La Asociación de Propietarios en La Moraleja ha puesto en marcha una consulta vecinal para medir así el respaldo a una iniciativa que podría marcar un antes y un después en el desarrollo de la zona, que se trata de impulsar su declaración como ‘colonia histórica’, o en su defecto, promover un Plan Especial de Protección que les blinde su modelo urbano actual.
En un contexto de creciente presión urbanística en el norte de Madrid, la iniciativa busca preservar lo que durante décadas ha definido a La Moraleja. Es decir, la baja densidad edificatoria, una gran cantidad de amplias zonas verdes, calidad en los paisajes y un carácter residencial exclusivo y VIP. Hay que hacer hincapié en que La Moraleja se ha construido en torno a la tranquilidad, la privacidad y el contacto con la naturaleza.
La propuesta se dio a conocer durante una reunión con vecinos celebrada el pasado 28 de enero, en la que numerosos propietarios analizaron la situación actual de la urbanización y expusieron inquietudes. No obstante, no ha sido hasta hace unos días que desde la Asociación de Propietarios de La Moraleja han decidido realizar una encuesta online que han ido promocionando vía redes sociales, donde el vecino debe contestar a una serie de preguntas.
Sin ir más lejos, al abrir el cuestionario, desde la Asociación apuntan a que están valorando solicitar al Ayuntamiento de Alcobendas la tramitación de un instrumento urbanístico específico para preservar el modelo de La Moraleja. Por ejemplo, la primera pregunta que hay en el Google Forms es: «¿Está usted de acuerdo en que la Asociación inicie el estudio y las gestiones para impulsar este Plan Especial de Protección?».

LA MORALEJA, ¿UN MODELO URBANO EN RIESGO?
La Moraleja ha sido históricamente uno de los desarrollos residenciales más singulares del área metropolitana madrileña. No obstante, en los últimos años ha empezado a mostrar signos de tensión. El incremento del valor del suelo, la demanda de vivienda y las posibilidades de reinterpretación urbanística han generado un escenario en el que muchos propietarios y promotores ven oportunidades de transformación.
Por eso surge la iniciativa de la Asociación de Propietarios, que se basa en establecer un marco normativo claro que evite grandes cambios y garantice la coherencia del entorno. Asimismo, la figura de ‘colonia histórica’ que proponen desde la Asociación o la aprobación de un Plan Especial permitirían limitar ciertas actuaciones urbanísticas y proteger así ciertos elementos clave del paisaje que hay en La Moraleja.
LA CONSULTA VECINAL ES EL PRIMER PASO QUE REALIZAN DESDE LA ASOCIACIÓN DE PROPIETARIOS
Sin embargo, antes de iniciar cualquier tramitación de manera formal ante el Ayuntamiento de Alcobendas, la Asociación ha optado por abrir un proceso participativo, que han ido moviendo vía redes sociales. Concretamente, a través de una encuesta online, los vecinos pueden expresar libremente su grado de acuerdo con el inicio de dichos estudios y gestiones posteriores necesarias para impulsar este instrumento urbanístico.
Lo que quieren desde la Asociación con un cuestionario a los vecinos es legitimar su actuación con el mayor consenso posible. El objetivo que buscan es claro, es decir, evitar transformaciones que alteren de forma significativa el carácter de La Moraleja. Lo que buscan es garantizar que la urbanización mantenga su esencia frente a posibles presiones del mercado inmobiliario y sus ambiciosos empresarios.
Asimismo, la consulta vecinal es el primer paso de un proceso que, en caso de avanzar, sería largo y complejo. La aprobación de un Plan Especial de Protección requeriría estudios técnicos, tramitación administrativa y, en última instancia, el visto bueno del Ayuntamiento de Alcobendas. La catalogación como ‘colonia histórica’ implicaría un reconocimiento formal que también conllevaría obligaciones y limitaciones específicas.

La Moraleja se enfrenta así a una decisión estratégica sobre su futuro. En un momento en que el modelo de las ciudades evoluciona de manera veloz y la presión sobre el suelo urbano aumenta, la posibilidad de blindar un modelo representa así una seria apuesta por la conservación de la historia frente al cambio y la modernización que se vive en la actualidad.


