El último pleno municipal de Alcobendas ha vuelto a poner en primer plano un conflicto que se arrastra desde hace meses: la negativa del Gobierno municipal del Partido Popular que lidera Rocío García Alcántara a grabar y difundir el turno de ruegos y preguntas de los vecinos, pese a la recomendación expresa del Defensor del Pueblo y a lo establecido en la propia normativa municipal. Este es un conflicto que esta semana ha adquirido una nueva dimensión tras el trato dispensado por la alcaldesa a una vecina durante la sesión plenaria.
Tal y como señaló LA MORALEJA, el episodio tuvo lugar al final del pleno, cuando comenzó el turno de intervención del público. En ese momento, la alcaldesa se dirigió a una vecina con una frase que ha generado un profundo malestar en la oposición y entre parte del público asistente.
Para el Grupo Municipal de Más Madrid Alcobendas, lo ocurrido no es un hecho aislado ni una simple cuestión de formas, sino un ejemplo significativo del clima que se vive en un espacio que debería estar presidido por el respeto institucional y la participación ciudadana.
Desde la formación señalan que este incidente refuerza su denuncia sobre la falta de transparencia en los plenos municipales, especialmente en lo relativo al turno de ruegos y preguntas, que continúa sin grabarse ni emitirse públicamente.
EL DEFENSOR DEL PUEBLO LO TIENE CLARO
El conflicto en torno a la grabación de las intervenciones vecinales no es nuevo. Hace meses, Más Madrid Alcobendas presentó una denuncia ante el Defensor del Pueblo al considerar que el Ayuntamiento estaba vulnerando el derecho de la ciudadanía a la participación y a la información pública al no grabar ni difundir el turno de ruegos y preguntas.
Tras analizar el caso, el Defensor del Pueblo emitió una resolución en la que reconocía el derecho de los vecinos y vecinas a que sus intervenciones y las respuestas del equipo de gobierno fueran emitidas públicamente, instando al Ayuntamiento a cumplir con esa obligación.

Sin embargo, según denuncia la formación, el Ejecutivo local ha seguido incumpliendo de forma sistemática dicha recomendación. En el último pleno, antes de que comenzaran las preguntas del público, el Grupo Municipal de Más Madrid volvió a reiterar su exigencia de que se cumpla lo establecido por el Defensor del Pueblo. A pesar de ello, el turno volvió a desarrollarse sin grabación alguna. Para la oposición, esta decisión no es neutra.
Consideran que la ausencia de cámaras y de difusión pública limita de forma efectiva el alcance de la participación ciudadana y reduce la rendición de cuentas del Gobierno municipal. El episodio protagonizado por la alcaldesa durante ese turno de preguntas ha servido, según Más Madrid, para evidenciar las consecuencias de esta falta de transparencia. La formación considera especialmente grave que una vecina fuera interpelada de manera que califican de inapropiada ante la presencia de otros asistentes, en un espacio institucional y público.
El concejal de Más Madrid Alcobendas, Mariano Cañas, ha sido claro al respecto: «No podemos tolerar que se siga tratando así a los vecinos, no se lo merecen». Desde su punto de vista, el respeto a la ciudadanía no es una cuestión secundaria, sino un pilar básico del funcionamiento democrático de un Ayuntamiento.
Para la formación, lo sucedido refuerza la sospecha de que la negativa a grabar los ruegos y preguntas responde al deseo de evitar que determinadas situaciones, respuestas o actitudes queden registradas y puedan ser conocidas por el conjunto de la ciudadanía. «Ya sabemos por qué el PP no quiere grabar las preguntas de los vecinos y vecinas!, ha afirmado Cañas, quien ha asegurado que su grupo seguirá exigiendo «las veces que haga falta» el cumplimiento de lo dictado por el Defensor del Pueblo.
EL PLENO
Desde la oposición insisten en que el pleno municipal no es solo un órgano de debate político entre representantes electos, sino uno de los principales espacios de participación directa de los vecinos y vecinas. El turno de ruegos y preguntas permite a la ciudadanía trasladar de primera mano sus preocupaciones, quejas y propuestas, y constituye una herramienta fundamental para acercar la institución a la realidad cotidiana del municipio.
Limitar la grabación de ese turno, sostienen, supone enviar un mensaje disuasorio a quienes se plantean participar por primera vez y contribuye a generar una sensación de opacidad incompatible con los principios de un gobierno democrático y abierto. Además, recuerdan que el respeto institucional no se limita al cumplimiento formal de las normas, sino que también se expresa en el tono, el lenguaje y la actitud con la que los responsables públicos se dirigen a la ciudadanía, especialmente en contextos de discrepancia o cansancio institucional.
Desde Más Madrid Alcobendas subrayan que la negativa reiterada a cumplir con lo dictaminado por el Defensor del Pueblo no solo vulnera derechos fundamentales de participación y acceso a la información pública, sino que tiene un impacto directo en la confianza de la ciudadanía en sus instituciones.
A su juicio, la transparencia no debe entenderse como una concesión del Gobierno municipal, sino como una obligación inherente al ejercicio del poder público. Grabar y difundir el turno de ruegos y preguntas permitiría, además, contextualizar adecuadamente las intervenciones, evitar interpretaciones parciales y ofrecer a los vecinos una visión completa del funcionamiento del Pleno.
El grupo municipal considera que garantizar un espacio seguro, accesible y respetuoso para la participación vecinal es una responsabilidad irrenunciable del Ayuntamiento, y advierte de que episodios como el ocurrido en el último pleno dañan esa relación de cercanía que se espera de la administración más próxima a la ciudadanía.


