La situación del Ayuntamiento de Alcobendas sigue en el punto de mira de los beneficiados por los proyectos Pecera y Akuario. Se trata de dos iniciativas consolidadas que desde hace años ofrecen actividades, acompañamiento y apoyo a niños y niñas de la ciudad. Concretamente, el consistorio se ha quedado sin una de las grandes excusas para la reducción de personal de estos espacios, pues han decidido «no adjudicar» el proyecto social que debía acompañarlo.
El pasado 3 de marzo, a través de la Plataforma de Contratación del Sector Público, el Ayuntamiento publicaba la decisión, justificándose «por razones de interés público que imposibilitan el cumplimiento por parte de esta Administración del contrato, de conformidad con lo expuesto anteriormente, a la vista de las actuaciones efectuadas en el expediente que han producido una modificación del Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares sin observar el procedimiento establecido y del Informe emitido por la Jefa de los Servicios Sociales».
Lo cierto es que la decisión de no adjudicar el proyecto ha vuelto a activar a la organización «Salvemos Pecera y Akuario», quienes señalan que esto deja sin justificación al Ayuntamiento para la reducción de personal en el caso de Pecera y Akuario. «Nos gustaría saber con qué justificación acuden ahora la concejala y la alcaldesa para los cambios de los proyectos sociales. Es importante recordar que estos cambios cuentan con la oposición de los profesionales de los servicios sociales, las familias y el equipo educativo del proyecto», sentencian a través de las redes.
Pero además, han querido recordar que la tardanza para tomar esta decisión ha puesto en peligro el proyecto. Los contratos actuales de los profesionales que trabajan en los proyectos Pecera y Akuario ya se han vencido y, aunque el Ayuntamiento ha firmado una prórroga hasta el próximo 30 de abril, el tiempo sigue jugando en contra y todavía no hay una licitación definitiva, incluso frente a la posible reducción del personal de ambos proyectos.

Fuente: Ayuntamiento Alcobendas
La cronología de los hechos revela una falta de previsión que ha sorprendido tanto a los trabajadores como a los usuarios de estos servicios. Más allá de los plazos y los trámites burocráticos, el impacto emocional y profesional en el equipo humano que sostiene estos proyectos es profundo. La falta de sintonía entre los trabajadores de primera línea y la gestión política del Ayuntamiento de Alcobendas añade una capa de tensión a un servicio esencial para la cohesión social.
UN CAMBIO DE MODELO QUE HA MOLESTADO A LOS INVOLUCRADOS
Lo cierto es que el cambio de modelo de los proyectos Pecera y Akuario ha generado una gran preocupación entre los niños, niñas, adolescentes, familias, equipo educativo y técnicos de servicios sociales afectados por el movimiento. Además, se ha vuelto un punto de honor para el PSOE en Alcobendas, con su portavoz, Ángel Sánchez Sanguino, llevando al pleno del Ayuntamiento una propuesta para proteger estos puestos de trabajo que fue rechazada por el PP, con la concejala de Bienestar Social y Familia del Ayuntamiento, Concepción Villalón, defendiendo entonces que no se reducía el personal, sino que se trabajó en un cambio de perfil por la variedad de proyectos.
En la enmienda presentada por el PSOE de Alcobendas, el partido planteaba «la recuperación de los recursos humanos y la prestación de servicios de verano en los proyectos Akuario y Pecera», dos iniciativas consolidadas que desde hace años ofrecen actividades, acompañamiento y apoyo a niños y niñas de la ciudad. Concretamente, el objetivo era asegurar que no se redujera más el personal y, por otro lado, se mantuvieran los campamentos y horarios durante los meses de verano.
«FALTA DE VOLUNTAD POLÍTICA» PARA PROTEGER AKUARIO Y PECERA
Según defendía Sanguino el pasado mes de septiembre, «esta medida no responde a criterios técnicos ni presupuestarios, sino a una clara falta de voluntad política» El nuevo contrato de servicios, dividido en lotes, oculta una privatización encubierta y una deriva ideológica que aleja al gobierno municipal de las necesidades reales de muchas familias».
«El recorte de recursos humanos, económicos y pedagógicos transforma estos programas en un mero servicio de apoyo escolar, eliminando el enfoque socioeducativo, el acompañamiento psicológico y las actividades de ocio alternativo que constituían su esencia», sentenciaba entonces el vocero socialista.
Es una posición que repiten desde la organización «Salvemos Pecera y Akuario»: «El nuevo planteamiento convierte los proyectos en simples espacios de apoyo escolar, sin el componente de prevención ni de desarrollo personal que siempre los caracterizó», advierten los promotores de la campaña en sus publicaciones.


