La licencia F1 Madring sigue atascada en los tribunales por culpa del Ayuntamiento de Madrid. A una semana escasa del Gran Premio, la Justicia no ha podido revisar el proyecto porque casi la mitad de los archivos remitidos por el Consistorio no se pueden abrir directamente.
Según la información adelantada por elDiario.es, una diligencia procesal del pasado 12 de junio concluye que no procede tener por aportado el expediente administrativo. El letrado de la Administración de Justicia alude a más de 1.156 documentos remitidos por el Área de Urbanismo, con un peso superior a los 200 gigas, y a un índice que no cumple con la ley.
La resolución va más allá del tono administrativo. Habla de archivos con nombres que no aclaran su contenido, sin fechas que permitan una consulta ordenada y sin la autenticación que exige la normativa. Casi la mitad de los archivos no pueden abrirse directamente desde el visor judicial, lo que obliga a descargarlos y usar programas externos.
El Ayuntamiento de José Luis Martínez-Almeida tuvo 20 días para presentar un expediente en condiciones. Según Más Madrid, ese plazo venció sin que se subsanaran los defectos. El 28 de julio, la formación registró un escrito en el juzgado en el que pide multas coercitivas y advierte de una posible desobediencia judicial.
Fuentes del Área que dirige Borja Carabante se limitan a decir que se ha aportado toda la documentación. No entran a valorar si esa entrega se hizo con la metodología y las garantías que exigen los tribunales.
Un expediente de 200 gigas no sirve de nada si la mitad de los archivos no se pueden abrir y el índice no sigue ningún orden.
Por qué los vecinos de Sanchinarro no dan aún nada por resuelto
El circuito Madring es un asunto que toca de lleno a Sanchinarro, Valdebebas y las urbanizaciones que conviven con Ifema. Aunque los tribunales han rechazado las medidas cautelares, ninguna sentencia ha entrado todavía en el fondo de la licencia de obras.
Más Madrid recurrió el permiso hace más de un año, el 16 de junio de 2025. Su tesis es que el circuito se tramitó como instalación temporal pese a que el acuerdo con la Federación Internacional de Automovilismo se extiende durante al menos diez años. Eso habría permitido acelerar la obra y evitar evaluaciones ambientales más completas.
De hecho, los carteles instalados alrededor de Ifema ya presumen del carácter permanente del circuito. Una contradicción que alimenta el recurso. La mayoría de los vecinos de Sanchinarro tiene la mosca detrás de la oreja desde que empezó la obra.
Lo que el Ayuntamiento no ha explicado y lo que viene en el juzgado
El litigio está en la Sección de lo Contencioso-administrativo del Tribunal de Instancia de Madrid, plaza número 27. Ese mismo tribunal tendrá que pronunciarse sobre el incumplimiento denunciado por Más Madrid. La cuestión no es menor: si el expediente no está ordenado, las partes no pueden defenderse con garantías.
La portavoz municipal, Rita Maestre, resume el enfado de su grupo: un Ayuntamiento no tarda un año en localizar y ordenar los papeles de una licencia. O hay una desorganización que raya en la negligencia o hay una intención de agotar los plazos mientras el Gran Premio sigue su camino.
En este rincón de Madrid, la lección la aprendimos con las ampliaciones de Ifema y los conflictos por contaminación acústica: cuando un trámite se retuerce, suele terminar en los tribunales con los vecinos como convidados de piedra. Aquí el tribunal ya ha hablado de una parálisis judicial imputable al Ayuntamiento.
La carrera del 11 de septiembre no parece que vaya a suspenderse por este recurso. Pero la sentencia que llegue después de que se apaguen los motores definirá si el circuito puede mantenerse como instalación permanente o si la licencia se revisa desde la raíz.


