Cubiertas, marquesinas y medio millón de euros en las obras que el Ayuntamiento de Alcobendas ha remarcado como ‘urgentes’. Se trata de una serie de contratos concentrados, presupuestos elevados, y a su vez, urgencias que llegan tarde a consecuencia de una planificación tardía, que lleva al equipo de Gobierno de Rocío García Alcántara al foco de la crítica. Un contrato para mejorar las condiciones de uso de patios, pistas deportivas, y para facilitar el día a día de las familias.
En este sentido, el Consistorio ha puesto en marcha un contrato de más de 505.000 euros para la construcción de tres estructuras metálicas en centros educativos del municipio. Se trata de, una cubierta autoportante sobre la pista deportiva del CEIP Daoiz y Velarde, una marquesina en el patio del CEIP Bachiller Alonso López y un porche para carritos de bebés en la Escuela Infantil La Chopera.
Asimismo, en el informe técnico de la nueva licitación del Ayuntamiento de Alcobendas se expresa que, «en lo que respecta a los equipamientos de titularidad municipal, uno de los objetivos principales del departamento de Mantenimiento de Edificios e Instalaciones es la conservación de los edificios municipales y los colegios públicos, así como dotarles de los espacios y equipamientos necesarios para la correcta prestación de los servicios Públicos, adecuándolos a las exigencias normativas».
Sin ir más lejos, el Departamento de Mantenimiento de Edificios y Servicios Públicos depende de la Dirección de Medio Ambiente y Mantenimiento de la Ciudad, es decir, que el concejal Delegado es D. Jesús Montero Saiz.

URGENCIAS CON RETRASOS EN LOS COLEGIOS PÚBLICOS DE ALCOBENDAS
En este sentido, en esta nueva licitación presentada por el Ayuntamiento de Alcobendas hay que conseguir entender por qué necesidades tan básicas, como son cubrir una pista deportiva o habilitar un espacio de carritos, llega ahora a principios de 2026 con carácter prioritario, y además bajo la etiqueta de ‘urgencia técnica’. No obstante, las altas temperaturas y las lluvias no son fenómenos nuevos en Alcobendas. Tampoco lo es el uso intensivo de patios y pistas escolares.
Las preguntas que salen ante esta necesidad de urgencia, es por qué estas soluciones no se planificaron hace años, cuando los precios de los materiales eran más bajos, y la presión presupuestaria menor. Si bien, hay que hacer hincapié en que la falta de planificación a medio y largo plazo es un clásico en la gestión municipal de Alcobendas.
EL AYUNTAMIENTO DE ALCOBENDAS JUSTIFICA SU ELECCIÓN DE QUÉ DIVIDIR LAS OBRAS PODRÍA AFECTAR A LA ‘INTEGRIDAD Y ADECUADA EJECUCIÓN DEL CONTRATO’, Y ASÍ SIMPLIFICAR SU GESTIÓN TÉCNICA
Concretamente, esta nueva licitación abre el paso a tres actuaciones distintas, en tres centros educativos diferentes, con tipologías de obra que, aunque similares en material, son perfectamente separables. No dividir en lotes reduce de facto la concurrencia, expulsa a pequeñas empresas locales que podrían asumir una de las actuaciones y favorece a constructoras con mayor músculo financiero. No obstante, en un hecho legal, pero no concuerda con las palabras de la alcaldesa de Alcobendas de apoyar al tejido empresarial local.
Por otro lado, el plazo de ejecución previsto es de tres meses, contados desde el acta de replanteo. El propio pliego reconoce que las obras pueden coincidir con el periodo lectivo, lo que obliga a la empresa adjudicataria a extremar medidas de seguridad y coordinación. Sin embargo, nos posicionamos en preguntar si no era posible programar estas tres actuaciones en periodos no lectivos como puede ser verano o coincidiendo con las vacaciones escolares, el resultado es la mala calendarización por parte del Ayuntamiento de Alcobendas.

Si nos vamos al tema económico, el presupuesto base de la licitación asciende a 417.417,78 €, a los que hay que sumar 87.657,73 euros de IVA, alcanzando así los 505.075,51 €, es decir, cifras ya considerables para tres estructuras metálicas de uso escolar. Pero el dato más revelador aparece en el cálculo del valor estimado del contrato, que alcanza los 542.643,11 euros, al contemplar, un 20% para posibles modificados, y un 10% para la liquidación final.
Es decir, el Ayuntamiento de Alcobendas asume desde el inicio que el coste final podría dispararse más de un 30% sobre el presupuesto inicial sin IVA. Una previsión que, lejos de tranquilizar, confirma una práctica habitual en dicho Consistorio, contratos que nacen con margen suficiente para encarecerse sin demasiadas explicaciones posteriores.
No estamos discutiendo que los tres colegios públicos de Alcobendas necesiten inversiones, lo que no se llega a entender es como se gestionan las inversiones desde el Ayuntamiento. Más de medio millón de euros para tres estructuras metálicas no debería pasar sin un análisis riguroso, y luego el tema de la planificación directamente ‘tira’ a García Alcántara, a los ‘leones’, es decir, a la oposición, padres y profesores que no entienden los plazos de dichos movimientos.


