La Moraleja cambia de cara con un paseo que ha tardado 9 meses en renovarse y calles que siguen esperando su turno

El Paseo de la Marquesa Viuda de Aldama es la actuación más visible de un proceso de transformación urbana que está cambiando la imagen y la movilidad de La Moraleja.

Quien lleve tiempo viviendo en La Moraleja y haya paseado por el Paseo de la Marquesa Viuda de Aldama en los últimos meses habrá notado que algo ha cambiado. No solo el asfalto. Las aceras son más anchas y accesibles, la iluminación es diferente, hay plataformas adoquinadas en algunas intersecciones que no existían antes y el cableado que cruzaba el aire ha desaparecido bajo tierra. La transformación que está experimentando La Moraleja va bastante más allá de una campaña de asfaltado ordinaria, y el Paseo de la Marquesa Viuda de Aldama es el ejemplo más visible de lo que el Ayuntamiento de Alcobendas y la Entidad de Conservación tienen en mente para la urbanización en los próximos años.

La remodelación integral del Paseo de la Marquesa Viuda de Aldama, que concluyó el pasado mes de mayo tras nueve meses de trabajos, ha intervenido sobre un tramo de 1,6 kilómetros con una superficie aproximada de 18.400 metros cuadrados. La actuación no se ha limitado al firme: ha incorporado nuevas soluciones para la movilidad peatonal, ha eliminado barreras arquitectónicas que llevaban años generando problemas de accesibilidad, ha renovado la señalización y ha instalado elementos de calmado de tráfico en puntos específicos. Entre ellos, plataformas adoquinadas en determinadas intersecciones y nuevos reductores de velocidad pensados para los tramos más sensibles desde el punto de vista de la seguridad vial.

Publicidad

Lo que no se ve a simple vista es, en muchos casos, lo más relevante para el funcionamiento cotidiano de la urbanización. Bajo el pavimento renovado, las obras han permitido intervenir en la red de recogida de aguas pluviales, una infraestructura que llevaba años siendo fuente de quejas vecinales en episodios de lluvia intensa. El alumbrado público ha sido sustituido por tecnología LED, con la consiguiente mejora en la eficiencia energética y en la calidad de la iluminación nocturna. Y parte del cableado telefónico que discurría en tendidos aéreos ha sido soterrando, lo que mejora tanto la imagen visual de la calle como su resistencia frente a inclemencias meteorológicas.

Un cambio que se nota al volante y al caminar

Para los conductores habituales del Paseo de la Marquesa Viuda de Aldama, los cambios más perceptibles están en la circulación. Los nuevos pasos elevados, las plataformas compartidas y los elementos de calmado obligan a ajustar la velocidad en puntos que antes no tenían esa restricción física. Es un cambio que puede generar cierta irritación inicial entre quienes utilizaban esa vía como eje de paso rápido entre distintas zonas de la urbanización, pero que responde a una estrategia deliberada de priorizar la seguridad de peatones y ciclistas frente a la velocidad de los vehículos. La renovación de la señalización y la mejora del firme también hacen más legibles determinados cruces que, con el desgaste acumulado del pavimento anterior, habían perdido claridad.

Publicidad

Para los peatones, la diferencia es especialmente notable en los itinerarios accesibles. La eliminación de barreras arquitectónicas en las aceras y en los accesos a los pasos de peatones facilita los desplazamientos de personas con movilidad reducida, familias con carritos y personas mayores, un colectivo con una presencia significativa en la urbanización. La actuación ha prestado atención específica al arbolado protegido del paseo, incorporando medidas para conservar los ejemplares de mayor porte y garantizar que las nuevas infraestructuras no comprometan su desarrollo.

Paseo de la Marquesa Viuda de Aldama
Paseo de la Marquesa Viuda de Aldama | Fuente: Ayuntamiento de Alcobendas

La remodelación del Paseo de la Marquesa Viuda de Aldama se enmarca en un proceso de actuaciones más amplio que afecta al conjunto del Distrito Urbanizaciones. El Ayuntamiento de Alcobendas ha desarrollado durante los últimos meses varias fases del Plan de Asfaltado en este distrito, que también incluyó la remodelación de la Plaza de La Moraleja. Pero la diferencia entre esas actuaciones de mantenimiento ordinario y lo que se ha hecho en el Paseo de la Marquesa es precisamente esa: en el paseo se ha acometido una renovación urbana completa, que integra movilidad, accesibilidad, infraestructura de servicios e imagen urbana en una única intervención.

Lo que queda pendiente y hacia dónde apunta la transformación de La Moraleja

La transformación de La Moraleja no está terminada. El Camino Viejo y el Camino Ancho, dos de las vías más utilizadas en el entorno de la zona escolar, concentraron en mayo trabajos de reparación urgente de baches que habían generado una avalancha de quejas vecinales. Son vías con un perfil diferente al del Paseo de la Marquesa —más estrechas, con mayor presencia de peatones escolares y con una intensidad de uso muy concentrada en las horas de entrada y salida de los colegios— y que requieren una intervención adaptada a sus características específicas.

El reto inmediato es garantizar que las actuaciones realizadas aguantan en el tiempo. La historia reciente de La Moraleja ha dejado ejemplos de vías reformadas que en pocos años volvían a presentar los mismos problemas que justificaron la intervención. La calidad de los materiales, el mantenimiento posterior y la gestión de las cargas de tráfico sobre los firmes renovados determinarán si la transformación que se está acometiendo ahora tiene un efecto duradero o si en cinco años habrá que volver a empezar. Para una urbanización que está viendo subir el precio de sus propiedades un 45 % en solo seis meses y que atrae a compradores internacionales como activo refugio, la calidad del espacio urbano no es un detalle secundario. Es parte esencial de la propuesta de valor que justifica vivir allí.

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Más antiguo
Más nuevo Más votado