La seguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los vecinos de La Moraleja. Los residentes alertan de robos y de una creciente sensación de desprotección, mientras cuestionan la eficacia de las medidas adoptadas para controlar los accesos a esta zona residencial de Alcobendas. Entre sus principales críticas figura el funcionamiento del lector de matrículas, cuya efectividad ponen en duda ante la falta de información sobre el seguimiento de los vehículos que entran y salen de la urbanización.
La preocupación se ha hecho pública a través de varios comunicados en el que se reclama una respuesta inmediata de las administraciones, un refuerzo de la presencia policial y mayor transparencia sobre las medidas de seguridad. Los vecinos consideran que las actuaciones actuales no están siendo suficientes para recuperar la tranquilidad que, según sostienen, caracterizaba históricamente a la urbanización.
Robos y una creciente sensación de desprotección
La preocupación vecinal va más allá de los incidentes concretos. Los residentes advierten de que los robos y las intrusiones están alimentando una sensación de inseguridad que afecta a su vida cotidiana.
La Asociación de Propietarios describió la situación como uno de los momentos más delicados para la seguridad de La Moraleja. La organización recuerda que, durante décadas, la tranquilidad ha sido uno de los elementos que definían la vida en la urbanización y sostiene que esa confianza se está deteriorando.
El escrito también pone el foco en la protección de las viviendas y de las personas, así como en la preocupación de quienes temen que los problemas de seguridad terminen afectando a su calidad de vida.
Por el momento, los comunicados no aportan cifras oficiales que permitan cuantificar el supuesto aumento de los robos. Para conocer la evolución real de la delincuencia en La Moraleja sería necesario contrastar los datos policiales correspondientes a la zona y al periodo analizado.
El lector de matrículas, en el centro de las críticas
Uno de los puntos que más dudas genera entre los residentes es el lector de matrículas instalado para controlar los vehículos que acceden a la urbanización.
Los vecinos consideran insuficientes las medidas adoptadas por el Ayuntamiento de Alcobendas y cuestionan hasta qué punto este sistema está cumpliendo su función. Su principal reproche es que no existe suficiente información sobre cómo funciona el dispositivo, qué seguimiento se realiza de los coches que entran y salen y qué resultados está ofreciendo.

La instalación de tecnología para registrar matrículas no garantiza por sí sola, sostienen, que exista un control efectivo de los accesos. Por eso, reclaman conocer el funcionamiento real del sistema y las medidas complementarias que se aplican para prevenir posibles delitos.
La cuestión sigue pendiente de una explicación municipal que permita aclarar qué accesos están cubiertos, cómo se utilizan los registros y qué protocolos se siguen ante situaciones sospechosas.
«Entra cualquiera»: las dudas sobre los accesos
Las críticas también se dirigen a las vallas y casetas instaladas en las entradas de la urbanización. Los residentes cuestionan que estas infraestructuras sean suficientes para garantizar un control efectivo de las personas y los vehículos que circulan por La Moraleja.
La frase «Entra cualquiera» resume el malestar de quienes consideran que las medidas actuales no permiten comprobar de manera efectiva quién accede a las calles residenciales.
Los vecinos reclaman que la seguridad no dependa únicamente de barreras físicas o dispositivos tecnológicos, sino que se combine con vigilancia policial y procedimientos que permitan evaluar los resultados de las actuaciones.
La urbanización recibe diariamente vehículos de residentes, trabajadores, proveedores y personas que acuden a los centros educativos y otros servicios. Los residentes quieren que las medidas implantadas tengan en cuenta esta circulación y permitan responder a los problemas de seguridad que denuncian.
Más presencia policial y una reunión urgente
En su comunicado del 1 de octubre, la Asociación de Propietarios reclama a las administraciones competentes una respuesta inmediata, con medidas visibles y efectivas para recuperar la tranquilidad de los residentes.
Entre sus principales peticiones figuran un refuerzo real de la presencia policial, una reunión urgente con los responsables públicos y un plan de actuación con calendario y seguimiento.

La organización también exige transparencia y comunicación constante sobre las medidas adoptadas y sus resultados. Su planteamiento es que los vecinos puedan conocer qué actuaciones se ponen en marcha y comprobar si contribuyen a mejorar la seguridad.
La Asociación recuerda que los propietarios contribuyen al mantenimiento y los servicios de sus urbanizaciones, pero sostiene que la protección ciudadana corresponde a las administraciones y a las fuerzas y cuerpos de seguridad. Por ello, reclama que los residentes no tengan que asumir en solitario la preocupación por la seguridad.
La seguridad, una de las principales reivindicaciones de La Moraleja
Las demandas de mayor vigilancia se suman a otros asuntos que preocupan a los residentes, como el tráfico, el mantenimiento de los viales y el impacto de los nuevos desarrollos urbanísticos.
En materia de seguridad, el mensaje de los vecinos es claro: consideran que las medidas implantadas no están respondiendo a sus expectativas y reclaman explicaciones sobre el funcionamiento de los sistemas de control, además de una mayor presencia policial.
La eficacia del lector de matrículas, los robos denunciados por los residentes y la falta de información sobre los resultados de las medidas de vigilancia se sitúan así en el centro de una reivindicación que exige una respuesta de las administraciones.
Los vecinos esperan ahora que sus reclamaciones se traduzcan en actuaciones concretas y en un plan que permita evaluar los avances. Mientras tanto, la seguridad se mantiene como una de las principales preocupaciones de quienes viven en La Moraleja.


