La ciudad de Alcobendas ha realizado grandes inversiones por mejorar los servicios en la recogida de residuos, apostando por la tecnología de recogida neumática. Asimismo, la ciudad cuenta con dos sistemas que dan servicio respectivamente a los desarrollos urbanísticos de Valdelasfuentes y Fuentelucha. Concretamente, la central de recogida de Valdelasfuentes está ubicada en el Paseo de la Estación número 4, y fue inaugurada en 2001, dando servicio a más de 4.000 viviendas.
Asimismo, ambas instalaciones se diseñaron y construyeron, previendo la posible expansión de la red de recogida neumática a los ámbitos adyacentes. En este sentido, el objeto de este proyecto es la definición de la ampliación del sistema de recogida neumática de Valdelasfuentes, sustituyendo de este modo a los sistemas de contenedores soterrados e incrementando de este modo el ámbito de servicio de la central existente.
El archivo al que ha tenido acceso LAMORALEJA.COM, realizado por EuroIberia y el Ayuntamiento de Alcobendas, señala que, «en el caso de la instalación de Valdelasfuentes, la extensión se preveía hacia el ámbito entre las calles Manuel de Falla y Ruperto Chapí; y la extensión de la calle Manuel de Falla hasta la calle del Maestro Barbieri. Esto implicaba que estos ámbitos podrían conectarse a las redes existentes, sin que fuera necesario realizar ampliaciones de equipamientos mecánicos en las centrales de recogida y que los tramos de red existentes que tuviesen que soportar los nuevos incrementos de residuos estaban diseñados para ello».
Actualmente, hay que hacer hincapié en qué estos ámbitos cuentan con un sistema de recogida de residuos consistente en contenedores soterrados en los viales públicos. Alcobendas fue uno de los municipios pioneros en la implantación de la recogida neumática de residuos, apostando desde hace más de dos décadas por una tecnología que reduce el impacto visual de los contenedores, minimiza olores y ruidos, y a su vez mejora la higiene humana.

Fuente: LaMoraleja.com
UN PROYECTO QUE SE INICIÓ EN 2018
El barrio de Valdelasfuentes, uno de los desarrollos urbanos más consolidados y representativos de Alcobendas, se prepara para dar un nuevo paso en la modernización de sus infraestructuras municipales. El Ayuntamiento ha sacado a licitación el proyecto de ampliación de la red de recogida neumática de residuos sólidos urbanos (RSU) de la estación de Valdelasfuentes, una actuación que supondrá una inversión máxima de 6.997.914 euros, con un valor estimado del contrato que alcanza los 7,5 millones de euros, y un plazo de ejecución previsto de 11 meses.
En concreto, el proyecto contempla la extensión de la red hacia el entorno comprendido entre las calles Manuel de Falla, Ruperto Chapí y Maestro Barbieri, zonas que ya estaban previstas en el diseño original del sistema, pero que no llegaron a conectarse en su momento. Según los informes técnicos municipales, esta ampliación puede realizarse sin necesidad de incrementar los equipamientos mecánicos de la central, ya que los tramos existentes están dimensionados para absorber el aumento de residuos generado por las nuevas conexiones.
Para el año 2026 se consignarán casi 3 millones adicionales, vinculados a préstamos aprobados por el consistorio
El contrato se adjudicará mediante procedimiento abierto con pluralidad de criterios, una fórmula que permite valorar no solo el precio, sino también la calidad técnica de las propuestas. En este caso, el precio tendrá un peso del 45 %, mientras que los criterios técnicos y de juicio de valor representarán otro 45 %, y el 10 % restante corresponderá a la ampliación de la garantía y el mantenimiento del sistema.
Entre los aspectos que se evaluarán destacan la compatibilidad de la ampliación con el sistema actual, la eficiencia energética, la programación para evitar sobrecargas en el consumo diario, los tiempos de respuesta ante incidencias y la implantación de dispositivos de apertura individualizada en los nuevos buzones, una medida que permitirá un control más preciso de la generación de residuos por vecino o comunidad.

Asimismo, las empresas licitadoras deberán presentar una propuesta de campaña de comunicación vecinal, orientada a informar y concienciar a los residentes que se incorporen al sistema neumático sobre su correcto uso. Este enfoque refuerza la idea de que la tecnología, por sí sola, no es suficiente sin la implicación activa de los ciudadanos.
Los vecinos y los negocios a los que dará servicio la ampliación de la red de recogida neumática depositarán sus residuos en puntos de vertido exterior, los cuales estarán formados por al menos tres buzones para así dar servicio a cada una de las 3 fracciones de recogida que contempla el proyecto, las cuales son fracción envases, resto y orgánica. A su vez, cabe destacar que los buzones se dividirán en dos grupos, uno de tipo doméstico-comercial, y buzones domésticos. Los buzones contendrán un lector de tarjeta RFID para poder identificar al usuario y permitirle tener así uso del sistema.
EL IMPACTO MEDIOAMBIENTAL DE LA AMPLIACIÓN DE LA CENTRAL DE VALDELASFUENTES
En cuanto al impacto que tendrán estas obras, tenemos las fases de la obra civil que serán las siguientes. Demolición y levantado de pavimento, efectuándose el transporte de los escombros resultantes a vertedero; excavación en zanja con entibación, tanto cuajada (hasta 1.60 metros de profundidad), como metálica (profundidad superior a 1.60 metros); base de arena caliza de unos 10 cm de espesor para regularización de fondo de zanja y apoyo de la tubería; rellenos con material de préstamos; arquetas de hormigón armado “in situ” para la colocación de las válvulas de seccionamiento; y por último, pozos prefabricados para poder acceder a los puntos de registro de la red.
Por otro lado, si hablamos del impacto medioambiental, el pliego del contrato incluye condiciones especiales de ejecución destinadas a reducir el impacto de las obras sobre el entorno urbano y la calidad de vida de los vecinos. Entre estas medidas se encuentran el control de emisiones de polvo y partículas, la reducción del ruido mediante el uso de maquinaria de baja emisión sonora, la planificación de los trabajos más molestos, el empleo de combustibles con bajo contenido en azufre y el apagado de motores cuando no estén en uso.
Sin ir más lejos, todas estas acciones deberán quedar reflejadas tanto en el Plan de Seguridad y Salud como en el Plan de Obra, y su cumplimiento será supervisado de forma periódica por la dirección facultativa. Desde el Ayuntamiento se subraya que el incumplimiento de estas condiciones tendrá la consideración de falta grave, lo que pone de manifiesto la importancia que se concede a la sostenibilidad ambiental como eje de la política municipal.


