El proyecto de recuperación del Arroyo de la Vega se ha convertido para muchos vecinos en un símbolo más del abandono institucional ante las promesas verdes y los fondos europeos. En este sentido, un gran cartel institucional preside una de las zonas verdes del Arroyo de la Vega. En dicho cartel se anuncia con logos europeos la ‘recuperación de márgenes en el Arroyo de la Vega’, un proyecto financiado con fondos FEDER y destinado a la mejora ambiental del cauce y su transformación en un espacio verde y de ocio.
Sin embargo, si nos adentramos en esa zona podemos ver que alrededor del cartel la situación es otra totalmente diferente al mensaje oficial. Es decir, basura esparcida entre la hierba, latas abandonadas, restos de plásticos, ramas desprendiéndose de árboles sin mantenimiento y un entorno que dista mucho de la imagen idílica prometida.
Para los vecinos, el contraste entre el discurso institucional y la realidad es tan evidente como indignante. «Mil quejas y nadie hace nada», resume uno de los residentes afectados a LAMORALEJA.COM, que ha documentado durante meses el estado de la zona con fotografías y avisos reiterados. «El cartel llenándose la boca… y la realidad es esta», añade con resignación.

EL PROYECTO INVISIBLE EN EL ARROYO DE LA VEGA
En este contexto, el proyecto de recuperación del Arroyo de la Vega se presentó como una actuación clave para la ‘renaturalización’ del entorno, la mejora de la seguridad y la creación de un corredor verde integrado en la trama urbana. Sobre el papel, la intervención incluía trabajos de limpieza, acondicionamiento del cauce, estabilización de márgenes y mejora del entorno.
En la práctica, los vecinos aseguran a LAMORALEJA.COM no haber visto avances reales desde hace meses. «Desde abril o mayo llevamos avisando», explican. «No viene nadie. Ni limpieza, ni poda, ni mantenimiento». Las imágenes compartidas muestran árboles con ramas secas y desprendiéndose, un riesgo evidente tanto para peatones como para vehículos que transitan por las inmediaciones.

La sensación general es de abandono. «Esto no es una recuperación, es dejadez. Y lo peor es que hay un cartel que parece decirnos que no nos quejemos, que todo está hecho«, nos explica un residente. Asimismo, entre la hierba aparecen latas de bebidas energéticas, papeles, restos de basura doméstica y desperdicios que llevan tiempo acumulándose. No se trata de un episodio puntual, sino de una situación prolongada que evidencia la ausencia de limpieza periódica.

«Si no se mantiene, cualquier actuación se pierde en meses», señalan los vecinos. «Aquí no basta con poner un cartel y hacer una foto para justificar una subvención«. La crítica apunta directamente a la gestión municipal y al seguimiento de los proyectos financiados con fondos europeos. Por otro lado, la falta de poda y control del arbolado es otro de los puntos más denunciados. Las ramas secas y desgajadas no solo afean el entorno, sino que suponen un peligro real, especialmente en episodios de viento o lluvia.
«No pedimos nada extraordinario. Solo que se cumpla lo que se anuncia. Si hay un proyecto de recuperación, que se note. Y si no, que al menos mantengan lo que hay».
Explica un vecino a este medio
Según relatan los afectados para este medio, las quejas se han trasladado por distintas vías desde la pasada primavera. Avisos, reclamaciones y comunicaciones que, hasta ahora, no han obtenido respuesta efectiva. La indignación se ha personalizado incluso en responsables políticos concretos. «Rocío nos tiene abandonados», afirman algunos vecinos, en referencia a la alcaldesa responsable del área. Una acusación directa que refleja el nivel de hartazgo existente.
No obstante, el caso del Arroyo de la Vega no es aislado. Para muchos vecinos, representa un problema más amplio, es decir, proyectos que se anuncian con grandes palabras, financiación europea y fotos oficiales, pero que carecen de un seguimiento real a medio y largo plazo. «El cartel está perfecto. El entorno, no», ironiza un vecino. «Parece que lo importante era poner el panel, no hacer el trabajo».


