De 1.747.454 euros a 2.703.050. Casi un millón de euros extra entre el valor del último contrato que el gobierno de Alcobendas adjudicó para el desarrollo de las fiestas de San Isidro, a cargo de la Concejalía de Cultura y Gestión de talento, a cargo actualmente de María José Ortiz Iglesias en los últimos tres años, y el contrato que en este momento se encuentra en licitación en la web de la Plataforma del Contratación del Sector Público. Es más dinero y también por menos años, con el contrato previo adjudicando las fiestas por 4 años y el nuevo tan solo por 3, divido en partes iguales, es algo más de unos 900.000 por las fiestas todos los años.
Es parte de la inflación que han tenido las fiestas de San Isidro y demás fiestas municipales en toda la Comunidad de Madrid. Casos como el de Torrejón de Ardoz, donde el costo de las fiestas del barrio ha alcanzado los dos millones de euros anuales, son especialmente ruidosos, y se suma el caso de las fiestas de la hispanidad en el centro de la ciudad. En ese panorama no debería sorprender que Alcobendas siga aumentando el presupuesto de sus fiestas, pero lo cierto es que los altos costos de estos eventos siguen generando controversias.
Lo saben los organizadores de las fiestas del Pilar, los de las de Torrejón e incluso en la Comunidad de Madrid, donde todavía ven correr tinta por el precio de fichar artistas como Gloria Estefan, Miranda! o Bomba Estéreo para las fiestas de la hispanidad. De momento en el caso de Alcobendas no se ha apostado por artistas tan costosos, apostando en general por orquestas locales y grupos tributo, solo con la excepción Fangoria de Alaska. En ese panorama es de esperar que todos los municipios sigan sumando costos de producción.
De momento queda por ver además quién se presentará al concurso, o si San Isidro termina por ser la fecha que el ayuntamiento use para el famoso festival que ha prometido para el año próximo. La empresa que termine encargada de los montajes y la producción puede ser determinante a la hora de saber que tipo de artistas formaran parte de las fiestas, incluso si al extender el presupuesto inicial es un número que también obliga a pensar que en caso de que se apueste por un gran artista será necesario también otra licitación una vez llegado el momento.
UN GASTO LLAMATIVO PARA LOS VECINOS
Lo cierto es que en un momento en el que el ayuntamiento está siendo atacado por varios flancos, apartar una partida tan cuantiosa a un evento de ocio puede ser otra critica. Es cierto que es una decisión que pasa también por la Consejería de Cultura y Talento, pero es una decisión que puede marcar a todo el ayuntamiento, sobre todo cuando se acerque la fecha de estas fiestas, sobre todo si persisten otros problemas como los de basura o seguridad. Es un equilibrio complicado de mantener.
Incluso en ese panorama es de esperar que un ayuntamiento que busca tener más protagonismo en la Comunidad de Madrid haga lo posible por aumentar la inversión en sus grandes actividades de ocio, que pueden servir como una de las banderas de la ciudad. Es una estrategia que se suma a su estatus como ciudad europea del deporte, y a la apuesta por aumentar la visibilidad de las empresas del ayuntamiento.


