1,8 metros. Es la medida que ha dejado a Clínicas del Sur fuera de la licitación para conseguir el contrato para construir el Hospital de Alcobendas en la parcela de Peñalara, que finalmente ha quedado en manos de HM Hospitales. Es un dato llamativo, sobre todo porque no hubo un esfuerzo para presentar una propuesta que redujera la altura del hospital para entrar dentro de la medida máxima establecida de 15 metros de altura.
Así se lee en el acta de la sesión permanente de contratación del pasado 8 de octubre, y que se puede consultar en la web de la Plataforma de Contratación del Sector Público. O al menos se entiende que es uno de los motivos; la sesión de ese día muestra cómo reaccionó la mesa de contratación frente a la justificación de ambas empresas por sus ofertas originales, consideradas temerarias.
Como se lee en el texto: «La justificación realizada por Clínicas del Sur no acredita que el contrato pueda ser cumplido en las condiciones establecidas en los pliegos y que las ventajas de su oferta —edificio de mayor tamaño e innovación y mayor canon anual— vayan a poder materializarse y mantenerse durante todo el período concesional, garantizando la viabilidad económica y urbanística de la propuesta y su equilibrio económico-financiero durante toda la vida de la concesión y, por ello, se propone rechazarla».
FALTA DE CONFIANZA ECONÓMICA EN CLÍNICAS DEL SUR
Los motivos que reducen la confianza en la filial de Hospiten tienen menos que ver con la oferta propiamente dicha, y más con la situación económica de la empresa. Según el texto, y tras revisar los datos de la auditoría, de las auditorías de la empresa realizadas por Deloitte y de la oferta realizada por Caboazul Asesores Financieros S.L., no consideraban que una empresa en la situación económica de Clínicas del Sur estuviese capacitada para asumir la oferta y hacerla rentable.
Las fuentes citadas en el texto señalan que los ingresos estaban «claramente sobreestimados», pretendiendo facturar con un solo hospital (160 camas) una cantidad similar a lo que la empresa factura actualmente con sus siete hospitales juntos (593 camas). Asimismo, se consideró que los costes de explotación estaban infraestimados. Además, el análisis de Caboazul Asesores Financieros concluyó que el proyecto presentaba un Valor Actual Neto (VAN) negativo, una rentabilidad inferior al coste de financiación y una caja negativa durante varios años, lo que hacía imposible el repago de la deuda y el cumplimiento del contrato.
En conclusión, los documentos reflejan que, aunque el edificio propuesto era representativo e innovador, no estaba sustentado en un plan económico viable, lo que llevó a la mesa de contratación a proponer por unanimidad el rechazo de la oferta al no garantizarse el equilibrio económico-financiero durante la concesión. Además, se señalaba que la inversión inicial del Hospital de Alcobendas suponía el 99 % del activo total en todas las CCAA de Clínicas del Sur, y que los primeros ocho años podría operar a pérdidas.
MENOS INNOVADORA PERO MÁS VIABLE
Por su lado, el mismo informe señala que, a pesar de ser menos innovadora, la propuesta de HM Hospitales era mucho más sólida en lo económico. El texto señala que se justificó mejor el superar el canon máximo inicial, y que la empresa está en mejor capacidad de cumplir con el contrato sin ponerse a sí misma en una situación económica delicada que le haga caer en incumplimiento.
La clave fue, sobre todo, estar mejor capacitado para la inversión inicial. La inversión inicial asumida solo supone un 19 % de los activos de la empresa; de hecho, se mantiene debajo del 25 % que haría del proyecto un activo esencial para la empresa, y se calcula que tendrá un balance positivo en todo su período de explotación tras la inversión inicial de su construcción.
TODAVÍA HAY DUDAS POR EL HOSPITAL NOVUS PRISMA
En cualquier caso, la duda que queda en el aire es qué puede pasar con el otro hospital aprobado en la parcela vecina, a cinco minutos de donde estará el nuevo hospital de HM Hospitales. Se trata del que ha sido adjudicado a Novus Prisma, que es un signo de interrogación para el proyecto principal, y que de momento todavía no se ha empezado a construir.

Es una duda que no es tomada en cuenta en el texto de la mesa de contratación. Será curioso ver cómo ambos espacios operan, y si la competencia entre ambos acaba afectando a las previsiones de alguno de los dos proyectos.


