sobre la figura de la gerente de la sociedad, Julia Pérez de la Rasilla. Su gestión será clave para demostrar si este aumento del gasto del 18% se traduce en una mejora real y palpable de los servicios inmobiliarios que el Ayuntamiento presta a la ciudadanía, o si, por el contrario, termina siendo absorbido por el gasto corriente y el mantenimiento de la propia estructura empresarial.

La vivienda y la gestión del patrimonio son asuntos de máxima sensibilidad social. Por ello, una empresa pública financiada con los impuestos de los vecinos debe guiarse por la máxima de la eficiencia. Estaremos atentos a la ejecución de estas partidas durante 2026 para comprobar si el esfuerzo económico exigido a las arcas municipales ha merecido la pena.


