La construcción de una torre eléctrica junto a La Moraleja desata una protesta vecinal que ya trasciende el ámbito urbanístico

Lo que comenzó como una actuación ligada al desarrollo de un nuevo barrio se ha convertido en una preocupación para cientos de familias de la zona

La construcción de una torre de alta tensión de aproximadamente 30 metros de altura junto a la urbanización El Jardín de La Moraleja ha abierto un nuevo frente de preocupación entre los vecinos de la zona. Aunque la infraestructura se ubica dentro del nuevo desarrollo urbanístico de Solana, en el término municipal de Madrid, su proximidad a varias urbanizaciones de Alcobendas ha provocado una creciente movilización vecinal que reclama una alternativa antes de que las obras sean irreversibles.

Los residentes denuncian que la estructura se está levantando a unos 35 metros de una urbanización entregada hace apenas dos años y medio, formada por 262 viviendas, y consideran que su ubicación tendrá un importante impacto visual, paisajístico e incluso económico sobre el entorno residencial. Aunque reconocen la necesidad de dotar al nuevo barrio madrileño de las infraestructuras necesarias para su desarrollo, sostienen que existen soluciones técnicas que permitirían minimizar las afecciones sobre las viviendas más próximas.

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Una infraestructura en Madrid con impacto en Alcobendas

Uno de los aspectos que más inquieta a los vecinos es que, pese a que la torre se construye dentro del municipio de Madrid, las principales consecuencias recaerán sobre residentes de La Moraleja, en Alcobendas.

El desarrollo de Solana contempla la construcción de alrededor de 1.500 viviendas, un planeamiento urbanístico aprobado años antes de que se edificara El Jardín de La Moraleja. Sin embargo, la ejecución de la infraestructura eléctrica ha coincidido ahora con una zona residencial ya consolidada, generando un conflicto que trasciende los límites administrativos entre ambos municipios.

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Para los afectados, se está produciendo una situación difícil de comprender. Mientras el Ayuntamiento de Madrid desarrolla el proyecto dentro de su término municipal, son muchos vecinos de Alcobendas quienes deberán convivir diariamente con una infraestructura de grandes dimensiones situada prácticamente frente a sus viviendas.

Los vecinos proponen alternativas

Lejos de pedir la paralización del desarrollo urbanístico de Solana, los residentes aseguran que su reivindicación se centra exclusivamente en la ubicación elegida para la torre.

Entre las alternativas que plantean figura el soterramiento de la línea eléctrica o, en su defecto, el desplazamiento de la torre varios cientos de metros, acercándola al entorno de la autopista R-2 y alejándola de las viviendas.

torre alcobendas
Fuente. Vecinomoraleja

La movilización ya no se limita únicamente a los propietarios de El Jardín de La Moraleja. Según explican, la preocupación se ha extendido por La Carrascosa, una zona residencial en la que viven cerca de 3.000 personas, lo que ha dado lugar a un movimiento vecinal que reclama una respuesta coordinada por parte de las distintas administraciones implicadas.

Piden mayor implicación del Ayuntamiento de Alcobendas

Aunque reconocen que las competencias urbanísticas corresponden al Ayuntamiento de Madrid, los vecinos consideran que el Ayuntamiento de Alcobendas debería asumir un papel más activo como representante de los intereses de sus residentes.

En concreto, solicitan que el Consistorio medie ante el Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad de Madrid, la promotora del desarrollo y la empresa responsable de la infraestructura eléctrica para estudiar soluciones que reduzcan el impacto sobre las urbanizaciones colindantes.

A juicio de los afectados, el paso del tiempo juega en su contra. Mientras la torre continúa creciendo, las posibilidades de modificar el proyecto disminuyen, lo que incrementa la sensación de que la solución será cada vez más complicada si no se actúa con rapidez.

Más allá del impacto visual

Las preocupaciones de los residentes van mucho más allá de la presencia física de la torre. Entre sus principales temores figura la posible pérdida de valor de las viviendas, el deterioro del paisaje y el efecto que una infraestructura de estas características pueda tener sobre la calidad de vida de quienes eligieron esta zona por su entorno residencial.

Además, reclaman que se analice el impacto conjunto que tendrá el desarrollo de Solana sobre las urbanizaciones limítrofes de Alcobendas, incluyendo aspectos como el incremento del tráfico, la movilidad, los accesos, las infraestructuras energéticas o la presión sobre los servicios públicos.

En este sentido, consideran que la torre es solo uno de los elementos visibles de una transformación urbana mucho más amplia que afectará a toda la zona en los próximos años.

Un conflicto con posible repercusión política

Aunque el origen del conflicto es urbanístico, la creciente movilización vecinal podría acabar teniendo también una dimensión política.El distrito Urbanizaciones ha sido tradicionalmente uno de los principales caladeros electorales del centro-derecha en Alcobendas. Por ello, algunos vecinos consideran que la respuesta que ofrezcan las administraciones será determinante para valorar si sus demandas han sido escuchadas o no.

Ayuntamiento de Alcobendas
Ayuntamiento de Alcobendas | Fuente: Agencias

El documento elaborado por los afectados recuerda que el actual Gobierno municipal del Partido Popular gobierna sin mayoría absoluta y que cualquier cambio en el comportamiento electoral de este distrito podría influir en la composición del Ayuntamiento tras las elecciones municipales de 2027. No obstante, también reconoce que el resultado dependerá de numerosos factores y que no puede atribuirse a un único conflicto.

Los vecinos esperan respuestas

Mientras las obras continúan avanzando, los residentes reclaman reuniones, información y transparencia sobre el proyecto. Quieren conocer qué administraciones autorizaron la ubicación de la torre, si se estudiaron otras alternativas y si todavía existe margen para modificar el trazado o soterrar parcialmente la línea eléctrica.

La resolución del conflicto requerirá previsiblemente la colaboración entre el Ayuntamiento de Madrid, el Ayuntamiento de Alcobendas, la Comunidad de Madrid, la promotora del desarrollo urbanístico y la compañía responsable de la infraestructura eléctrica. Los vecinos consideran que solo mediante una actuación coordinada será posible encontrar una solución que compatibilice el crecimiento urbanístico con la protección del entorno residencial.

Por el momento, la torre sigue elevándose junto al límite entre Madrid y Alcobendas. Lo que comenzó como una actuación ligada al desarrollo de un nuevo barrio se ha convertido en una preocupación para cientos de familias de la zona, que reclaman ser escuchadas antes de que la infraestructura quede definitivamente instalada.

2 COMENTARIOS

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MSM

Es vergonzoso que con tantas viviendas pongan 3 torres monstruosas a escasos metros. Juegan con nuestra salud y la de nuestras familias. A parte del impacto visual. Exigimos el soterramiento de estas ya!!!!

Monimor

Alcaldesa de Alcobendas , que ganas de perder votos tiene usted , como se le ocurre aprobar este esperpento enfrenten de 3.000 habitantes de Alcobendas ? Así es como nos quiere tratar ? Exponiéndonos a radiaciones . La torre no iba ahí y usted bien lo sabe