En un momento en el que Alcobendas busca posicionarse con firmeza como el epicentro mundial de la escalada deportiva, la realidad de sus infraestructuras públicas narra una historia de contrastes y frustración para los vecinos. La formación política Más Madrid Alcobendas ha decidido tomar cartas en el asunto ante lo que consideran una situación de abandono insostenible.
Por ello, el grupo municipal llevará al próximo Pleno una moción de vital importancia para la reforma, recuperación y puesta en marcha del rocódromo de la Ciudad Deportiva Valdelasfuentes, una instalación que, a pesar de su potencial, permanece en desuso desde hace años. Esta iniciativa surge como una respuesta directa a una gestión que la formación califica de «incoherente», denunciando que el deterioro de este espacio público choca frontalmente con el auge global y local que vive esta disciplina en la actualidad.
El portavoz de la formación, Mariano Cañas, ha sido especialmente crítico con la deriva que ha tomado la política deportiva en el municipio, subrayando que nos encontramos ante una oportunidad perdida para el fomento del deporte base. Resulta, cuanto menos, paradójico que mientras el equipo de gobierno local vuelca sus esfuerzos en la organización y promoción de eventos de calado internacional —como la IFSC Climbing World Cup 2026, que aterrizará en la ciudad por segundo año consecutivo—, los ciudadanos de a pie carezcan de un lugar público y acondicionado donde practicar este deporte de forma cotidiana.
«No se puede presumir de traer eventos internacionales mientras se niega a la ciudadanía el acceso cotidiano a este deporte. La política deportiva no puede basarse solo en la foto y la propaganda».
Barreras económicas y el impacto en las familias de Alcobendas
Este abandono de las infraestructuras municipales no es solo una cuestión de estética urbana o de falta de mantenimiento técnico; tiene un impacto directo y tangible en el bolsillo de las familias, los jóvenes y los vecinos de Alcobendas. Al mantener clausurado el rocódromo de la Ciudad Deportiva Valdelasfuentes, el Ayuntamiento está empujando indirectamente a los aficionados a la escalada hacia dos únicas salidas: desplazarse a otros municipios colindantes que sí han apostado por sus muros públicos o, en su defecto, recurrir a centros privados de gestión comercial.
«La escalada debe ser accesible, especialmente para jóvenes y familias»
Esta última opción supone un desembolso económico considerable que no todos los hogares pueden permitirse, lo que termina por convertir un deporte en auge en un privilegio para unos pocos. Sobre esta problemática, el concejal Mariano Cañas ha denunciado la creación de muros invisibles que impiden el desarrollo de los deportistas locales: «Estamos generando una barrera económica para la práctica deportiva. La escalada debe ser accesible, especialmente para jóvenes y familias».
La formación sostiene que el papel de la administración debe ser el de facilitar el acceso universal a la actividad física, eliminando cualquier obstáculo que segregue a los usuarios por su nivel de renta. En este sentido, la recuperación de Valdelasfuentes se presenta no solo como una obra de ingeniería, sino como una medida de calado social para recuperar la esencia del polideportivo público como espacio de integración.
Un plan integral para la resurrección de la escalada local
La propuesta que Más Madrid someterá a debate en el Pleno municipal no se limita a una simple limpieza de cara o a un repintado de la estructura existente. La moción plantea un plan de acción integral que busca devolver la vida y el dinamismo a la zona de escalada.
«No es una cuestión de recursos, sino de voluntad política»
Entre las medidas propuestas destacan la creación de una escuela deportiva municipal robusta, la organización de actividades de iniciación para todas las edades, el diseño de programas específicos destinados a los centros escolares de la zona y, fundamentalmente, una colaboración estrecha y permanente con los clubes y federaciones locales para garantizar un uso profesional y seguro de la instalación.
La formación insiste en que la tecnología y los estándares de seguridad de la escalada han evolucionado enormemente en la última década, y que Alcobendas no puede permitirse tener una instalación anclada en el pasado o, peor aún, cerrada a cal y canto. El portavoz concluye su diagnóstico señalando que la degradación de este espacio es, en última instancia, una decisión política del ejecutivo local.
«Mientras otros municipios han consolidado una oferta estable, en Alcobendas hemos dejado morir una infraestructura que ya existía. No es una cuestión de recursos, sino de voluntad política, aclara Cañas.
Hacia un modelo deportivo accesible
La escalada ha dejado de ser un deporte minoritario para convertirse en una disciplina olímpica con miles de seguidores; ahora queda por ver si Alcobendas decide finalmente estar a la altura de sus propios ciudadanos o si el rocódromo de Valdelasfuentes seguirá siendo un símbolo del olvido.

¿Consideras que el Ayuntamiento debería priorizar la reforma de las instalaciones de barrio antes de seguir financiando grandes citas mundiales que apenas revierten en el deportista local?


