El secretario general del PSOE de Alcobendas y portavoz socialista en el Ayuntamiento, Ángel Sanguino, asegura que durante 2026 los socialistas continuarán fiscalizando y denunciando la gestión del actual equipo de gobierno municipal.
Limpieza deficiente, inseguridad, problemas con la gestión de residuos y falta de planificación son, a su juicio, algunos de los principales síntomas de un gobierno «incapaz de dirigir los servicios públicos». Con la vista puesta en las elecciones municipales de 2027, el PSOE prepara ya su proyecto de ciudad. «Durante el año 2026 los socialistas de Alcobendas vamos a seguir controlando y denunciando al equipo de gobierno de la ciudad».
Así resume Ángel Sanguino la hoja de ruta de su partido para el presente año. A su juicio, el Ejecutivo municipal del Partido Popular «demuestra día a día incapacidad para dirigir los servicios públicos», una situación que, afirma, se refleja de manera clara en la vida cotidiana de los vecinos.
Según el portavoz socialista, Alcobendas comenzó el año «con calles sucias» y una sensación creciente de abandono en materia de limpieza urbana. «Se nota en las denuncias de los vecinos y en las redes sociales», subraya, insistiendo en que no se trata de episodios puntuales, sino de un problema estructural derivado de la falta de planificación del gobierno local.
A ello se suma, continúa Sanguino, «la inseguridad en muchas zonas de la ciudad» y una «nula capacidad de gestión en basuras». En este último punto, el líder socialista recuerda que la subida de la tasa de residuos fue aprobada por el gobierno municipal «costando perjuicios a vecinos y comerciantes», sin una explicación clara ni mejoras visibles en el servicio.
Desde el PSOE de Alcobendas, asegura, el trabajo durante 2026 tendrá una doble vertiente: control y propuesta. «Vamos a trabajar en nuestras propuestas de futuro», afirma, recordando que 2027 será año electoral y que los socialistas llegarán a esa cita «con programas trabajados». Mientras tanto, añade, continuarán «denunciando la propaganda y la incapacidad de la alcaldesa para dirigir Alcobendas» y «escuchando a los vecinos para que el cambio en Alcobendas venga de la mano de los socialistas».
LIDERAZGO CON EXPERIENCIA
Ángel Sánchez Sanguino afronta esta etapa como secretario general del PSOE de Alcobendas con un bagaje amplio en la política local. Inició su trayectoria en 2004 y, con solo 27 años, fue concejal del Distrito Norte durante la última legislatura de Pepe Caballero.
Posteriormente, ocupó responsabilidades de primer nivel como teniente de alcalde de Administración, Economía y Hacienda en el gobierno encabezado por Rafa Sánchez Acera. Esa experiencia, tanto en el gobierno como en la oposición, le permite, según explica, tener una visión completa del funcionamiento del Ayuntamiento y de las necesidades reales de la ciudad.

El objetivo, señala, es claro y no admite matices: el PSOE quiere volver a gobernar Alcobendas. No como una aspiración abstracta, sino como la continuación de un proyecto político que, recuerda, ha dirigido el municipio durante 32 de los 46 años de democracia municipal.
Uno de los ejes del discurso de Sanguino es la necesidad de reforzar la presencia socialista en zonas donde históricamente el PSOE ha tenido menos apoyo, como La Moraleja. Para el dirigente socialista, el Partido Popular comete un error grave al dar por garantizado el respaldo electoral de este barrio. «El problema de La Moraleja es que el PP cree que tendrá siempre sus votos», ha señalado en distintas ocasiones.
Esta actitud, explica, se traduce en una gestión cortoplacista, sin una estrategia real de desarrollo sostenible ni una escucha activa a los vecinos. «El PP trata a la ciudadanía de La Moraleja como votantes en vez de como vecinos», resume. Sanguino insiste en que el Distrito Urbanizaciones es estratégico para Alcobendas y aporta un valor clave al conjunto del municipio.
Por ello, defiende una política de cercanía, interlocución constante con las entidades de conservación y una planificación a medio y largo plazo que vaya más allá de anuncios puntuales. Entre los principales problemas que afectan a La Moraleja, el secretario general del PSOE señala la movilidad. El crecimiento de nuevas urbanizaciones en el entorno, como Carrascosa, La Solana o Valdebebas, ha incrementado notablemente el tráfico, especialmente en determinadas franjas horarias. A su juicio, el gobierno municipal no está abordando esta cuestión con la seriedad necesaria.
En materia de seguridad, Sanguino reconoce que Alcobendas cuenta con buenos medios humanos y materiales, fruto en gran parte de decisiones adoptadas en la legislatura anterior. Sin embargo, critica que la gestión actual esté deteriorando la percepción de seguridad entre los vecinos. Para el PSOE, hacen falta planes específicos por distritos y una prioridad política real, no discursos triunfalistas ni datos maquillados.
LIMPIEZA Y TASAS
La limpieza urbana es otro de los puntos donde el PSOE centra sus críticas. Sanguino considera que el gobierno del PP actúa de forma reactiva, respondiendo solo cuando surgen quejas visibles, en lugar de aplicar una planificación integral. Parques descuidados, malas hierbas, suciedad acumulada y olores son, según denuncia, problemas que afectan tanto al centro como a los barrios periféricos.
Especialmente crítico se muestra con la gestión de la tasa de basuras, aprobada sin una información clara a la ciudadanía. Para el portavoz socialista, este episodio es un ejemplo de una forma de gobernar basada en la propaganda y carente de transparencia. Mirando al futuro, Ángel Sanguino defiende la necesidad de recuperar una visión estratégica para Alcobendas. Lamenta que en la actual legislatura se haya aparcado el trabajo realizado en el plan Alcobendas 2030 y apuesta por retomar ese camino con la participación de vecinos y agentes sociales.
El PSOE plantea un modelo de ciudad que refuerce los servicios públicos, mejore la limpieza y la seguridad, recupere el centro urbano como eje vertebrador y afronte las inversiones necesarias con rigor y planificación. Para Sanguino, la alternativa socialista pasa también por una regeneración democrática del Ayuntamiento: más participación ciudadana, información veraz y un uso responsable de los recursos municipales.
«Alcobendas necesita un gobierno serio, centrado en los vecinos y no en la carrera política de nadie», viene repitiendo el líder socialista sobre Rocío García. Con 2026 ya en marcha y las elecciones municipales en el horizonte, el PSOE de Alcobendas se prepara para un año de oposición activa, elaboración de propuestas y contacto constante con la ciudadanía, con el objetivo declarado de volver a liderar el gobierno municipal en 2027.


