Alcobendas se queda sin trenes: la C-4 de Cercanías queda suspendida por completo y no se cumplen servicios mínimos

La huelga de maquinistas de SEMAF ha dejado este jueves sin trenes a Alcobendas: la C-4 de Cercanías lleva suspendida desde la noche del miércoles y no circulará en todo el día.

Alcobendas lleva sin trenes desde la noche del miércoles. La huelga convocada por el Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (SEMAF) para este jueves 29 de octubre ha dejado la línea C-4 de Cercanías completamente suspendida, cortando la única conexión ferroviaria del municipio con Madrid. Y lo ha hecho en una jornada especialmente cargada: apenas horas después del mayor accidente ferroviario de España en lo que va de año, ocurrido este miércoles en Urda (Toledo), donde la colisión de un AVE de Renfe con un tren Iryo en la línea Madrid-Andalucía ha dejado al menos 68 personas muertas y más de cien heridas.

SEMAF mantuvo la huelga convocada a pesar del accidente de Urda; y, de hecho, han ido más allá. El sindicato, que lleva meses denunciando el deterioro de las condiciones de seguridad en la red ferroviaria española —incluyendo el bloqueo administrativo de acuerdos firmados en materia de seguridad, los protocolos ante emergencias meteorológicas, la contratación de nuevos maquinistas y la fiabilidad del material rodante—, considera que mantener el paro es la única vía legal para presionar a Renfe y a ADIF a cumplir los compromisos adquiridos. La tragedia de Urda, segundo gran accidente ferroviario de 2026 tras el de Adamuz en enero, no hizo sino reforzar internamente esa posición.

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El resultado sobre el terreno ha sido peor que el anunciado. El Ministerio de Transportes había publicado el pasado 26 de octubre los servicios mínimos que no se han cumplido en la jornada de huelga: 73% de los trenes habituales en Cercanías Madrid durante las horas punta y 50% el resto del día, lo que sobre el papel garantizaba 253 de los 346 trenes afectados por el paro. Pero esta mañana la realidad ha sido radicalmente distinta: seis líneas de Cercanías Madrid han amanecido completamente suspendidas, sin ningún tren circulando. La C-1, la C-2, la C-3, la C-4, la C-8a y la C-8b no han prestado servicio desde la noche del miércoles. Las líneas restantes han acumulado fuertes retrasos y alteraciones. La brecha entre los servicios mínimos decretados y su cumplimiento efectivo ha quedado en evidencia.

Lo que significa para Alcobendas quedarse sin C-4

La C-4 es el único servicio ferroviario que conecta Alcobendas y San Sebastián de los Reyes con el centro de Madrid. La línea discurre entre Colmenar Viejo y Atocha pasando por las estaciones de Sanse, Alcobendas-San Sebastián de los Reyes y La Moraleja, y es la columna vertebral del transporte público para los miles de trabajadores que cada mañana se desplazan desde el corredor norte hacia el centro de la capital. Con la línea suspendida durante toda la jornada, los vecinos de Alcobendas han tenido que recurrir este jueves al coche privado, los autobuses interurbanos de la Comunidad de Madrid y los servicios de Metro que cubren las zonas más cercanas, saturando las vías de acceso a Madrid desde el norte.

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El Ayuntamiento de Alcobendas había convocado esta mañana un minuto de silencio por las víctimas del accidente de Urda, una catástrofe que el municipio siente especialmente próxima dado que la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía —la misma donde ocurrió el siniestro— pasa precisamente por Toledo, a escasa distancia del corredor norte de Madrid. La coincidencia de ese duelo institucional con la suspensión del tren local ha dado a la jornada un tono especialmente pesado para los vecinos del municipio.

La huelga ya estaba convocada antes de la tragedia de Toledo

La huelga del 29 de octubre no nació de Urda. SEMAF la había convocado con anterioridad, como parte de una serie de movilizaciones destinadas a forzar el cumplimiento de los acuerdos en materia de seguridad ferroviaria que el sindicato considera bloqueados por la Administración. Las reivindicaciones incluyen cambios estructurales en los protocolos ante condiciones meteorológicas adversas, la incorporación de nuevos maquinistas para reducir la carga de trabajo y mejoras en la fiabilidad del material rodante. El accidente de Adamuz, en enero, y ahora el de Urda han dado una dimensión dramática a esas reclamaciones, pero la convocatoria existía con independencia de ellas.

La decisión de SEMAF de no desconvocar la huelga pese al accidente de Urda ha generado reacciones encontradas. Renfe cuestionó los motivos del paro a través de sus canales oficiales. El sindicato argumentó que precisamente lo ocurrido en Urda —el segundo accidente grave de alta velocidad en diez meses— demuestra la urgencia de las reformas que reclaman. Renfe ha recomendado a todos los viajeros utilizar transportes alternativos durante toda la jornada y ha informado de la situación a través de sus canales oficiales.

Para los vecinos de Alcobendas que hoy han llegado tarde al trabajo o han tenido que reorganizar sus trayectos de última hora, el debate sobre quién tiene razón resulta secundario. Lo que importa es que la C-4 lleva sin trenes desde la noche del miércoles y que no hay una fecha concreta de restablecimiento del servicio para lo que queda del día.

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