La mansión de Vinicius en La Moraleja vuelve a despertar interés por sus características y su elevado precio. La vivienda del delantero del Real Madrid está ubicada en esta exclusiva urbanización y está valorada en unos seis millones de euros, lo que la situaría como la más cara de toda la plantilla blanca.
La cifra no sorprende a nadie por aquí: en La Moraleja, seis millones de euros son casi el precio de entrada para determinadas parcelas. La urbanización, cuyo desarrollo arrancó en la segunda mitad del siglo XX, lleva décadas siendo refugio de futbolistas, empresarios y grandes directivos. Sin embargo, lo que ha llamado la atención no ha sido el precio de la mansión de Vinicius, sino lo que hay dentro.
Qué hay dentro de la casa más cara de la plantilla del Real Madrid
La vivienda tiene siete dormitorios y ocho baños. Ahí ya vamos por encima de lo que necesita cualquier familia numerosa del barrio. La lista continúa: dos piscinas, gimnasio propio, sala de cine, un vestidor con módulos negros recorriendo las paredes y un jardín con comedor exterior, cancha de baloncesto y zonas de descanso junto al agua.
El rincón que el propio jugador ha señalado como su favorito no tiene nada que ver con el lujo convencional. Es la habitación de las zapatillas. Armarios oscuros hechos a medida, compartimentos iluminados uno a uno y decenas de pares ordenados por modelo y color. Una sneaker room de manual.
La casa tiene siete dormitorios, ocho baños y dos piscinas, y antes fue propiedad del expresidente de El Corte Inglés
En el salón, una pantalla enorme preside una de las paredes, escoltada por sofás grises, alfombras, y mesas auxiliares de formas redondeadas. Sobre el mueble bajo, reconocimientos de su carrera; en la pared, una camiseta del Real Madrid y una fotografía del club. Minimalismo con trofeos, que diríamos aquí.
La propiedad no siempre fue suya. Antes perteneció a Dimas Gimeno, expresidente de El Corte Inglés, y el brasileño la compró poco después de incorporarse al club. Por la casa han pasado también sus padres, sus tres hermanos, una sobrina y un tío. Es decir, el chalé más caro del vestuario funciona, en la práctica, como una casa familiar más.
Lo que nota el vecino que tiene una estrella al lado
Conviene aterrizar la noticia en la acera. ¿Qué significa tener al delantero del Real Madrid a dos portales de casa? Para empezar, seguridad. Las parcelas grandes de La Moraleja llevan años reforzando cierres, cámaras y controles de acceso, y no siempre por decisión propia: la presencia de figuras públicas en la zona condiciona la vida de las comunidades de propietarios.

A eso se suma el goteo de visitas. Aficionados en la puerta, furgonetas de prensa en fechas señaladas, curiosos de fin de semana con el móvil en alto. No es un fenómeno nuevo en la zona norte. Basta recordar lo que ocurre cada vez que se concentra un foco mediático en una calle concreta de Alcobendas o de Sanse: la gente se para, graba y se marcha, pero el tráfico se resiente y los que viven allí lo pagan.
Por qué el precio de esta casa también es un asunto vecinal
Cuando el precio de un chalé se convierte en titular, el debate llega enseguida a las reuniones de vecinos. Unos defienden que estas operaciones revalorizan la zona y consolidan la etiqueta del barrio. Otros sostienen lo contrario, que el efecto se queda en el precio del suelo y no se traduce en nada que note quien ya vive aquí. La discusión se parece bastante a la que se da en otras urbanizaciones de lujo madrileñas, como La Finca, en Pozuelo, donde la llegada de futbolistas y directivos ha venido acompañada de más seguridad privada y más presión sobre los accesos.
Lo que sí cambia con cada operación de este tipo es la percepción pública del barrio. La Moraleja no necesita presentación, pero cada cifra que se publica refuerza la etiqueta. Y las etiquetas, como bien sabemos los que vivimos aquí, acaban notándose en la tasación de las casas y en las primas de los seguros de hogar. El efecto llamada tiene un coste difuso que no aparece en ninguna estadística municipal.
Con el mercado de fichajes de invierno a la vuelta de la esquina —abre en enero de 2027—, tampoco sería raro que la lista de vecinos ilustres se mueva otra vez. Ya veremos si para bien o para el tráfico de la entrada.


