Cocina internacional en La Moraleja: una selección de restaurantes de comida extranjera

La Moraleja, en Alcobendas, al norte de Madrid, es un enclave residencial y de oficinas donde la restauración ha crecido al ritmo de sus urbanizaciones y de sus colegios internacionales. La oferta dominante sigue siendo la cocina española de producto, con casas de largo recorrido, pero junto a ellas se ha consolidado un repertorio de cocinas extranjeras que ya no funciona como excepción ni como rareza de fin de semana. Aquí convive el comedor de mantel con la barra japonesa, la parrilla de siempre con la terraza de centro comercial y la marca internacional que aterriza con vocación de quedarse.

La selección se limita a propuestas de cocina extranjera en ese entorno, e incluye el centro comercial Herón Diversia, en la avenida de Bruselas de Alcobendas, a poco más de doscientos metros del barrio. Reúne cinco tradiciones —japonesa, mexicana, argentina, francesa e italiana— y formatos que van del menú degustación a la carta pensada para compartir o al local de cadena con precios contenidos. El criterio es la variedad de cocinas representadas y la solvencia contrastable de cada casa, no el lujo ni la novedad. Quedan fuera, por tanto, los locales de cocina española de la zona.

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Kion & Sui: asiático con sushi y platos al wok

Primer plano de un plato de sushi que presenta ikura, sashimi y nigiri en un plato decorativo.
Foto de Thinh Pham en Pexels

Kion & Sui es la única propuesta de La Moraleja que trabaja de forma explícita la cocina chifa, esa fusión peruano-china nacida de la inmigración cantonesa en el siglo XIX, y lo hace sin renunciar a las otras dos tradiciones que la alimentan. El nombre resume el programa: kion es como se llama al jengibre en Perú y sui el gentilicio de los habitantes de Cantón, en el sur de China. Detrás está Nacho Fernández Picón, que abrió Inari en Madrid en 2008 y en enero de 2017 puso en marcha este comedor en El Soto de La Moraleja, con una carta corta que se mueve entre el vapor cantonés, el picante ácido peruano y el wok.

La cocina es el argumento principal: dim sum de elaboración propia con masas finas —los de cangrejo real, hechos con carne y no con surimi, y el de pato y foie—, vieiras al vapor con vermicelli, tres versiones de ceviche de corvina (clásico, limeño y al cilantro) con una leche de tigre muy equilibrada, tiraditos, solomillo saltado al wok y arroz chaufa. Cierra un bao frito relleno de crema de huevo con helado de vainilla. En TheFork acumula un 9,5 sobre 10 con más de 1.800 opiniones, y El País fijó en 2017 el precio medio en 35 euros y el menú degustación en 38.

Espalda

La Moraleja, en Alcobendas, al norte de Madrid, es un enclave residencial y de oficinas donde la restauración ha crecido al ritmo de sus urbanizaciones y de sus colegios internacionales. La oferta dominante sigue siendo la cocina española de producto, con casas de largo recorrido, pero junto a ellas se ha consolidado un repertorio de cocinas extranjeras que ya no funciona como excepción ni como rareza de fin de semana. Aquí convive el comedor de mantel con la barra japonesa, la parrilla de siempre con la terraza de centro comercial y la marca internacional que aterriza con vocación de quedarse.

La selección se limita a propuestas de cocina extranjera en ese entorno, e incluye el centro comercial Herón Diversia, en la avenida de Bruselas de Alcobendas, a poco más de doscientos metros del barrio. Reúne cinco tradiciones —japonesa, mexicana, argentina, francesa e italiana— y formatos que van del menú degustación a la carta pensada para compartir o al local de cadena con precios contenidos. El criterio es la variedad de cocinas representadas y la solvencia contrastable de cada casa, no el lujo ni la novedad. Quedan fuera, por tanto, los locales de cocina española de la zona.

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Kion & Sui: asiático con sushi y platos al wok

Primer plano de un plato de sushi que presenta ikura, sashimi y nigiri en un plato decorativo.
Foto de Thinh Pham en Pexels

Kion & Sui es la única propuesta de La Moraleja que trabaja de forma explícita la cocina chifa, esa fusión peruano-china nacida de la inmigración cantonesa en el siglo XIX, y lo hace sin renunciar a las otras dos tradiciones que la alimentan. El nombre resume el programa: kion es como se llama al jengibre en Perú y sui el gentilicio de los habitantes de Cantón, en el sur de China. Detrás está Nacho Fernández Picón, que abrió Inari en Madrid en 2008 y en enero de 2017 puso en marcha este comedor en El Soto de La Moraleja, con una carta corta que se mueve entre el vapor cantonés, el picante ácido peruano y el wok.

La cocina es el argumento principal: dim sum de elaboración propia con masas finas —los de cangrejo real, hechos con carne y no con surimi, y el de pato y foie—, vieiras al vapor con vermicelli, tres versiones de ceviche de corvina (clásico, limeño y al cilantro) con una leche de tigre muy equilibrada, tiraditos, solomillo saltado al wok y arroz chaufa. Cierra un bao frito relleno de crema de huevo con helado de vainilla. En TheFork acumula un 9,5 sobre 10 con más de 1.800 opiniones, y El País fijó en 2017 el precio medio en 35 euros y el menú degustación en 38.

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