El Ayuntamiento de Alcobendas escenificará este martes un nuevo giro político en materia de vivienda y seguridad con la presentación de su Oficina y su Protocolo Antiocupación. La puesta de largo contará con un invitado que trasciende el ámbito municipal: el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, uno de los dirigentes del Partido Popular más identificados con las posiciones de mano dura frente a la inmigración.
La alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara, ha decidido respaldar su nueva estrategia municipal con la presencia de quien impulsó en su ciudad una de las primeras oficinas antiocupación de España. El acto tendrá lugar en la Base de Policía del Distrito Centro, y contará también con la presencia del concejal de Seguridad, Carlos Rodrigo, y del comisario principal jefe de la Policía Local, Antonio Pardo.
Según la información facilitada por el Consistorio, la nueva Oficina Antiocupación nace con el objetivo de «proteger la propiedad privada y agilizar los trámites para recuperar viviendas ocupadas ilegalmente». Actuará como centro de asesoramiento, mediación y apoyo en situaciones de allanamiento o usurpación. Más allá de su dimensión administrativa, la iniciativa tiene una evidente carga política.
La elección de García Albiol como padrino no es casual. El alcalde de Badalona ha construido su trayectoria sobre un discurso de confrontación directa contra la ocupación y contra determinados colectivos migrantes, mucho antes de la irrupción institucional de Vox. Su figura representa una línea ideológica dentro del PP que apuesta por competir en el terreno discursivo de la ultraderecha.
Fuentes de la oposición municipal consultadas por LA MORALEJA sostienen que en Alcobendas la ocupación es un fenómeno «residual» y cuestionan la necesidad de crear una estructura específica con el despliegue político anunciado. A su juicio, el movimiento responde más a una estrategia de posicionamiento que a una urgencia social acreditada por los datos.
VOX, AL ALZA
El trasfondo electoral es ineludible. Vox ha consolidado una base de apoyo relevante en la Comunidad de Madrid y las encuestas estatales apuntan a una tendencia de crecimiento que podría tener reflejo en las municipales de 2027. En este escenario, el PP de Alcobendas parece decidido a blindar su flanco derecho.
La presencia de García Albiol, referente interno de las posiciones más contundentes del partido, se interpreta en círculos políticos locales como un intento de mimetización con ese perfil. No se trata únicamente de una oficina técnica, sino de un mensaje político: el Ayuntamiento quiere situar la lucha contra la ocupación en el centro del debate municipal.
En el pleno celebrado este pasado jueves, el PP sacó adelante —con el apoyo de Futuro Alcobendas— una declaración en defensa de una «inmigración legal y ordenada», y en contra de la regularización masiva planteada por el Gobierno central. PSOE y Más Madrid votaron en contra, mientras que Vox se abstuvo.
El texto aprobado reclama políticas públicas diseñadas «con consenso, previsión y seguridad jurídica», refuerzo del control de fronteras y más medios humanos y materiales. Además, critica la propuesta del Ejecutivo de Pedro Sánchez por considerar que carece de planificación suficiente y que no incluye memoria de impacto económico. La portavoz popular, Marta Martín, defendió que su grupo está a favor de regularizaciones individuales «con criterios claros y verificables», pero no de procesos generalizados.
EL PP DE ALCOBENDAS SACÓ ADELANTE UNA DECLARACIÓN CONTRA LA REGULARIZACIÓN DE MIGRANTES
El debate migratorio y el de la ocupación aparecen así entrelazados en la agenda política local, en una estrategia que recuerda a la desarrollada por García Albiol en Cataluña.
EL PRECEDENTE
La figura de Xavier García Albiol no es ajena a la controversia. Badalona, cuarta ciudad más poblada de Cataluña, es la principal plaza institucional del residual PP catalán. Su liderazgo se ha caracterizado por campañas centrada en seguridad, ocupación y control de la inmigración. Antes de la pasada Navidad, el desalojo del antiguo instituto B9 de Badalona —considerado durante años el mayor asentamiento informal de Cataluña— supuso uno de los episodios más tensos de su mandato.
En la operación fueron desalojadas alrededor de 400 personas. La actuación derivó en una denuncia ante la Fiscalía de Delitos de Odio y Discriminación de Cataluña contra el alcalde por presuntos delitos de prevaricación administrativa, desobediencia a la autoridad judicial, denegación discriminatoria de servicios públicos y delito de odio. El procedimiento situó nuevamente al regidor en el centro de la polémica.

García Albiol ha defendido reiteradamente que sus políticas responden al cumplimiento estricto de la legalidad y a la defensa de la convivencia. Sus detractores, en cambio, le reprochan haber alimentado una narrativa que vincula ocupación e inmigración y que estigmatiza a determinados colectivos vulnerables.
MENSAJE POLÍTICO
En municipios del perfil socioeconómico de Alcobendas, la ocupación no presenta, según distintas fuentes municipales y policiales consultadas en los últimos años, niveles comparables a los de grandes áreas metropolitanas con mayor presión residencial. La ciudad combina zonas de renta alta —como La Moraleja— con barrios consolidados de clase media, y su parque de vivienda no ha sido señalado como foco principal de ocupaciones organizadas.
Por ello, la oposición considera que la nueva oficina responde a una agenda de confrontación ideológica más que a un diagnóstico técnico alarmante. «Se está sobredimensionando un fenómeno que aquí es residual», concluyen. La fotografía conjunta de Rocío García Alcántara y Xavier García Albiol, explican, servirá como declaración de intenciones: Alcobendas quiere alinearse con la línea dura del PP en materia de ocupación.
Falta por ver si esa apuesta responde a una necesidad objetiva del municipio o si forma parte de una estrategia para disputar espacio electoral en un contexto de creciente competencia por la derecha.


