El próximo lunes 29 de junio, el Sindicato Ferroviario ha convocado una huelga de 24 horas en Renfe que afectará a toda la red ferroviaria española. La convocatoria, anunciada el pasado 22 de junio, coincide con el inicio de la semana en que arrancan las vacaciones de julio para buena parte de las familias españolas, lo que la convierte en uno de los paros más incómodos del año para los viajeros. La segunda jornada ya está fijada para el 15 de julio.
El sindicato denuncia el incumplimiento de los acuerdos alcanzados en noviembre de 2023 entre el Ministerio de Transportes y la representación de los trabajadores, y acusa a la dirección de Renfe de un «abandono premeditado» del servicio de Mercancías mediante la privatización parcial con la empresa Medway, sin garantías para la plantilla. También censuran el cierre del taller de Miranda de Ebro y la licitación externa del mantenimiento de 65 locomotoras de la serie 333.3, lo que ha reducido drásticamente la carga de trabajo interna.
Para los vecinos de Alcobendas y La Moraleja, la huelga tiene una doble cara. La más inmediata afecta a la línea C-4a de Cercanías, que une las estaciones de Alcobendas-San Sebastián de los Reyes y Cantoblanco con el centro de Madrid, pasando por Chamartín, Nuevos Ministerios, Sol y Atocha antes de continuar hacia el sur hasta Parla. Esta línea, que recorre 62,2 kilómetros de extremo a extremo con una duración aproximada de 60 minutos, es la única conexión ferroviaria directa del municipio con el corazón de Madrid y la utiliza diariamente una parte significativa de los trabajadores del Parque Empresarial de La Moraleja y del casco urbano de Alcobendas que optan por el tren sobre el coche o el autobús.
Menos trenes en el peor momento del día
Con todo, el Ministerio de Transportes publicó el pasado jueves la resolución de servicios mínimos para la jornada del lunes. Los servicios mínimos para Cercanías de Madrid se establecen en el 75 % en las horas punta y el 50 % en el resto de horarios. Que el 75 % suene razonablemente alto no debe llevar a engaño: lo que importa no es el porcentaje sobre el total del día, sino lo que ocurre en los tramos de mayor demanda.
En la experiencia de la huelga ferroviaria de febrero de 2026, también con servicios mínimos del 75 % en punta, la línea C-4 fue una de las más afectadas: se registraron retrasos y accesos limitados a estaciones en hora punta por saturación de andenes, una situación que la propia Renfe reconoció en su canal de comunicación con los usuarios. El 50 % fuera de horas punta implica que, en franjas como la mañana media o la tarde, solo circula uno de cada dos trenes del horario habitual.
Para un vecino de Alcobendas que trabaje en Madrid y entre a las 9 de la mañana, el lunes 29 será un día para calcular bien el tiempo o directamente optar por otro medio. El Metro de Madrid, que no está afectado por esta huelga, ofrece la alternativa de la línea 10, que llega hasta Alcobendas con paradas en la zona del Distrito Urbanizaciones, aunque su capacidad también se verá sometida a mayor demanda ante el probable trasvase de usuarios desde el Cercanías.
Golpe a la media distancia y la alta velocidad de Renfe
La segunda dimensión del problema, más específica de quienes planean viajar ese fin de semana para arrancar julio, es la afectación en media distancia y alta velocidad. El Ministerio ha establecido servicios mínimos del 73 % de los trenes de alta velocidad y un 65 % de los trenes de media distancia para la huelga del 29 de junio. En términos concretos, el 73 % de mínimos en Alta Velocidad y Larga Distancia implica que hasta 350 trenes no están garantizados a lo largo de las jornadas de huelga: Renfe dejará de operar 272 servicios, manteniendo 723 de los 995 previstos.
Para quien viva en La Moraleja o Alcobendas y tenga pensado salir el domingo 28 o el propio lunes 29 hacia el sur, el este o el norte de España en AVE o en media distancia —destinos como Sevilla, Valencia, Barcelona, Málaga o Alicante son habituales en las operaciones salida de julio—, el riesgo de cancelación es real. El 27 % de los servicios de alta velocidad que no están cubiertos por los mínimos es una cifra que, distribuida en un día de máxima demanda, puede concentrarse en franjas horarias muy concretas. La resolución ministerial reconoce expresamente que el lunes 29 de junio supone un especial trastorno al coincidir la movilidad laboral de un día de diario con el final del fin de semana en pleno mes estival, lo que genera un pico de viajes superior al habitual.

Ni Iryo ni Ouigo, las dos operadoras privadas que compiten con Renfe en el corredor de alta velocidad, han confirmado de forma oficial si sus servicios se verán afectados. En la huelga de febrero de 2026, Iryo canceló 48 trenes y Ouigo suprimió 30 servicios, aunque ambas operadoras operaron con mayor normalidad relativa que Renfe. Para quien tenga billetes de alta velocidad reservados para ese lunes en cualquiera de las tres compañías, lo más prudente es revisar el estado del tren en la aplicación correspondiente desde el domingo por la tarde, cuando las operadoras suelen publicar la relación definitiva de servicios con al menos 24 horas de antelación.
La segunda fecha, el 15 de julio, cae en pleno verano y aún no tiene publicada su resolución de servicios mínimos. El Ministerio solo ha fijado de momento los correspondientes a la jornada del 29 de junio, aunque cabe esperar que los porcentajes sean similares dado que se trata de la misma convocatoria y el mismo sindicato. Para quien esté organizando la operación salida de agosto o tenga viajes en tren previstos esa semana de mediados de julio, conviene no olvidar que habrá una segunda jornada de paro que el Sindicato Ferroviario ya ha anunciado con carácter firme.


