La Comunidad de Madrid alerta sobre los graves incendios de Alcobendas

El primer balance del Plan INFOMA 2026 sitúa a Alcobendas entre los cinco municipios con incendios forestales más significativos de la Comunidad de Madrid en lo que va de año.

El municipio de Alcobendas figura en el primer balance provisional del Plan de Protección Civil contra Incendios Forestales de la Comunidad de Madrid, el INFOMA 2026, entre los episodios más relevantes registrados en la región en lo que va de año. Un incendio ocurrido en el término municipal calcinó 3,5 hectáreas de terreno, lo que lo sitúa en el quinto puesto del ranking de siniestros con mayor superficie dañada de toda la Comunidad de Madrid desde el 1 de enero hasta el 12 de julio de 2026. El foco está siendo investigado por el Cuerpo de Agentes Forestales para determinar sus causas, que a día de hoy no han sido confirmadas oficialmente.

El balance fue presentado este martes 15 de julio por el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid. Los datos globales ofrecen una lectura ambivalente. Por un lado, la superficie total quemada en la región desde enero —122 hectáreas, de las que apenas cerca de dos corresponden a superficie arbolada— es cuatro veces inferior a la media del mismo periodo entre 2016 y 2025, cuando se quemaban de media 488,80 hectáreas. Por otro, el número de incendios registrado, 159 en total, supera en diez la media histórica del periodo, lo que indica que hay más fuegos pero que el dispositivo de extinción está logrando contenerlos antes de que se propaguen.

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El dato más llamativo del balance es que el 81% de los incendios registrados en 2026 en la Comunidad de Madrid se han quedado en conatos, es decir, en fuegos que no superaron la hectárea de extensión. En términos concretos, 129 de los 159 siniestros contabilizados hasta el 12 de julio no pasaron de esa superficie. Solo 30 incendios han superado ese umbral. El de Alcobendas, con sus 3,5 hectáreas, es uno de ellos y entra en la categoría de incendios propiamente dichos, lo que explica su presencia en el balance autonómico como uno de los cinco episodios más significativos del año en toda la región. El incendio de Alcobendas fue uno de los que el consejero Novillo mencionó expresamente en su comparecencia como referencia del tipo de siniestro que el plan trata de evitar que se reproduzca en las próximas semanas.

El norte de Madrid, protagonista del balance regional

Los cinco incendios más relevantes del balance INFOMA 2026 se concentran en buena medida en el arco norte de Madrid. El de mayor superficie fue el de El Molar, con 13,7 hectáreas dañadas, seguido del de Gargantilla del Lozoya y Pinilla del Valle, con 6,48 hectáreas, y el de Zarzalejo, con 6,58. Alcobendas ocupa el cuarto lugar con sus 3,5 hectáreas, por delante de Colmenar de Oreja. La concentración de los episodios más graves en el arco norte de la Comunidad de Madrid no es casualidad: es la zona donde la interfaz urbano-forestal —el espacio donde las viviendas y las construcciones se entremezclan con la vegetación forestal— es más densa y donde el arbolado y los matorrales generan una mayor carga de combustible en condiciones de sequía y calor extremo.

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Bomberos trabajando en un incendio
Bomberos trabajando en un incendio | Fuente: Agencias

Para los vecinos de La Moraleja y el Distrito de Urbanizaciones de Alcobendas, que es exactamente una zona de interfaz urbano-forestal —miles de encinas y pinos centenarios rodeando viviendas privadas con parcelas arboladas—, que Alcobendas aparezca en el ranking de los cinco incendios más importantes de la región en 2026 no es un dato menor. Lo que el balance no precisa, porque la investigación del Cuerpo de Agentes Forestales sigue abierta, es dónde se originó exactamente el fuego en el término municipal ni cuál fue su causa. La determinación del origen de un incendio forestal es un proceso técnico que puede llevar semanas o meses. Las causas más frecuentes en los incendios registrados históricamente en el norte de Madrid incluyen negligencias con maquinaria agrícola, quemas ilegales de restos vegetales, actividades recreativas y, en menor proporción, causas naturales como rayos.

Riesgo extremo y el parque de bomberos de Cobeña en el horizonte

La temporada de peligro alto del INFOMA abarca del 15 de junio al 30 de septiembre, lo que significa que en el momento de presentar el balance apenas habían transcurrido cuatro semanas desde su inicio. Julio y agosto, con las temperaturas más altas, el suelo más seco y el mayor número de actividades humanas en entornos forestales, son históricamente los meses de mayor presión sobre el dispositivo de extinción.

El operativo del INFOMA 2026 cuenta este año con más de 6.100 profesionales y voluntarios, un 2,3% más que en 2025, con un presupuesto de 52,7 millones de euros. A eso se suma la aprobación este mismo martes de una partida adicional de 38,7 millones de euros para adquirir 36 nuevos vehículos autobomba rural pesada destinados a reforzar la flota de los bomberos de la Comunidad. Una parte de esos vehículos está ya asignada a los nuevos parques de bomberos que se pondrán en funcionamiento en los próximos años, entre ellos el de Cobeña, el municipio del norte metropolitano inmediatamente limítrofe con Alcobendas y San Sebastián de los Reyes. Su apertura supondrá acortar significativamente los tiempos de respuesta en toda la franja noreste del área metropolitana de Madrid, incluido el Distrito de Urbanizaciones.

El dispositivo diario actual incluye 571 efectivos distribuidos entre los 22 parques de bomberos, 25 retenes de brigadas forestales, 38 torres de vigilancia, cuatro cámaras fijas y un Grupo Especial de Drones, más 10 helicópteros y un sistema de satélites para vigilancia permanente. Las actuaciones preventivas realizadas hasta la fecha han tratado más de 5.600 hectáreas con trabajos selvícolas, siegas de verano, pastoreo controlado y mantenimiento de cortafuegos. Novillo destacó que tanto esas labores de prevención como la rápida intervención de los profesionales han sido «claves para que el terreno quemado sea el menor posible», pero insistió en que la colaboración ciudadana es imprescindible para mantener ese resultado en las semanas más duras del verano.

Para los propietarios de parcelas arboladas en La Moraleja y El Soto, esa colaboración tiene una traducción muy concreta: la prohibición de uso de maquinaria de corte, radiales y sopletes en terrenos forestales y en una franja de 400 metros a su alrededor durante el periodo de riesgo alto —vigente hasta el 30 de septiembre— no es una recomendación sino una obligación legal. Realizarlos sin la autorización correspondiente en esta época del año supone una infracción administrativa que puede además, en el peor de los casos, ser el origen de uno de esos 30 incendios que este año ya han superado la hectárea.

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