Después de más de diez años sobre la mesa y de unas obras marcadas por retrasos y por el derrumbe parcial de la estructura, el nuevo aparcamiento subterráneo del Bulevar Salvador Allende, en el barrio del Arroyo de la Vega, se encuentra ya en su recta final. Según ha podido conocerse, la instalación presenta un estado muy avanzado y su apertura al público está prevista para las próximas semanas, una vez concluyan los últimos remates en el exterior.
La infraestructura pondrá fin a una de las esperas urbanísticas más largas de Alcobendas. El proyecto de construir un aparcamiento subterráneo en esta ubicación lleva planteado desde hace más de una década, aunque las obras que ahora están a punto de finalizar comenzaron bastante después de que la idea empezara a barajarse. A ese largo periodo de espera inicial se sumaron después los problemas surgidos durante la propia ejecución de los trabajos, que dispararon todavía más los plazos previstos.
Más de doscientas plazas repartidas en dos plantas
Cuando entre en funcionamiento, el nuevo aparcamiento dispondrá de 203 plazas distribuidas en dos plantas. De ese total, 198 estarán destinadas a turismos y cinco a motocicletas. Además, seis plazas quedarán reservadas para personas con movilidad reducida y ocho contarán con puntos de recarga para vehículos eléctricos, una dotación pensada para responder a la creciente demanda de infraestructura para la movilidad eléctrica en el municipio.

La instalación incorporará también varios sistemas tecnológicos orientados a facilitar el estacionamiento. Entre ellos destaca un sistema de lectura de matrículas en los accesos, así como un dispositivo inteligente capaz de detectar las plazas libres en tiempo real e indicar a los conductores dónde se encuentran, evitando así que tengan que recorrer el aparcamiento en busca de hueco.
El diseño del proyecto ha tenido también en cuenta criterios de sostenibilidad energética. Parte del aparcamiento contará con iluminación y ventilación natural, y se instalarán placas fotovoltaicas destinadas al autoconsumo eléctrico de las propias instalaciones.
Las más de 200 nuevas plazas prestarán servicio a una de las zonas con mayor actividad de Alcobendas, un área en la que conviven viviendas, numerosas oficinas, restaurantes, comercios e instalaciones deportivas, y donde encontrar aparcamiento resulta especialmente complicado en determinadas franjas horarias del día.
Un nuevo parque infantil ya terminado
La transformación no se limita al subsuelo. En uno de los laterales del futuro aparcamiento ya puede verse el resultado de las obras realizadas en superficie: un nuevo parque infantil, con diferentes juegos y espacios pensados para los más pequeños, que constituye una de las principales novedades del proyecto y que ya presenta su aspecto definitivo.

La actuación aprovecha la construcción del aparcamiento para renovar también todo su entorno. Está previsto que en superficie se habilite una nueva plaza pública, con zonas de estancia, arbolado y espacios verdes, además del acceso peatonal al propio estacionamiento, aseos públicos y un local municipal.
Mientras el parque infantil ya luce terminado, en el lateral opuesto todavía pueden verse vallas y algunos trabajos pendientes, correspondientes a los últimos pasos antes de la inauguración prevista para las próximas semanas.
El derrumbe que obligó a empezar casi de cero
La recta final de esta infraestructura llega tras una obra especialmente accidentada. Los trabajos de construcción se iniciaron en 2023 y el aparcamiento debería haber estado terminado mucho antes de lo previsto. Sin embargo, en febrero de 2024 se produjo el derrumbe parcial de uno de los forjados durante las labores de hormigonado.
El incidente no dejó daños personales, pero sí tuvo consecuencias muy graves para el desarrollo del proyecto. Las comprobaciones técnicas realizadas tras el suceso llevaron a paralizar por completo las obras, y finalmente se optó por demoler la estructura ya construida y volver a levantarla prácticamente desde cero, cuando el proyecto ya llevaba varios meses en marcha.

Aquella decisión supuso un nuevo y significativo retraso para una infraestructura que, incluso antes de que comenzaran las obras, ya arrastraba años de espera. La demolición y posterior reconstrucción añadieron meses adicionales a un calendario que ya se había visto alterado en repetidas ocasiones.
Ahora, tras más de una década desde que el proyecto empezó a plantearse, un derrumbe estructural y una reconstrucción casi integral, el aparcamiento subterráneo del Bulevar Salvador Allende afronta por fin sus últimas semanas de obra. Salvo que se produzcan nuevos contratiempos, sus 203 plazas quedarán a disposición de los vecinos de Alcobendas en un plazo de semanas, cerrando así uno de los capítulos urbanísticos más largos y complicados de los últimos años en el municipio.


