El grupo municipal de Más Madrid en Alcobendas aprovechará el último pleno del año para pedir al ayuntamiento que revise la situación actual de las ambulancias en el municipio. Según la formación, el Servicio Municipal de Urgencias y Rescate (SEMURA) no está atendiendo de forma correcta a los mayores que viven en las residencias de la ciudad. El grupo político asegura que se ha impuesto un «filtro» sobre estas instalaciones, que impide el envío de los vehículos oficiales incluso cuando hay una emergencia.
Para el concejal Mariano Cañas, esta nueva hoja de ruta resulta incomprensible desde el punto de vista asistencial:»Se está discriminando a cientos de mayores solo por vivir en residencias. Con más ambulancias debería atenderse a más gente, no a menos», ha sentenciado. Es una crítica por parte de la formación de izquierda que va de la mano con sus señalamientos por la privatización de espacios públicos en el ayuntamiento. Además, han criticado al ayuntamiento por el uso de servicios de cuidado de limpieza y mayores que han quedado en manos de la Comunidad de Madrid, además han dicho a los vecinos que es el momento de recurrir las nuevas tasas de basura.
En ese panorama no debería ser una sorpresa el esfuerzo que han hecho desde el partido con este caso particular. De momento habrá que seguir de cerca la reacción del ayuntamiento, y como operan el resto de los partidos de oposición en el próximo pleno cuando el partido de izquierda presente la moción.
MÁS MADRID PONE EL CAMBIO DE MODELO BAJO LA LUPA
Desde Más Madrid subrayan que, hasta la fecha, el servicio prestado por Protección Civil atendía cualquier aviso con total independencia del lugar de residencia del paciente. Sin embargo, el actual modelo SEMURA presenta, a juicio de la formación, varias deficiencias críticas que afectan a la calidad del servicio en la ciudad:
Dudas sobre la externalización: El servicio ha sido adjudicado a la empresa SANIR, que ya opera para el SUMMA. Esto, según denuncian, supone «pagar dos veces» por una prestación que debería estar garantizada.
Gestión de personal: La formación alerta de la imposibilidad de cubrir todas las guardias con presencia de médico y enfermero, dado que actualmente solo existe un profesional contratado por cada categoría.
Protocolo de actuación: Critican que el criterio de asistencia no sea estrictamente sanitario, señalando que en ocasiones es la Policía Local quien decide si se moviliza o no el recurso, en lugar de personal médico cualificado.
MÁS MADRID PROMETE LLEVAR EL CASO AL ÚLTIMO PLENO DEL AÑO
Ante esta situación, Más Madrid Alcobendas ha anunciado que presentará una moción en el próximo Pleno. El objetivo es exigir que el SEMURA recupere su carácter universal y atienda sin excepciones a todos los vecinos del municipio. La propuesta busca, además, que el triaje sea exclusivamente sanitario y se refuerce la plantilla con personal de gestión pública para garantizar la máxima eficacia en las urgencias de nuestra ciudad.
EL CAMBIO DE PROTECCIÓN CIVIL AL SEMURA
El cambio de rumbo en la gestión de las emergencias locales se materializó en junio de 2024, cuando el equipo de Gobierno liderado por la alcaldesa Rocío García Alcántara puso en marcha de forma oficial el nuevo SEMURA. Este servicio nació con el objetivo declarado de «profesionalizar» la atención inmediata en Alcobendas, sustituyendo el modelo que durante décadas había descansado sobre los hombros de Protección Civil. La transición supuso un giro estratégico hacia la externalización, buscando —según el Ejecutivo— garantizar una cobertura de 24 horas con personal técnico especializado y una estructura operativa más moderna.
Hasta ese momento, las urgencias municipales dependían de la labor de los voluntarios y técnicos de Protección Civil, un cuerpo con un fuerte arraigo vecinal pero que, según el Ayuntamiento, presentaba limitaciones estructurales para las necesidades actuales de la ciudad. Sin embargo, lo que se presentó hace unos meses como un salto cualitativo en la eficiencia es lo que hoy suscita el debate político: mientras el Gobierno local defiende la robustez del nuevo contrato con SANIR, la oposición y colectivos de mayores cuestionan si este nuevo esquema prioriza la rentabilidad y el protocolo administrativo por encima de la atención universal que prestaba el sistema anterior.


