La alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara, y el director del Centro de Enseñanza Superior en Humanidades y Ciencias de la Educación ‘Don Bosco‘, Rubén Iduriaga Carbonero, formalizaron un convenio marco de colaboración que redefine la relación entre la administración local y el ámbito académico. Este acuerdo permite que los estudiantes de este centro adscrito a la Universidad Complutense de Madrid (UCM) realicen sus prácticas académicas en las distintas dependencias del consistorio, aportando frescura e innovación a los servicios públicos municipales.
En este sentido, este acuerdo no es solo un trámite administrativo; es una apuesta decidida por la transferencia de conocimiento entre el mundo académico y la administración pública. El CES Don Bosco, centro adscrito a la Universidad Complutense de Madrid (UCM), es reconocido por su excelencia en la formación de maestros, pedagogos y educadores sociales. Para el Ayuntamiento de Alcobendas, con este acuerdo se aseguran la llegada de estudiantes con una formación técnica de vanguardia.
«La participación del Ayuntamiento de Alcobendas en el programa de prácticas no supone la adquisición de más compromisos que los estipulados en el presente convenio. Dado el carácter formativo de las prácticas académicas externas, de su realización no se derivarán, en ningún caso, obligaciones propias de una relación laboral, ni su contenido podrá dar lugar a la sustitución de la prestación laboral propia de puestos de trabajo», se explica en el propio acuerdo al que ha tenido acceso LA MORALEJA.

EL DESARROLLO DE LAS PRÁCTICAS Y LO QUE DEBE CUMPLIR EL AYUNTAMIENTO DE ALCOBENDAS
En este contexto, el convenio no se limita a una declaración de intenciones, sino que establece un protocolo riguroso para el desarrollo de las prácticas. Cada estudiante contará con un Plan Formativo individualizado, que será la hoja de ruta de su estancia. Este plan debe detallar los objetivos educativos y las competencias que se pretenden adquirir, asegurando que el alumno no realice tareas ajenas a su formación en Magisterio, Pedagogía o Educación Social.
vigencia de cuatro años prorrogables
El proceso se divide en dos figuras clave: la primera es el tutor académico (nombrado por el CES Don Bosco) y la segunda, el tutor profesional (un empleado del Ayuntamiento de Alcobendas con experiencia en el área). Ambos coordinarán el seguimiento del alumno, garantizando que el aprendizaje sea efectivo. Al finalizar, el tutor municipal emitirá un informe técnico detallando las horas realizadas y el nivel de desempeño, una pieza fundamental para que el estudiante obtenga su titulación.
El Ayuntamiento de Alcobendas no actúa como un mero receptor de alumnos, sino que asume una serie de obligaciones legales y logísticas
Siguiendo esta línea, los horarios serán pactados entre el Ayuntamiento y el Centro, siempre garantizando que el estudiante pueda asistir a sus clases y exámenes. Se busca una inmersión real en la jornada laboral del consistorio, pero con la protección de su condición de alumno. Asimismo, este marco temporal permite que los futuros educadores puedan vivir los ciclos completos de los proyectos municipales, desde la planificación hasta la ejecución y evaluación final.
No obstante, hay que hacer hincapié en las obligaciones del Consistorio. En primer lugar, el Ayuntamiento se compromete a designar a un profesional que actúe como mentor, proporcionando al alumno las herramientas y el espacio físico necesarios para realizar su labor. En segundo lugar, el Ayuntamiento debe informar al estudiante sobre las medidas de seguridad y salud vigentes en sus instalaciones. En caso de accidente, el consistorio colaborará activamente con el Seguro Escolar o el seguro privado de la Universidad para gestionar la asistencia.
En tercer lugar, al término de la estancia, el Ayuntamiento tiene la obligación de expedir un certificado que reconozca la labor del alumno, un documento que será vital para su futuro currículum profesional. Por último, dado que muchos alumnos trabajarán con colectivos vulnerables, el Ayuntamiento supervisará que todos cumplan con el requisito legal de no poseer antecedentes penales por delitos de naturaleza sexual, garantizando así la seguridad de los vecinos de Alcobendas.

No obstante, no todo es tan positivo para el Ayuntamiento de Alcobendas. El convenio contempla la posibilidad de que los estudiantes desarrollen sus Trabajos de Fin de Grado (TFG) o Fin de Máster (TFM) basándose en problemáticas reales observadas en el municipio. Esto convierte a Alcobendas en un «laboratorio social» donde el rigor académico se pone al servicio de la mejora de la vida vecinal.


