El Ayuntamiento de Alcobendas quiere gastar 70.000 euros en la organización, gestión y difusión de una gala empresarial, concretamente en la Gala Empresarial Premios Avanza. En dicho evento se reconocerá a las empresas y a las personalidades que hayan contribuido significativamente al desarrollo de la ciudad y la región, es decir, un evento amable para ‘premiar’ a empresas y empresarios de la zona.
La Gala Empresarial Premios Avanza es un evento que celebra el Ayuntamiento de Alcobendas, en el que «se reconoce la labor de instituciones, empresas y personalidades que, con su esfuerzo y buenas prácticas, hacen de Alcobendas un referente«. Uno de los objetivos de la discutida concejala de Distrito Norte, Distrito Empresarial, Fomento del Empleo, Comercio, Consumo y Licencias, es decir María del Mar Rodríguez Fernández, «es fomentar y dar visibilidad a la actuación municipal en su apoyo al desarrollo económico y al emprendimiento, más allá de los límites territoriales del municipio». Resulta evidente que con estas iniciativas no lo consigue.

Dicho evento, tendrá lugar durante el segundo semestre de 2026. Alcobendas quiere celebrar la tercera edición de esta Gala Empresarial de los Premios Avanza. En cuanto al público objetivo, señalan desde el Consistorio que es profesional, es decir, todos los agentes implicados en el sector empresarial local, regional y nacional, asociaciones y otras entidades. Asimismo, se prevé un mínimo de 120 personas.

LOS DETALLES INTERNOS DEL EVENTO EMPRESARIAL DE ALCOBENDAS
En este sentido, la tercera edición de la Gala Empresarial de los Premios Avanza, prevista para 2026, presentará una radiografía clara de las prioridades del Ayuntamiento de Alcobendas: una apuesta masiva por la imagen institucional, un gasto público elevado y una puesta en escena concebida para impresionar más que para demostrar un retorno real para la ciudadanía. Así lo evidencian los documentos internos de contratación y justificación del evento, a los que ha tenido acceso este medio.
Concretamente, la gala se presenta, según recoge el propio informe, como una herramienta para favorecer la atracción de nuevas empresas, estimular el empleo y consolidar la marca ciudad. Sin embargo, la justificación económica del contrato descansa en afirmaciones de carácter estratégico, no en mediciones directas de impacto derivadas de las ediciones previas. Asimismo,el Ayuntamiento defiende esta inversión como una acción estratégica para reforzar la imagen de Alcobendas como destino MICE (reuniones, incentivos y congresos). En las primeras dos ediciones se ha tratado de un evento de segunda división, siempre con las mismas caras y notables ausencias, siendo sonrojante la participación de miembros del ayuntamiento llamando para que «por favor acudan como invitados a cenar» a miembros de medios de comunicación, suplicando algo de cobertura mediatica.
El evento ha tenido en 2024 y 2025 nula cobertura mediática, siendo una surrealista gala de segunda división sin utilidad pública. La reacción del consistorio duplicar el presupuesto
Sin ir más lejos, el evento, concebido para proyectar una imagen de “municipio referente” en desarrollo económico y turismo de negocios —según se indica en el informe justificativo de la contratación—, se ha convertido en una cita anual donde el protocolo, la escenografía y la no presencia de personalidades VIP ocupan un papel central. Pero esa puesta en escena, diseñada para reforzar la marca institucional, exige una compleja maquinaria presupuestaria sufragada íntegramente con fondos municipales. Siempre los mismos empresarios y siempre notables ausencias ya que ni los premiados más VIP acuden en persona a recoger sus premios.

Bajo un discurso oficial que habla de “promoción económica”, “ecosistema empresarial” y “oportunidad estratégica”, el coste total para financiar esta gala ascenderá a 70.000 euros por edición, ampliables hasta 140.000 en caso de prórroga, según recogen los documentos municipales consultados. El propio Ayuntamiento reconoce que no dispone de medios ni personal especializado para asumir la organización y, por tanto, externaliza la totalidad del evento. Esta externalización no es menor: implica desde la decoración y la ambientación musical hasta la captación subjetiva de “un mínimo de seis personalidades VIP de reconocido prestigio nacional e internacional” para reforzar la notoriedad de la gala. En los últimos años Alcobendas ha premiado a Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martinez Almeida, declinando ambos sabiamente su presencia en la pseudo gala.
Los pliegos del contrato ponen negro sobre blanco el alcance real del gasto: organización completa del evento, diseño gráfico, producción audiovisual, web para inscripciones, campaña teaser, vídeos de empresas galardonadas, gestión de invitaciones, secretaría técnica, contratación de maestro de ceremonias, photocall, escenografía, sonido, iluminación, catering, cena de gala y espectáculo artístico. Todo ello deberá ser asumido por una empresa externa mediante un contrato de servicios a tanto alzado por valor de 70.000 euros más posibles prórrogas.
LA IMPORTANCIA DEL IMPACTO MEDIÁTICO, HOY INEXISTENTE
La documentación desvela que el Ayuntamiento puntúa como criterios de adjudicación la capacidad del licitador para incrementar el número de invitados VIP, asignando hasta 20 puntos adicionales a quienes logren atraer más figuras mediáticas de prestigio nacional o internacional. Es decir, se incentiva explícitamente que se dedique presupuesto público a conseguir que la gala tenga más rostros conocidos y más repercusión en redes y prensa ante la lamentable situación de 2024 y 2025 que más bien parecía una fiesta universitaria, organizada por la alcaldesa para un grupo de amigos sin repercusión tangible alguna.
Lo mismo ocurre con la restauración, la empresa que ofrezca más servicios de cóctel y cena obtiene también mayor puntuación, incluso por encima de los mínimos estipulados para los 120 invitados previstos. El mensaje implícito: cuantos más aperitivos, más cubiertos y más celebrities, mejor valoración y más felicidad del organizador, y mejores fotos para el instagram de la Alcaldesa y la controvertida concejal Mar Rodríguez.
El Ayuntamiento establece que la calidad debe pesar un 75% en la valoración final, frente al 25% del precio. Una configuración que, según los expertos consultados, permite que una gala extremadamente ambiciosa —y por extensión más costosa— obtenga más puntuación que una oferta más contenida pero más económica para el contribuyente. Mucho tiene que cambiar este evento para que prime la calidad sobre lo que viene siendo estos años, algo más parecido a una fiesta universitaria que a un evento para captar y premiar empresarios vinculados con la ciudad.


