La policía de Alcobendas ha empezado a enviar avisos sobre las medidas que tomarán una vez que entre en vigor la nueva normativa de vehículos personales de la DGT. El nuevo reglamento sobre todo quiere controlar el uso de los patinetes eléctricos en las diferentes áreas de España donde se han convertido una moda, que incluyen una Alcobendas donde los vecinos han comentado una y otra vez que estos vehículos se están usando demasiado, y que generan problemas tanto para conductores como para peatones en la zona, pues se han hecho no solo una solución para traslados sino también una opción para los repartidores.
«Si eres conductor de un patín eléctrico, vamos a recordarte las normas que entran en vigor en enero del año que viene. Lo primero importante es recordar que el patín tiene que estar homologado», inicia el mensaje de la policía que entrega detalles sobre las características que debe tener el vehículo para seguir circulando desde el dos de enero. Se pide que incluyan luces para que puedan ser reconocidos en horario nocturno y el limitador de velocidad para reducir accidentes.
Lo primero importante es recordar que el patín tiene que estar homologado
Se recuerda que de aquí en adelante se hará cumplir la obligación de circular por la calzada o los carriles de bicicleta, además de que se insistirá en que no se muevan por las aceras y que no se use el móvil ni los auriculares mientras se conducen los patinetes. Es una medida que se aplicará a nivel nacional, pero desde la policía local se avisa de que se aumentará la vigilancia sobre los mismos, y que se debe cumplir las nuevas normativas para evitar tanto accidentes como sanciones. Además, se establece en 15 años. Los menores de esta edad no están autorizados para circular por la vía pública.
Específicamente las sanciones por usar un patinete eléctrico en la acera alcanzan los 200 euros, por conducir bajo los efectos del alcohol o drogas entre 500 y 1.000 euros y el uso de auriculares o el móvil llega hasta los 200 euros. Por tanto, puede ser costoso no estar enterados de las nuevas medidas, sobre todo por qué el municipio ha sido uno de los más estrictos en el pasado con estas normativas.
EL CIERRE DE LAS EMPRESAS DE ALQUILER DE PATINETES
No es la primera vez que el ayuntamiento de Alcobendas aprieta las tuercas sobre el uso de los patinetes eléctricos en el municipio. De hecho, en 2024 ya tomaron la decisión de expulsar empresas como Lime de la ciudad, en su momento se definió a estos vehículos como un “riesgo objetivo para la seguridad vial y, especialmente, para los peatones”. Es una decisión a la que se fueron sumando los ayuntamientos del resto de la comunidad, incluyendo el distrito centro, por motivos similares, además de ser desplazados por la normalización de los servicios de alquiler de bicicletas en la Comunidad.

La presión policial, por tanto, no debería ser una sorpresa para el año 2026. La realidad es que los patinetes eléctricos se han convertido en problemas para los peatones, y que para el ayuntamiento la nueva medida de la DGT es solo un motivo más para aumentar la presión sobre los usuarios de los mismos que no cumplen con las normas correctas.
Lo cierto es que la medida anterior ya redujo algunos problemas como la cantidad de vehículos que se dejaban estacionados fuera del sitio correcto, que se abandonaban en aceras o incluso en la calle. La apuesta es que la nueva medida resuelva, o al menos reduzca, el resto de los problemas que van de la mano de estos vehículos en la zona de Alcobendas.
LA POLICÍA PONE LA RESPONSABILIDAD EN LOS USUARIOS
Queda por ver si este nuevo marco regulatorio logra erradicar definitivamente las malas prácticas que han tensionado la movilidad local en los últimos años. Lo que es seguro es que la era de la permisividad ha terminado en el municipio. Los conductores de VMP en Alcobendas están avisados: a partir de enero, la tecnología deberá ir de la mano de la normativa de la DGT si no quieren enfrentarse a multas que pueden salir muy caras.
En definitiva, el año 2026 marcará un antes y un después para los usuarios de patinetes en Alcobendas. Ante una vigilancia policial que promete ser exhaustiva, la homologación y el respeto a las vías de circulación ya no son una recomendación, sino un requisito indispensable para circular.


