La Comunidad de Madrid destina 2,7 millones de euros al año para financiar 65 plazas públicas residenciales en la Fundación Apsuria de Alcobendas, un recurso especializado en la atención integral de personas con discapacidad intelectual gravemente afectadas. La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, visitó este martes las instalaciones junto a la alcaldesa de Alcobendas, Rocío García.
El complejo de Apsuria reúne en un mismo espacio una residencia, un centro de día y un colegio de educación especial. El objetivo es ofrecer una atención continuada y adaptada a las necesidades de cada persona, al tiempo que se proporciona apoyo a sus familias.
La financiación autonómica permite mantener 65 plazas residenciales públicas en un centro que ofrece atención especializada durante todo el año. La residencia cuenta con una capacidad máxima de 72 plazas, de las que 65 son permanentes y están concertadas con la Comunidad de Madrid y otras siete se destinan a programas de respiro familiar, según explica la propia Fundación Apsuria.
Un modelo de atención integral en Alcobendas
Durante su visita, Ana Dávila conoció el funcionamiento de los diferentes espacios y el trabajo que desarrollan los profesionales con los usuarios. La consejera destacó la importancia de que la integración de las personas con discapacidad se traduzca en oportunidades reales de participación y en una atención que tenga en cuenta sus circunstancias particulares.
El centro de día desarrolla una jornada de 9:00 a 16:00 horas y articula su actividad en torno a programas de atención individualizada. Entre las intervenciones que se realizan se encuentran la rehabilitación cognitiva, la fisioterapia, la terapia ocupacional y la hidroterapia, según la información difundida durante la visita.

Una parte relevante del modelo de Apsuria es la continuidad de los apoyos. La entidad dispone de seis módulos residenciales concebidos como unidades de vivienda, con espacios destinados al descanso, la convivencia y las actividades de ocio. En la residencia se ofrecen, además, servicios médicos y de enfermería, fisioterapia, logopedia, musicoterapia, atención psicológica y programas de estimulación cognitiva, entre otros.
La residencia no se limita al alojamiento, sino que integra cuidados personales, atención sanitaria, terapias y actividades destinadas a favorecer la autonomía y la participación de los usuarios. El recurso también contempla atención a las familias mediante trabajo social y dispone de un programa específico de respiro.
La Fundación Apsuria desarrolla por tanto un modelo que combina diferentes etapas y necesidades dentro de unas mismas instalaciones. El centro cuenta con un colegio de educación especial, además del centro de día y la residencia, de manera que las personas atendidas pueden disponer de distintos recursos especializados sin perder la continuidad en su entorno habitual.
La atención está dirigida a personas con necesidades de apoyo elevado. Entre los perfiles atendidos se encuentran personas con discapacidad intelectual gravemente afectadas y diferentes discapacidades asociadas, lo que requiere una intervención profesional adaptada a cada usuario y un seguimiento constante.
La inversión en Alcobendas se enmarca en un plan regional más amplio
Los 2,7 millones de euros anuales destinados a Apsuria forman parte de una política más amplia de la Comunidad de Madrid para garantizar y mejorar las plazas residenciales destinadas a personas con discapacidad intelectual gravemente afectadas. El Gobierno regional ha impulsado un nuevo Acuerdo Marco que eleva un 31% la inversión hasta alcanzar los 267,5 millones de euros durante los próximos cuatro años.
Este acuerdo busca garantizar la continuidad y mejorar las condiciones de 1.350 plazas públicas de la red autonómica. Entre las actuaciones previstas figuran mejoras en los equipamientos y en los espacios de los centros, la incorporación de salas sensoriales tipo Snoezelen, dietas texturizadas para personas con disfagia y una herramienta digital destinada a facilitar la comunicación entre las familias y los profesionales.
En el caso de Alcobendas, la inversión se traduce en la financiación pública de 65 plazas residenciales en Apsuria. El centro se convierte así en uno de los recursos especializados con los que cuenta el municipio para atender a personas con discapacidad intelectual que necesitan apoyos intensivos y continuados.
La visita de la consejera contó también con la presencia de Rocío García, alcaldesa de Alcobendas. Durante el recorrido, ambas pudieron conocer de primera mano las instalaciones y el trabajo desarrollado por los profesionales de la Fundación Apsuria, una entidad dedicada al cuidado y acompañamiento de personas con discapacidad severa y al apoyo de sus familias.
El modelo concentra en un mismo entorno servicios que habitualmente pueden encontrarse separados. Colegio, centro de día y residencia permiten mantener una mayor continuidad en las rutinas y en los apoyos que reciben las personas atendidas, mientras que las familias cuentan con profesionales especializados y recursos de acompañamiento.
La financiación de las plazas residenciales garantiza además la continuidad de un servicio que requiere recursos especializados y profesionales cualificados. Para la Comunidad de Madrid, la atención a las personas con discapacidad intelectual gravemente afectadas constituye una de las áreas incluidas en su red pública de servicios sociales, mientras que Apsuria gestiona en Alcobendas los distintos recursos asistenciales que conforman su proyecto.
Los 2,7 millones de euros anuales destinados a Apsuria permiten sostener un recurso residencial de 65 plazas públicas y mantener en Alcobendas un modelo de atención que combina cuidados, terapias, educación especial y apoyo a las familias.


