Los vecinos de La Moraleja se plantean recurrir a la política para conseguir que el Ayuntamiento de Alcobendas atienda sus reivindicaciones. La posibilidad de crear un partido político independiente ha surgido como una alternativa ante el hartazgo de algunos residentes, que consideran que llevan al menos 20 años reclamando soluciones para determinados problemas sin obtener respuestas satisfactorias.
El malestar se centra en cuestiones que afectan al día a día de la zona residencial, como el tráfico generado por los colegios, la seguridad, el mantenimiento de las calles y el futuro urbanístico de La Moraleja. Para algunos vecinos, las demandas se repiten desde hace décadas sin que las medidas adoptadas hayan resuelto las dificultades que denuncian. Ante esta situación, plantean que contar con representación política propia podría ser una manera de aumentar su influencia en las decisiones municipales.
La idea es que una candidatura independiente permita llevar estas reclamaciones directamente al Pleno municipal, presentar propuestas y reclamar explicaciones a los responsables políticos. Durante el debate, uno de los participantes defendió que incluso conseguir un solo concejal podría marcar una diferencia a la hora de trasladar los problemas de los residentes a la institución.
Por ahora, se trata de una posibilidad planteada por algunos vecinos y no de un proyecto formalmente constituido. No se han anunciado candidatos, nombre para la formación ni programa electoral. Sin embargo, el debate refleja la búsqueda de nuevas fórmulas para lograr que las demandas de La Moraleja tengan mayor presencia en la política local.
Veinte años con problemas pendientes
La sensación de que algunas reivindicaciones se prolongan desde hace décadas fue uno de los argumentos centrales del debate. Vecinos recuerdan que hace 20 años ya habían participado en reuniones con residentes de La Moraleja en las que se abordaban algunas de las cuestiones que siguen presentes actualmente.

Según señaló, determinados problemas continúan sin resolverse, mientras que otros han aparecido o se han agravado con el paso del tiempo. Su intervención puso de relieve la persistencia de algunas de las demandas vecinales y abrió la reflexión sobre por qué continúan pendientes después de tantos años.
Para los residentes que defienden estudiar una candidatura propia, esa continuidad alimenta el hartazgo con la respuesta municipal. La propuesta de crear un partido se presenta así como una vía alternativa a las reuniones y reclamaciones habituales: en lugar de limitarse a solicitar medidas al Ayuntamiento, los vecinos podrían intentar participar directamente en las decisiones mediante representantes elegidos en las urnas.
La participación vecinal, una baza para ganar representación
Otro de los argumentos expuestos durante el debate fue la elevada participación de los vecinos de La Moraleja en los asuntos que afectan a su entorno. Sánchez Sanguino señaló que la zona representa una parte del conjunto de Alcobendas, aunque sus residentes muestran un importante interés por las cuestiones locales.
Esta participación se planteó como un elemento que podría resultar relevante si finalmente se decidiera impulsar una candidatura independiente. La intención sería reunir a vecinos con distintas posiciones políticas, pero que compartan preocupaciones sobre la seguridad, la movilidad, el mantenimiento y el desarrollo urbanístico de la zona.
La propuesta no implica necesariamente que todos los residentes compartan la idea de crear un partido. Durante el debate también se defendió la importancia de reforzar la organización vecinal y coordinar las reivindicaciones para actuar conjuntamente ante el Ayuntamiento.
El objetivo de quienes plantean la vía política sería transformar esa movilización en representación institucional. A su juicio, disponer de un concejal permitiría que los problemas de La Moraleja tuvieran una voz propia en el Pleno, independientemente de las prioridades de las formaciones que ya cuentan con representación municipal.
¿Cuántos votos hacen falta para conseguir un concejal en Alcobendas?
Los resultados de las elecciones municipales de 2023 ofrecen una referencia para dimensionar el reto. En aquellos comicios, Futuro Alcobendas-Ciudadanos consiguió un concejal con 2.889 votos, equivalentes al 5,06% de los sufragios. Por su parte, Más Madrid-Verdes Equo obtuvo un edil con 3.280 votos y el 5,75%.
La normativa electoral establece que las candidaturas deben superar el 5% de los votos válidos emitidos para participar en el reparto de concejales en las elecciones municipales. Una vez superado ese umbral, los puestos se distribuyen mediante el sistema D’Hondt, por lo que no existe una cifra fija de votos que garantice siempre un edil: el resultado depende también de la participación y de los apoyos que obtengan las demás formaciones.

En 2023, mientras Futuro Alcobendas-Ciudadanos logró representación con 2.889 votos, Podemos-IU-Alianza Verde se quedó fuera con 1.904 sufragios, el 3,33% del total.
Estos datos sirven como referencia histórica para los vecinos que estudian la posibilidad de concurrir a las elecciones. Una eventual candidatura tendría que reunir apoyos suficientes para superar la barrera electoral y competir por uno de los 27 puestos del Pleno municipal. No obstante, los resultados de 2023 no permiten establecer de antemano cuántos votos serían necesarios en la próxima convocatoria.
Santo Domingo, el ejemplo de un partido ligado a una urbanización
Durante el debate también se puso como referencia el caso de Unión Santo Domingo, una formación vinculada a los residentes de la urbanización Ciudad Santo Domingo, en Algete. Su trayectoria muestra cómo una candidatura centrada en las demandas de una zona residencial puede conseguir representación en un ayuntamiento.
En las elecciones municipales de 2023, Unión Santo Domingo obtuvo 921 votos, el 8,88% del total, y consiguió dos concejales en el Ayuntamiento de Algete. La formación ya contaba con dos ediles en la legislatura anterior y mantuvo esa representación en los últimos comicios.
El precedente sirve para ilustrar la posibilidad de que los vecinos se organicen alrededor de problemas compartidos y concurran a unas elecciones con una candidatura propia. La idea que algunos residentes de La Moraleja plantearon es explorar una vía similar para defender sus reivindicaciones ante el Ayuntamiento de Alcobendas.
Sin embargo, ambos municipios tienen circunstancias electorales diferentes. Santo Domingo pertenece a Algete, mientras que La Moraleja forma parte de Alcobendas, por lo que los resultados de una formación no pueden trasladarse automáticamente al otro municipio.
Tráfico, seguridad y urbanismo, entre las reclamaciones
La posible creación de un partido está vinculada a distintas preocupaciones sobre el funcionamiento cotidiano de La Moraleja. Entre ellas destaca el tráfico provocado por la actividad de los centros educativos, especialmente durante las entradas y salidas, así como la circulación de vehículos por calles residenciales y las posibles medidas para reducir la congestión.
La seguridad y la eficacia de los sistemas de vigilancia también figuran entre los asuntos abordados por los vecinos. A estas cuestiones se suman el mantenimiento de las vías públicas, la conservación de los espacios comunes y el futuro urbanístico de la zona, incluida la preocupación por preservar su modelo residencial.

Para quienes defienden explorar una candidatura independiente, estas demandas forman parte de una lista de problemas que consideran insuficientemente atendidos durante años. La representación política permitiría, en su opinión, presentar iniciativas, reclamar respuestas y defender las prioridades vecinales directamente en el Pleno.
Por el momento, la creación de un partido político propio sigue siendo una propuesta debatida por algunos residentes. No se ha anunciado formalmente su constitución ni se conocen posibles candidatos. La cuestión que queda abierta es si el hartazgo expresado por parte de los vecinos acabará traduciéndose en una candidatura para las próximas elecciones municipales o si la movilización continuará a través de las asociaciones y otros cauces vecinales.


