Atención si coges Cercanías en Alcobendas-Sanse: Renfe retira trenes suizos nuevos por un fallo de frenos. La decisión llega apenas dos semanas después de que las unidades de gran capacidad empezaran a circular por Madrid.
Según ha adelantado El Mundo y ha confirmado elDiario.es, el operador ha apartado de la circulación varios coches de la marca Stadler por un fallo en el sistema de frenos y otros problemas de comunicación interna. La cifra de trenes retirados no es definitiva, pero fuentes de Renfe reconocen que las incidencias se registraron con el modelo 453.
Los trenes se estrenaron el 24 de agosto en la línea C-7 tras superar la homologación y varios ensayos. El 31 de agosto se sumó una tercera unidad, y el ministro Óscar Puente acudió a Príncipe Pío para presentar la flota.
Desde Renfe rebajan la preocupación y hablan de de «ajustar y mejorar» los vehículos en esta primera etapa. La empresa insiste en que estas incidencias iniciales permiten incorporar en fábrica mejoras de software, señalización, frenado o información al viajero antes del despliegue progresivo.
Para Alcobendas y Sanse, la retirada cae en un momento especialmente sensible. Los trenes nuevos prometían aumentar hasta un 20% la capacidad de la flota actual, y el corredor norte es uno de los que más viajeros mueve en el núcleo madrileño. La C-4 sigue con trenes antiguos y sin fecha para recibir estos modelos.
La promesa de más plazas se enfría justo cuando el corredor norte necesitaba una señal de que las cosas iban a cambiar.
Eso no quiere decir que la circulación se haya suspendido. Puedes consultar el estado de la red en la web oficial de Cercanías Madrid. Pero si en las próximas semanas viajas en hora punta, notarás que los convoyes son los mismos que antes del verano.
Qué ha pasado con los trenes nuevos que iban a aliviar el corredor norte
La retirada es temporal, según Renfe. La compañía habla de un proceso habitual en los primeros meses de servicio, pero la imagen no ayuda: el contrato con Stadler se cerró en 1.306 millones de euros, y los trenes de dos plantas pueden llegar a alojar a 1.800 viajeros.
El fallo no es solo de frenos. También hay incidencias de comunicación entre coches, algo que Renfe atribuye a la necesidad de actualizar el software. La empresa asegura que «todavía hay pocos trenes en servicio» y que es ahora cuando deben introducirse cambios antes de la incorporación progresiva.
Por qué los viajeros de Alcobendas y Sanse miran de reojo cada incidencia
En Alcobendas-Sanse, la C-4 arrastra una saturación crónica en hora punta. Cualquier retención en el corredor norte manda a muchos vecinos a la A-1, donde los atascos se multiplican. La retirada de trenes nuevos no afecta de forma directa a la C-4, pero sí a la confianza en un plan que debía llegar a todo el núcleo de Cercanías.
La comparativa con otras líneas tampoco tranquiliza: la C-5, una de las más saturadas, está pendiente de una remodelación de andenes para recibir estos modelos. Si los trenes se retiran ahora por fallos técnicos, el calendario de mejora vuelve a quedar en el aire.
El precedente que nadie quiere revivir en la zona norte
No es la primera vez que la promesa de renovar Cercanías se topa con retrasos. En la zona norte, la falta de material ha sido una constante durante años. Cuando hay una incidencia en la C-4, los viajeros de Alcobendas y Sanse lo notan en minutos: la alternativa por carretera es la A-1 en hora punta.
Lo que ahora está en juego no es un fallo aislado, sino la confianza en un plan de 79 trenes que debía marcar un antes y un después. El Ministerio de Transportes y Renfe van a tener que dar explicaciones más concretas sobre cuándo volverán a circular estas unidades.


