El Ayuntamiento de Alcobendas ha adjudicado el contrato del programa “Primeros y Tardes en el Cole” sin aportación económica municipal directa, según ha denunciado públicamente la formación AlcobendasAdelante. La decisión implica que el coste íntegro del servicio recae exclusivamente en los usuarios, que abonan mensualmente las cuotas fijadas en los precios públicos. La crítica política ha encendido el debate sobre las prioridades presupuestarias del consistorio, especialmente tras conocerse que cerca de 60.000 euros se destinarán a la organización de la Gala de los Premios Avanza.
Sin ir más lejos, el programa de “Primeros y Tardes en el Cole” es un recurso ampliamente utilizado por familias con hijos en edad escolar que necesitan ampliar el horario de entrada y salida de los centros educativos para compatibilizar su vida laboral. No se trata de una actividad extraescolar al uso, sino de un servicio de apoyo a la conciliación que permite cubrir las franjas previas y posteriores a la jornada lectiva.
No obstante, mientras el equipo de Gobierno de Rocío García Alcántara adjudica 0 euros en este recurso, desde el Consistorio destacan inversiones en otras ayudas escolares y de conciliación por más de 1 millón de euros. Pero, aunque intenten arreglar el problema invirtiendo en otras partidas, el programa específico de ampliación horaria, ‘los primeros del cole’, no cuenta con financiación municipal directa.

EL IMPACTO DE DICHO RECORTE POR PARTE DEL AYUNTAMIENTO A LAS FAMILIAS DE ALCOBENDAS
En este contexto, la adjudicación del contrato se ha realizado por importe de cero euros de aportación municipal. En términos prácticos, esto significa que la empresa adjudicataria presta el servicio, pero la financiación procede íntegramente de las cuotas que pagan las familias. Actualmente, los importes mensuales oscilan aproximadamente entre los 30 y más de 60 euros por alumno, dependiendo de horarios y modalidades.
Desde AlcobendasAdelante sostienen que esta fórmula convierte un servicio que consideran “básico” en un gasto que depende directamente de la capacidad económica de cada hogar. En su valoración, la ausencia de financiación municipal directa introduce una barrera de acceso y puede dejar fuera a familias con menos recursos, o forzarlas a hacer un esfuerzo económico adicional continuado durante el curso escolar.
LA FORMACIÓN POLÍTICA CONTRAPONE EL ‘CERO EUROS’ DESTINADOS A ESTE PROGRAMA CON LOS CERCA DE 60.000 EUROS PREVISTOS PARA LA ORGANIZACIÓN DE LA GALA PREMIOS AVANZA
La formación política AlcobendasAdelante subraya que la conciliación no debería tratarse como un lujo ni como un complemento opcional, sino como una necesidad estructural de la realidad social actual. Con modelos laborales cada vez más exigentes en disponibilidad horaria, argumentan, estos programas cumplen una función social que trasciende lo meramente educativo y entra de lleno en el terreno de las políticas públicas de apoyo a la familia.
Si bien, el debate sobre este tema llega a poner encima de la mesa la jerarquía de prioridades por parte del equipo de gobierno de Rocío García Alcántara. Es decir, mientras los servicios de conciliación se sostienen con el pago directo de los usuarios, sí existe margen presupuestario para eventos y actos de carácter protocolario o promocional. «Estas son las prioridades del gobierno municipal», apuntan desde AlcobendasAdelante.

Fuente: Ayuntamiento de Alcobendas
«Hoy, muchas familias de Alcobendas pagan entre 30 y más de 60 euros al mes por un servicio que no es un extra, sino una necesidad básica de conciliación«, apuntan desde el partido del abogado y economista Juan Felipe Coy. Asimismo, han defendido que su propuesta pasa por avanzar hacia la gratuidad universal del programa para las familias usuarias o, al menos, hacia un sistema de subvención amplia que reduzca de forma significativa el coste mensual. Argumentan que invertir en conciliación tiene retornos sociales a medio y largo plazo: mejora del bienestar infantil, reducción del estrés familiar y mayor estabilidad laboral de los progenitores.
La ampliación de horarios escolares, los comedores y las actividades de acogida temprana se han convertido en piezas clave de la organización diaria de miles de hogares. Cualquier modificación en su coste o financiación tiene impacto directo y visible. Mientras tanto, las familias continúan abonando mes a mes, un servicio que consideran, en muchos casos, imprescindible. La discusión sobre quién debe asumir su coste, es decir, si el usuario, el Ayuntamiento o un sistema mixto con mayor subvención pública, queda abierta y promete convertirse en uno de los ejes de la discusión presupuestaria municipal en los próximos meses.


