El Ayuntamiento de Alcobendas moviliza 18,4 millones de euros para obras de calzadas hasta 2029. Y todavía no hay manera de saber si la tuya entra en el lote.
Nos hemos leído el acuerdo marco que se publicó el 14 de octubre en la Plataforma de Contratación del Sector Público. Hay dinero. Hay contrato. Hay plazo. Lo que no hay es una sola calle con nombre y apellidos.
Quien circula a diario por la avenida de España, por la calle Marqués de la Valdavia o por los viales interiores de El Encinar de los Reyes sabe de qué hablamos. Un bache no es una cuestión estética: es una rueda, una suspensión y, en el peor de los casos, un frenazo en mitad de la incorporación. Pues eso.
Qué dice el contrato (y qué no dice) de las obras de calzadas en Alcobendas
El acuerdo marco fija las condiciones para rehabilitar calzadas durante el periodo 2026-2029. La cifra es un máximo, no una caja que se vaya a vaciar entera: podrá ejecutarse completa, casi completa o bastante menos, en función de los proyectos que se vayan aprobando. Cada intervención tendrá su propia tramitación, su superficie y su tipo de firme.
Los cuatro distritos entran en el ámbito: Centro, Norte, Urbanizaciones y Empresarial. Eso abarca desde el casco urbano hasta La Moraleja, Arroyo de la Vega o Valdelacasa, y alcanza también los polígonos del distrito Empresarial. Lo que no existe es un reparto de fondos por distrito ni una lista de prioridades. La decisión se tomará, según la documentación, en función del estado del pavimento y de las necesidades que se detecten.
Hay 18,4 millones sobre la mesa y ni una sola calle asignada: en Alcobendas el asfalto llega con dinero, sí, pero sin mapa.
Conviene retener el matiz, porque es donde se lían las conversaciones de portal. Que un distrito entre en el contrato no significa que vaya a ver obras. El texto reconoce que las actuaciones podrán plantearse en cualquiera de esas zonas, y eso no implica que todas las calles se renueven. No hay lista de calles, y quien diga lo contrario esta semana no ha abierto el expediente.
Tampoco todo será echar una capa de asfalto nuevo. Donde el deterioro sea superficial se retirará parte del pavimento existente y se extenderá una capa de rodadura; donde el daño llegue más abajo se tocará la estructura del firme. Hay partida, además, para sellar grietas, reparar bordillos, ajustar tapas de alcantarillado, limpiar sumideros y reponer la señalización horizontal. Y para las raíces de los árboles que han levantado más de una acera en las urbanizaciones.
Lo que te va a tocar a ti: cortes, obras de noche y calles sin fecha
La renovación de una calzada no se hace en silencio. Puede exigir cortes de circulación, desvíos, y cambios temporales en el acceso a garajes y portales. Los pliegos obligan a las empresas a señalizar, proteger la obra y mantener itinerarios peatonales seguros. También contemplan trabajar de noche o en festivos cuando haga falta reducir las molestias o atender una urgencia. Eso sí: no hay calendario de cortes publicado.
Para el vecino, el impacto se mide en cosas muy concretas. El autobús que coges hacia el intercambiador de Plaza Castilla, la salida del garaje a las 8:10, la acera por la que llevas al niño al colegio. Cuando se levanta el firme, la ruta de siempre deja de servir durante semanas.
Y hay una cosa que en Urbanizaciones se nota más que en el centro: el deterioro del asfalto no siempre viene del tráfico. Viene de la raíz que empuja, del camión de la basura que gira siempre en el mismo punto y de los inviernos de agua y hielo. Por eso el plan contempla actuaciones que van bastante más allá de la capa visible.
El problema de fondo: tres años de contrato y ninguna calle publicada
El esquema —importe máximo, proyectos específicos después y calendario que se cierra sobre la marcha— es el habitual en los contratos plurianuales de conservación. No es un capricho ni un pelotazo: es la forma estándar de licitar este tipo de obra. El problema aquí es de comunicación, no de ingeniería.
Sin un listado público de calles, el vecino no puede planificar ni exigir. No sabe si el tramo que le revienta la suspensión cada mañana entra en el primer proyecto o en el último de 2029. Tampoco puede pedir explicaciones si su calle se queda fuera y la de al lado entra. Cabe recordar que el contrato incluye un año de garantía por cada obra recibida, salvo que la empresa haya ofertado más: si el asfalto nuevo se agrieta antes de tiempo, hay margen para reclamar. Puedes consultar los trámites municipales en la web del Ayuntamiento de Alcobendas.
A eso se suma el riesgo clásico de estos acuerdos marco: cuanto más ancho es el plazo, más fácil es que las obras se concentren al final. El primer proyecto específico que se publique en la Plataforma de Contratación será el que nos diga de verdad por dónde empieza esto. Hasta entonces, lo demás es buena voluntad escrita en un pliego. En esta redacción vamos a seguir mirando.
📌 Aviso en el Tablón
- A quién afecta: Vecinos de los cuatro distritos de Alcobendas (Centro, Norte, Urbanizaciones y Empresarial), conductores y usuarios de autobús que circulan por las calzadas incluidas en cada proyecto.
- Cuándo entra en vigor: El acuerdo marco se publicó el 14 de octubre de 2026 y cubre el periodo 2026-2029. Las obras concretas no tienen fecha ni calle asignada todavía.
- Qué hacer: Seguir la Plataforma de Contratación del Sector Público para ver el primer proyecto específico, avisar de los baches más graves a través del registro municipal y guardar la garantía de un año de cada obra recibida en tu calle.
Si tu calle entra en la lista, ya nos contarás qué tal queda el asfalto nuevo. Si no entra, nos veremos esquivando el mismo bache de aquí a 2029. Lleva café.


