La vivienda, uno de los pilares fundamentales para el desarrollo social y personal, se ha convertido en el epicentro de un intenso debate político en Alcobendas y en uno de los grande problemas. El grupo municipal socialista ha alzado la voz para denunciar lo que consideran un ataque directo a la línea de flotación de las familias y los jóvenes de la localidad. Según el PSOE, la reciente normativa aprobada por el Gobierno del Partido Popular en la Comunidad de Madrid tendrá un impacto inmediato y severo en el futuro desarrollo urbanístico de Valgrande, donde el precio de las viviendas protegidas podría experimentar un incremento de hasta el 25%, amenazando su propósito original de ser una alternativa real y asequible frente al mercado libre.
Esta subida de precios es la consecuencia directa de la actualización de los módulos de vivienda protegida impulsada por el Ejecutivo regional de Isabel Díaz Ayuso. Bajo el nuevo marco normativo, los valores de construcción y venta se han ajustado para oscilar entre los 1.900 y los 2.820 euros por metro cuadrado, dependiendo de la ubicación geográfica y la tipología del inmueble. Alcobendas, encuadrada dentro de la denominada Zona A junto a otros grandes municipios de la región, se encuentra en el epicentro de esta escalada. En la práctica, esto supone que los vecinos que aspiren a una vivienda protegida en esta área deberán afrontar un sobrecoste que oscila entre el 25% y el 30% en comparación con los precios establecidos en el módulo anterior.
Para el portavoz del PSOE en Alcobendas, Ángel Sanguino, esta decisión no es un mero ajuste administrativo, sino una maniobra que desvirtúa la función social del suelo público. El representante socialista ha advertido con firmeza que el PP está vaciando de contenido una herramienta esencial que debería servir para blindar el derecho a una vivienda digna. Sanguino sostiene que, al elevar los topes de precio, la vivienda protegida deja de cumplir su labor como freno a la especulación y se aproxima peligrosamente a las cifras que maneja el sector privado, perdiendo así su carácter de «protegida» para los bolsillos más vulnerables.
Desde la bancada socialista rechazan el argumento de que esta medida sea una simple actualización técnica necesaria para compensar el aumento de los costes de construcción. Sanguino ha señalado que, detrás de la retórica del gobierno autonómico, subyace una voluntad de permitir que las promotoras eleven el precio final de venta o alquiler. El resultado de esta política es, a juicio del portavoz, el traslado directo de la carga económica a quienes tienen mayores dificultades para emanciparse o fundar una familia en el municipio. Se pone así en duda la viabilidad de los proyectos de vida de miles de jóvenes que veían en Valgrande una esperanza para no verse expulsados de su propia ciudad.

El conflicto en Alcobendas es un reflejo de la crisis habitacional que atraviesa la Comunidad de Madrid. El PSOE local recuerda que el acceso a un techo es actualmente el principal problema para la ciudadanía y lamenta que las decisiones políticas actuales caminen en la dirección opuesta a las necesidades de la calle. La crítica se centra en la aparente falta de soluciones estructurales por parte del Partido Popular, al que acusan de observar pasivamente cómo suben los precios mientras las alternativas públicas se vuelven inalcanzables.
En última instancia, el futuro de Valgrande queda marcado por esta incertidumbre económica. El desarrollo, que estaba llamado a ser el gran alivio para la demanda de vivienda en la zona norte, se enfrenta ahora al reto de no convertirse en un producto de lujo encubierto. Para el PSOE de Alcobendas, el PP sigue sin ofrecer garantías reales de que las familias puedan residir en su entorno habitual, dejando a la vivienda protegida en una situación de vulnerabilidad ante las dinámicas más feroces del mercado inmobiliario.




Esto son críticas populistas. Si no se actualizan los precios de los modulos ninguna empresa privada va a construir vivienda, o ¿cuantas viviendas ha construido el gobierno central? llevan 7 años en el gobierno y que yo sepa no hay ninguna constructora pública… los precios de los modulos pese al aumento del 25% siguen estando muy por debajo del precio de las viviendas del barrio, por lo que menos criticar y más aportar… nos tratan como tontos, y lo peor es que mucha gente les sigue votando.. menudo país de analfabetos que se nos está quedando.. una pena